domingo, 4 de enero de 2026

ABLENTANDO IDEAS

 

¿Qué sería de la democracia si todas las personas pensáramos igual?

La democracia dejaría de tener sentido, supongo. Eso sí, nos entenderíamos y nos pondríamos de acuerdo, algo que hoy parece imposible por muy positivo que sea. Llegaríamos, está claro, a un sistema como el que tienen otros animales donde cada individuo realiza una función determinada, un cometido continuo que nos resultaría excesivamente aburrido, sin ninguna iniciativa, sin ninguna rebelión. Me imagino la perfecta vida de las abejas, cumpliendo cada una con su tarea y me pregunto: ¿Nos gustaría tener un sistema parecido? ¿Sería mucho mejor?

Todas las especies tenemos como principal objetivo la felicidad, aunque solo la humana goce de un grado de reflexión superior, no comparable a ninguna otra y, además, no me cabe la menor duda, que trataremos de inventar alguna pócima, gel, medicamento, utensilio o máquina que nos mantenga vivos para siempre, aunque dude que se consiga. A fin de cuentas, sin enemigos superiores, podríamos llegar a ser individuos eternos, eligiendo el tiempo y lugar de la muerte. Antes de ello, sin embargo, convendría encontrar los medios para vivir dignamente, con generosidad, evitando que la avaricia se extienda y nos extermine, algo por otra parte entendible como designio o naturaleza inherente a la condición humana.

¿Por qué no sustituir la débil democracia por otro sistema más perfeccionado?

El régimen de Franco llamó a su dictadura Democracia Orgánica y, lógicamente, a eso, no nos referimos sino a que especialistas, técnicos, expertos, personas elegidas por sus colegios, asociaciones, partidos políticos, sindicatos y otros sectores en general, debatan, discutan y acuerden propuestas sociales, políticas y económicas para llevarlas a cabo e ir revisándolas y adaptándolas al tiempo, al lugar, a determinados grupos de la población cada cierto tiempo, llegado el caso. Se confirmarían después en las Cortes democráticamente como nuevas leyes, compatibles con el resto de las existentes para que el Ejecutivo las haga cumplir.

Mientras tanto, relativicemos, no hagamos caso, o tomemos las cosas con prudencia, en especial las habladurías de los políticos, periodistas, influyentes, predicadores y demás divulgadores de cualquier medio que tratan de enfrentarnos. Exijámosles que dialoguen y no critiquen, que nos eviten sus mentiras y nos aporten soluciones, aunque ya sepamos que todos ellos quieren mandar, vender sus productos o servicios, conseguir poder y riqueza y no el bien de la gente ni el de la comunidad a la que, con muchas de sus ocurrencias, revuelven las tripas.

Así, de ese modo, comienzan las disputas, barbaries, confrontaciones, guerras… en las que todos perdemos y, ya se sabe, “a río revuelto ganancia de pescadores”. Las personas de a pie queremos vivir en paz, dignamente, con medios suficientes y no que algunos listos, a nuestra cista, saquen sus castañas del fuego.

 

jueves, 1 de enero de 2026

AAA - Anotaciones Arbitrarias Adquiridas: Un folio de pensamientos (1/2026)

 

. Hay madres de políticos que, al escuchar los discursos de sus hijos, hubieran deseado haber sufrido un aborto.

. El valor de una moneda es la economía que la respalda.

. A los jóvenes de hoy deberían de obligarles, al abrir sus móviles, a escuchar las noticias del gobierno; a que no pudieran transmitir sus ideas sociales y políticas, salvo las toleradas por dicho gobierno y, en caso contrario, encerrarlos en los calabozos hasta que perjuren de los mismos. A los primeros, no les suena esto de nada, sin embargo, a los viejos, nos recuerdan nuestra juventud “democrática”.

. La culpa es siempre de los subordinados.

. Las empresas grandes se comen a las pequeñas.

. El problema es tuyo. Eso sí, puedes compartirlo para que los demás se apiaden, te den la razón, se identifiquen…, pero el problema seguirá siendo tuyo.

. Por lo general, una vez que los corazones se alejan, no podrán volver a reunirse.

. “La curiosidad mató al gato”.

. La codicia está volviendo a los hombres a su propia esclavitud.

. Nos dejamos llevar más fácilmente por una falsa sensación de seguridad que por la seguridad misma seguridad.

. Somos más vulnerables ante los algoritmos, que no sabemos exactamente lo que son, que ante los consejos de nuestros mayores.

. No hay grupo mejor que uno mismo.

. En el mundo vegetal, animal y, no digamos, en los humanos donde las opiniones son como cuerdas que se entrecruzan, es de pura conveniencia convertir las mismas en una sola cuerda u opinión para que esta sea más resistente y, por supuesto, más adecuada y muy superior.

. Siempre es mejor hablar menos y escuchar más.

. Defender lo contrario de lo que prefieres o deseas te proporcionará ideas y razones opuestas para poder obtener una adecuada objetividad.

. Es imposible, dijo el orgullo. Es arriesgado, dijo la experiencia. No tiene sentido, dijo la razón. Inténtalo..., dijo el corazón.  Lo mejor, sin duda, es recurrir a la prudencia: Digo yo ¿no?

. He leído un artículo en el que su autor emplea palabras como las siguientes: “Metáforas. Hipérboles. Retruécanos. Paranomasia. Anáfora. Epífora, Anadiplosis. Epanadiplosis. Litote. Metonimias. Sinestesia. Troglytes. Antegurada…”. He descubierto mi falta de conocimientos y pregunto: ¿a ti que te parece?

domingo, 28 de diciembre de 2025

OJITO CON LO PRIVADO

 

Jamás podré olvidar la muerte de dos seres queridos que, durante bastante tiempo, fueron mis vecinos en Madrid.

Cuando se casaron se dieron de alta en una iguala médica hasta que se estableció la Seguridad Social y pasaron a beneficiarse del nuevo sistema. La cuota del médico la emplearon para contratar un seguro de salud y otro de decesos, en las que fueron ¡incorporando a sus hijos al nacer! La compañía les fue subiendo la prima justificándola con más coberturas que servirían para cobrar una jubilación.

Apenas si hicieron uso de ningún sistema de salud, eran jóvenes, gozaban de buena salud y, ante cualquier malestar, acudían a la Seguridad Social, pues les atendían perfectamente, en especial el pediatra y su médico de cabecera.

Un accidente causó a él la muerte y la compañía aseguradora se hizo cargo de los gastos de su sepelio. Fue un trabajador modelo que dejó una viuda y cuatro hijos menores, dos de los cuales, cumplidos los catorce años, abandonaron la escuela para trabajar y con sus sueldos apoyar la economía familiar; sin embargo, años después, la parca, que no descansa, a punto estuvo de llevarse a la viuda por una operación de estómago. En este caso, ella recurrió a los servicios médicos de su sociedad médica, en cuya clínica efectuaron la intervención que, según comunicó la dirección del centro, salió excelentemente. El doctor que la intervino era un prestigioso medico de un hospital importante de la seguridad social en Madrid y la enfermera una experta de ese mismo hospital.

Pese a que todo había salido muy bien, pasaron los días y el alta médica no se producía. Un familiar, que desde el día de la operación no había vuelto a ver a la paciente, comentó, al verla de nuevo, lo mal que la encontraba y, preocupada la familia, alertó a la dirección de la clínica y ésta a doctores y asistentes que anduvieron de carreras, resultando que ¡la paciente estaba muriendo de inanición!

La recién operada debía de consumir de seis a ocho frascos de suero durante la noche; sin embargo, tomaba uno a un ritmo lento para que la enfermera no tuviera que levantarse a cada momento a cambiárselo, dado que debía dormir para estar fresca al día siguiente en el famoso hospital de la S.S. El médico tuvo que abrir de nuevo y extraer una gasa que, por añadidura, quedó en el interior de la intervenida.

Al año siguiente, una vez repuesta la paciente, la compañía subió el precio de su póliza, a una cifra inasumible para la titular que se vio obligada a cancelarla y dejar únicamente la cobertura por defunción. En resumen, ningún miembro de la familia asegurada (padre, madre e hijos) cobró jubilación; eso sí, a la muerte de ella, entierro, funeral y demás servicios fueron óptimamente atendidos, pues había muchos asistentes que se interesaban por tan magníficos fastos de la aseguradora. Hoy, una vez jubilado, ninguna sociedad nos asegura dado que la parca nos ronda y su negocio es el de ganar dinero, no el de sanar o el de cuidar enfermos.

 

jueves, 25 de diciembre de 2025

Un folio de pensamientos (veintiocho). Hoy con Baltasar Gracian

 

Un folio de pensamientos. Hoy, cuatro párrafos de Baltasar Gracián (año 1647).

Cautela al informarse.

Se vive más de oídas que de lo que vemos. Vivimos de la fe ajena. El oído es la segunda puerta de la verdad y la principal de la mentira. De ordinario la verdad se ve y excepcionalmente se oye. Raras veces llega en su puro elemento y menos cuando viene de lejos: siempre trae algo de mezcla de los ánimos por donde ha pasado. La pasión tiñe de sus colores todo lo que toca, en contra o a favor. Se inclina siempre a impresionar: hay que tener mucho cuidado con el que alaba, mayor con el que critica. Es necesaria mucha atención del intermediario, conociendo de antemano de qué pie cojea. La cautela debe ser contrapeso de lo falto y de lo falso.

No rendirse a los malos humores.

El gran hombre nunca se sujeta a las variaciones anímicas. Es una lección de prudencia la reflexión sobre sí mismo, conocer su verdadera disposición y prevenirla e incluso desviarse hacia el otro extremo para hallar el equilibrio del buen sentido entre la naturaleza y el arte. Conocerse es empezar a corregirse. Hay monstruos de la impertinencia que siempre están de algún humor y los afectos varían con ellos; eternamente arrastrados por esta grosera destemplanza se arriesgan de modo contradictorio. Y no sólo corrompe la voluntad este exceso, sino que alcanza al juicio, y altera la voluntad y el entendimiento.

Ser claro.

No sólo con facilidad de palabra sino con una mente lúcida. Algunos piensan bien, pero se explican mal: sin claridad los hijos del alma (decisiones e ideas) no salen a la luz. Algunos se parecen a esas vasijas que absorben mucho, pero dan poco. Otros, por el contrario, dicen mucho más de lo que sienten. Lo importante es una gran claridad de adoptar decisiones y pensar. Se aplaude a los escritores claros y a los confusos se les venera por no entenderlos. A veces conviene la oscuridad para no ser vulgar. Pero ¿cómo entenderán los que escuchan si los que hablan no tienen idea clara de lo que dicen?

Realidad y apariencia.

Las cosas no pasan por lo que son, sino por lo que parecen. Son raros los que miran por dentro, y muchos lo que se contentan con lo aparente, No basta tener razón si la cara es de malicia.

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

¿PROHIBIR O NO PROHIBIR?

 

Si por mí fuera borraría la palabra “prohibir” de nuestro vocabulario.

A veces leo: “Prohibido pasar peligro de muerte”. Yo lo cambiaría por: “No pasar, peligro de muerte”. Siempre he pensado que la acción de prohibir es una incitación, una provocación para quebrantarla. Todavía recuerdo mi “mili”. Las órdenes para cumplir “porque sí; porque lo mando yo”. El imperativo de prohibir no muestra, ni explica, ni razona el porqué de su motivo, lo que puede considerarse una injusticia. No hay nada mejor para despertar el interés que la curiosidad, el deseo… que prohibir para incumplir y más si se es joven, incauto, imprudente…: La juventud es atrevida.

Siempre he mantenido que la libertad es fundamental y muy importante, mientras la prohibición, sea la que sea, la coarta. La práctica de libertad exige, a mi juicio, responsabilidad y respeto hacia los demás, porque estos también tienen derecho a ejercer la suya y, la posibilidad de que sean diferentes u opuestas, es lo normal. 

De suma importancia ocurre con las asociaciones, especialmente las religiones y los partidos políticos, cuyas creencias de cada cual, obligadas o no,  no tienen, prohibidas. Los negocios como la venta de drogas, sexo y estupefacientes especialmente semi prohibidos. Los delitos en general, asesinatos, robos, suicidios y otros, están prohibidos por ley.

Reflexioné al respecto y he llegado a la siguiente conclusión: Nada prohibido. Todo libre. Sin embargo, como todo acto, cuestión o asunto que se haga, tiene sus consecuencias sometido a las normas y leyes que democráticamente nos hemos dado, imponiendo un castigo justo, a quien las incumpla.

A quienes cometen delitos se les aplica las condenas y penas correspondientes. La prohibición no es suficiente para evitarlas. Las drogas y la prostitución, que sabemos existen, deberían liberalizarse con los controles médicos, impositivos y necesarios (*). Todos ganaríamos impidiendo un tráfico ilegal y mafioso, sometido lógicamente a un castigo. En cuanto a las prácticas religiosas y políticas ninguna prohibición, ambas son formadoras de la identidad y costumbre,  de la fe y forma de vivir de los pueblos. Ellas, no coartan las libertades, aunque, en algunos casos, sus efectos de miedo o venganza, con llamas eternas en los infiernos y diablos patriotas perseguidores de pobres y emigrantes, los producen. No obstante, los actos religiosos y políticos no deberían invadir los espacios públicos respetando a otras religiones y partidos, toda vez que lo público es de todos y todos no somos adictos al mismo credo ni a la misma ideología. La libertad, pues, es un bien tan preciado que no debemos perder y se ha de mantener tolerando las ideas de los otros que, por muy descabelladas que nos parezcan, no se han de prohibir. El respeto es obligado para todos y sin él, la libertad se anula, la palabra es vana y difícil resultará acordar y lograr objetivos.

Los profetas, líderes, elegidos y demás precursores de todas las organizaciones, las fundaron pensando en lo mejor para la gente que las abrazara, en los beneficios sociales que reportarían y no en los daños que les causarían. Después, algunas se segregaron en otras hasta llegar a las que hoy existen. Sin embargo, vivimos en un tiempo que todo se manipula mucho más rápido que antaño por intereses generadores de poder y riqueza, por lo que, de igual manera, se han de establecer parámetros para comprobar los grados de mentiras y falsedades a fin de imponer sanciones y castigos a quienes las practiquen, sean a través de redes sociales, medios de difusión o asociaciones de cualquier tipo.

(*) Algo discutible, importante motivo para debatir.

jueves, 18 de diciembre de 2025

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (veintisiete)

 . El alma del cobarde es el veneno. Phineas Fletcher.

. Los hombres cuerdos son siempre verdaderos en su conducta y en sus palabras. No dicen todo lo que piensan, pero piensan todo lo que dicen. Golthod Lessing.

. El que quiere practicar el bien, reconoce que existe. Laya.

. Mal que no habla colma el corazón y lo hace estallar. Friedrich Schiller.

. Enemigos divididos están medio vencidos. Roger.

. No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia. Montesquieu.

. El público prefiere lo nuevo a lo bueno. Arthur Schopenhauer.

. Los hombres que se equivocan de buena fe son dignos de compasión, jamás de castigo. Denis Diderot.

. El egoísmo es la mayor maldición de la raza humana. Willian Evart Gladstone.

. Fuerza imperfecta es la de aquellos que, sin estudios, por el solo don de la Naturaleza, realizan alguna cosa. Séneca.

. A menudo se lee el corazón en la frente. Francesco Petrarca.

. El mal, afrontado virilmente, deja de ser mal. Thomas Carlye.

. Para poder juzgar las cosas grandes y nobles se precisa tener un alma grande y noble. Michel de Montaigne.

. La familia es un complemento nuestro, complemento mayor que nosotros, anterior a nosotros y que nos sobrevivirá con lo mejor de nosotros. Alphonse de Lamartine.

. Un hombre de buen sentido no dice nunca, al hablar, todo lo que piensa. 

domingo, 14 de diciembre de 2025

HAGAMOS UN PROYEVCTO PREVIO

 

El mundo está plagado de personas con enfermedades de todo tipo. Las más peligrosas son las mentales porque no solo atentan contra uno mismo sino contra los demás y, sobre todo, si a tales mentes se las considera con poder suficiente para propagarlas. Estamos viviendo momentos propicios para ello, aunque las dimensiones de los desvaríos puedan ser de muy distintos tamaños y formas.

Peligroso es estar en contradicción con Trump, por ejemplo, ya que, siendo un negociante, se considera salvador de la humanidad bailando el agua a Putin, desatendiendo los rezos de Maduro, exigiendo más dinero a sus amigos.

A otros niveles nos acercaremos al segador de Argentina, con su podadora eléctrica o motosierra Miley, o al rebelde de Bolsonaro capaz de improvisar el sueño de volar deshaciéndose de las ajorcas que lo mantenían cautivo. Más próximos a nosotros nos hallamos con un Tribunal Supremo español donde muchos de sus componentes se consideran, como mínimo, y es un suponer, dioses del Olimpo no siendo más que unos bordes barrenderos de las mierdas de locos enfermos que chillan y claman si razones para hacerlo, aunque, por considerarse superiores a los demás, no lo reconozcan y, prácticamente, sean intocables. Y es que, como dijo Montesquieu, “no existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencia de justicia”.

Ejemplos los hay. Los podemos reconocer viéndoles vociferar con lenguas viperinas como lo hace Abascal, “la de Madrid” u otros cuyas palabrerías cautivan a mucha gente que no sabe o no quiere razonar; verbigracia un tal Aznar, que aún sigue manteniendo que en Irak existían las armas de destrucción masiva y que la ETA causó la horrible matanza de Atocha o, fuera de España, un tal Netanyahu, con su sabia sonrisa y cara de acero, diciendo que la guerra ha de continuar cuando esta no existe, ya que solo él la confunde con una aniquilación a mansalva de hombres, mujeres y niños que no se pueden defender.

Existen otros efectos más sibilinos, por el simple hecho de tener el pelo blanco o la barba azul o que gozando de patente de corso se permiten propagar bulos, anatemas e insinuaciones descaradas sin que nada les importe, salvo la de hacer lo que les da la gana.

¡Ay de los señores políticos! ¡Ay de sus señorías los magistrados! ¡Ay de los que se consideran con algún poder! ¿Cuántas exclamaciones tendremos que dar más para que, quienes los representan, se comporten con naturalidad y sensatez en lugar de denigrar, asustar y escandalizar a los parias de a pie que les defendemos?

Habrá que modificar el cómo elegir al Legislativo, al Judicial, al Ejecutivo, o crear un Ente anterior a ellos que determine un plan que llevar a cabo para que el pueblo no sea llevado como una caballería con bozal, mientras ellos van montados a sus lomos patrocinando inquietudes, enfrentamientos y guerras que rechazamos.