domingo, 24 de mayo de 2026

Parodia de la libertad

 

PARODIA DE LA LIBERTAD

Copio parte del escrito de Andrés Gil en el Diario el 17-12-25, que dice: “Estados Unidos vive desde su fundación la paradoja de la libertad entre quienes la disfrutan y los oprimidos que la anhelan; entre quienes pueden pagar un seguro médico y quienes no tienen sanidad en el país más rico del mundo; entre los que ejercen la dominación sobre el resto y quienes la padecen; y entre quienes son multimillonarios y tienen a los políticos en sus bolsillos a través de la financiación de sus campañas y quienes alimentan a sus familias con subsidios”.

La vida de cada cual, sea la que sea, es única para todos y, por tanto, merece la pena, a ser posible, no transitarla mal o de mala manera; algo que la mayoría de las veces no solo depende de uno, sino también de sus circunstancias. Algo muy similar ocurre con los pueblos, naciones y estados creados en una sola Tierra donde sus moradores nacen, se desarrollan y mueren.

Es cierto que “la verdad no siempre es hermosa y la palabra hermosa no siempre es verdad”; pues hay quien dice al presidente de España “hijo de puta” y, además, sea motivo de risas y mofas transformándolo en “me gusta la fruta”, cuando es un insulto dicho por una hija amante de la disputa. Todo ello se limita en algo muy generalizado y concreto: cumplir una orden permanente de hacer que Pedro Sánchez sea el culpable de todo cuanto de malo ocurre en España (*). Así dan suelta a la ambición de su único objetivo: ocupar el puesto que él ocupa, sea como sea, para ponerme yo. Y emplean falacias, tienden trampas en su contra e idean la canción de “Sánchez destitución”. Y confrontan sin presentar plan alguno, con bulos, medias verdades e, incluso, calumnias, dando pábulo a unos y otros a cometer maldades perversas como las corrupciones, ideadas por mentes depravadas y sin escrúpulos, capaces de hundir a pueblos y culturas como en la actualidad está sucediendo en EE. UU. donde lo que no sucede se inventa para un lucro personal, ya que, aunque zozobren los mercados, no pase nada.

¿Quiénes mandan en los medios de comunicación, en su organización y difusión? Me apunto a lo que un gran amigo mío dijo hace más de dos mil años: “El que esté libre de pescado que tire la primera piedra”.

Efectivamente, resulta difícil encontrar a un humano parecido a este amigo mío, ya que todos aspiramos, en su justa medida, a vivir bien, aunque algunos carezcan de mesura y ansíen el poder y la riqueza a toda costa, incluso vendiendo su vida al diablo basándose en un patriotismo miope, añejo y relapso cuando hoy ha de ser extensivo al orbe de La Tierra. Una Tierra no de patriotas de barrios, pueblos o nacionales cuando ésta se diversifica en la unión supranacional de estados representativos (EE. UU., C.E.E., etc.) cuyos habitantes hemos de unirnos para ser más semejantes para regular hambrunas, pobrezas, enfermedades, emigrantes,  injusticias, conocimientos,…, aunque la diversidad política local de pueblos, ciudades, comunidades, regiones y mini estados se mantengan  conservando las costumbres y creencias que no interfieren a la única Patria de todos: La Tierra.

 

(*) De la televisión, radio, periódicos, revistas, influyentes, medios digitales…, de hechos en España como la Dana, el Covi 19, la pandemia, el volcán, los incendios, los accidentes ferroviarios, la I.A., la meteorología adversa… y las imputaciones de Peinado, del fiscal general … esperando lo más que pueda pasar.

PARODIA DE LA LIBERTAD

 

Copio parte del escrito de Andrés Gil en el Diario el 17-12-25, que dice: “Estados Unidos vive desde su fundación la paradoja de la libertad entre quienes la disfrutan y los oprimidos que la anhelan; entre quienes pueden pagar un seguro médico y quienes no tienen sanidad en el país más rico del mundo; entre los que ejercen la dominación sobre el resto y quienes la padecen; y entre quienes son multimillonarios y tienen a los políticos en sus bolsillos a través de la financiación de sus campañas y quienes alimentan a sus familias con subsidios”.

La vida de cada cual, sea la que sea, es única para todos y, por tanto, merece la pena, a ser posible, no transitarla mal o de mala manera; algo que la mayoría de las veces no solo depende de uno, sino también de sus circunstancias. Algo muy similar ocurre con los pueblos, naciones y estados creados en una sola Tierra donde sus moradores nacen, se desarrollan y mueren.

Es cierto que “la verdad no siempre es hermosa y la palabra hermosa no siempre es verdad”; pues hay quien dice al presidente de España “hijo de puta” y, además, sea motivo de risas y mofas transformándolo en “me gusta la fruta”, cuando es un insulto dicho por una hija amante de la disputa. Todo ello se limita en algo muy generalizado y concreto: cumplir una orden permanente de hacer que Pedro Sánchez sea el culpable de todo cuanto de malo ocurre en España (*). Así dan suelta a la ambición de su único objetivo: ocupar el puesto que él ocupa, sea como sea, para ponerme yo. Y emplean falacias, tienden trampas en su contra e idean la canción de “Sánchez destitución”. Y confrontan sin presentar plan alguno, con bulos, medias verdades e, incluso, calumnias, dando pábulo a unos y otros a cometer maldades perversas como las corrupciones, ideadas por mentes depravadas y sin escrúpulos, capaces de hundir a pueblos y culturas como en la actualidad está sucediendo en EE. UU. donde lo que no sucede se inventa para un lucro personal, ya que, aunque zozobren los mercados, no pase nada.

¿Quiénes mandan en los medios de comunicación, en su organización y difusión? Me apunto a lo que un gran amigo mío dijo hace más de dos mil años: “El que esté libre de pescado que tire la primera piedra”.

Efectivamente, resulta difícil encontrar a un humano parecido a este amigo mío, ya que todos aspiramos, en su justa medida, a vivir bien, aunque algunos carezcan de mesura y ansíen el poder y la riqueza a toda costa, incluso vendiendo su vida al diablo basándose en un patriotismo miope, añejo y relapso cuando hoy ha de ser extensivo al orbe de La Tierra. Una Tierra no de patriotas de barrios, pueblos o nacionales cuando ésta se diversifica en la unión supranacional de estados representativos (EE. UU., C.E.E., etc.) cuyos habitantes hemos de unirnos para ser más semejantes para regular hambrunas, pobrezas, enfermedades, emigrantes,  injusticias, conocimientos,…, aunque la diversidad política local de pueblos, ciudades, comunidades, regiones y mini estados se mantengan  conservando las costumbres y creencias que no interfieren a la única Patria de todos: La Tierra.

 

(*) De la televisión, radio, periódicos, revistas, influyentes, medios digitales…, de hechos en España como la Dana, el Covi 19, la pandemia, el volcán, los incendios, los accidentes ferroviarios, la I.A., la meteorología adversa… y las imputaciones de Peinado, del fiscal general … esperando lo más que pueda pasar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 21 de mayo de 2026

Un folio de pensamientos

Un folio de pensamientos anónimos

 

 

-      Un criminal puede tener alguna esperanza de burlar a la justicia. Un inocente, no; se deja coger en seguida.

-            Las cosas pequeñas, si se ponen muy juntas, son más grandes que las grandes.

-            La naturaleza no puede cambiar y una semilla amarga no puede producir más que frutos amargos.

-            Si nunca se ha hecho nada malo, se sabe poco acerca de la propia conciencia; al menos de la capacidad de remordimiento no se sabe nada.

-            Es mucho más fácil, en general, morir por los otros que saber vivir para ellos.

-            Cuando se enamoran parecen tontos, cuando se enamoran los tontos, parecen tan tontos como antes.

-            Me hallo sentado ahora en el asiento menos vigilado y, por tanto, no puedo ser depuesto.

-            Ningún ideal dura bastante para que, al menos en parte pueda ser realizado.

-            La alegría es pena que se disimula: sobre la tierra no hay más que dolores.

-            Los ingleses son simplemente incomprensibles para los pueblos continentales.

-            No es bastante levantar al débil; es necesario aún sostenerle después.

-       ¿ No es en este mundo toda acción genial una palpable protesta del genio contra la indolencia de la masa?

-            Creo que la primera ley que el siglo XIX impone a los que se meten a escribir, es la claridad.

-            Nuestros signos de puntuación son un pobrísimo arsenal para la inmensa variedad de matices que lleva consigo el lenguaje hablado.

-            Todo el mundo quiere que los gobiernos sean justos y nadie lo es con los gobiernos.

-            La fantasía es, a la vez, la mejor amiga y la peor enemiga del hombre.

-            Cuando leas una biografía ten presente que la vida, es una auténtica verdad, nunca es publicable.

-            El hacer el bien a villanos es echar agua en el mar.

-            Mucho se habla y discute en las disputas y en todas ellas se ve mucha vanidad.

 

 

 

  

sábado, 16 de mayo de 2026

LIBRÉMONOS DE LOS TENDENCIOSOS INTERESES QUE NOS TRODEAN

 

Al parecer existe un proverbio chino que dice: “El día que los asalariados se cabreen, los peces gordos se hundirán”.  Pobres, obreros, comerciales, figuras modernas de la esclavitud que trabajan por lo que cobran a fin de mes y punto.

Cuando uno es muy importante en la empresa, menos trabaja. Los políticos, por ejemplo, están mano sobre mano sin avergonzarse, pero eso sí, lo hacen público y a plena luz, lo cual cambia totalmente las cosas y nadie puede quejarse. En general, el ejecutivo no ejecuta, no defiende causa ajena, salvo su bolsillo. No siente ninguna lealtad hacia la empresa para la que trabaja y ni siquiera un trabajo bien hecho le inspira interés. Es totalmente inculto y egoísta en el sentido de que se mueve en una indigencia caritativa total, ajena a todo lo que suena a compañerismo y solidaridad. Tal es así, que no tiene tiempo para leer, ni siquiera a los grandes escritores, ni escuchar música a músicos insignes, aunque ello le represente un beneficio personal y social.

El dinero y el poder son sus dioses, similares a los opiáceos que ingieren a veces para calmar sus injustas aspiraciones que, como todo el mundo sabe, satisfacen mucho al principio para después ir disminuyendo su placer y sus cuerpos exijan mayor consumo para alcanzar los niveles placenteros del comienzo. Acapararán más riqueza y autoridad, algo a su medida, en los que mirarse desafiando la corrupción que emplearon al principio para obtener su puesto que le viene como anillo al dedo: Una actuación callada y sorda que ni ennoblece ni mejora a quienes la practican, si bien, hay necesitados y débiles de espíritu que la ansían y envidian.

Observo y reflexiono sobre tales comportamientos que, aunque estos sean humanos, me resultan curiosos, hasta el extremo de poder aseverar que la mayoría de la gente no piensa que su vida ha de acabar y olvidan que la muerte no va con ellos imaginando que es cosa de los demás. Otra peculiaridad consiste en que, si alguien hace cien cosas buenas y, circunstancialmente, una mala, ese alguien pasará por ser malísima persona, ya que en el recuerdo siempre nos queda lo peor, equivocaciones y errores, no aciertos, ni soluciones, ni sus cosas buenas. Es más, si se le imputa un hecho determinado, en especial si es malo, se repite a menudo, incluso mintiendo adrede, y además, se le considera culpable, aunque sea incierto, tal acusación al interesado le afecta y la cuestiona, hace dudar a sus amigos y ¿qué decir de quienes no le conocen? Lo bueno, sin embargo, no perdura y, ya se sabe: “calumnia que algo queda” y le llaman “Matagatos” porque su abuelo mató uno.

Hemos de aprender muchas cosas: a tolerar, pese a la incertidumbre; a confiar en los otros y no pensar mal, ya que todo lo que se dice no siempre es cierto; a buscar la verdad siendo agradecidos y corteses; a procurar hacer el bien, por mucho que nos cueste; a sentirnos confortados cuando nos controlamos: “Haz el bien y no mires a quién”, siendo, o proponiéndonos ser, nosotros mismos, con nuestros exclusivos pensamientos, defectos y virtudes, sin sumarse a los bulos partidistas.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Anotaciones Aleatorias Adquiridas

 

Anotaciones Aleatorias Adquiridas (Tres veces A)

Conoce de primera mano los achaques de la edad, qué significa envejecer y perder facultades, tanto las físicas como las mentales. Asimismo, ha convivido con la soledad, el miedo a la muerte, y el desconcierto de no reconocerse en esa persona ajada. Pero también ha conocido el acompañamiento y el cariño recíproco.

Tú me hablas de Saramago y yo te voy a hablar del mito griego de Titón, el amante de Eros. Ella era inmortal y él no, así que le pidió a Zeus que le hiciera inmortal. El problema es que no dejó de envejecer. Y Eros volvió ante Zeus para pedirle que dejara morir a su amante. La moraleja es que lo que queremos no es vivir eternamente, sino el don de la eterna juventud.

Pero ese no es el único ni el mayor problema de tener vidas largas. El verdadero problema es que, a mucha gente, se le agota el proyecto vital. Piensa que, si vives muchos años, empiezas a perder a gente. Se muere tu pareja, te quedas sin amigos y tus hermanos y primos empiezan a fallecer también. Todos queremos vivir muchos años, pero eso tiene un precio y no nos paramos a pensar en las consecuencias.

No es lo mismo la vejez teniendo dinero que sin tenerlo, pero el estado de salud o la vida social son igual de determinantes. Creo que puedes envejecer con salud y dinero, y acabar con una vida limitada. La vida es lo que haces con lo que tienes, a lo que aspiras. Y todo viene marcado por si te aferras o no a la nostalgia, si te comprometes con tus relaciones, proyectos y con el bien común.

Creo que sin los demás no somos nada. El ser humano tiene la capacidad de no hablar de las cosas importantes.

Nos negamos a reconocernos en el viejo que seremos y eso es un error. La felicidad no es alcanzable siempre, sino te la trabajas, son momentos. Y otra cosa esencial de entender es que hay cosas más importantes que la felicidad propia e individual. Cuando cuidé de mi madre no era porque me apeteciera o me hiciera feliz, sino porque era lo que tenía que hacer. Renunciar a tu tiempo no es agradable, pero hay cosas que valen más que tu bienestar. Cuando trivializamos el sufrimiento ajeno y banalizamos la felicidad propia, nacen sociedades solitarias.

domingo, 10 de mayo de 2026

LA NORIA

 

Tenemos tanta información actualmente, en su mayoría política, y de tan diversas opiniones, sea en Internet, televisión, radio, redes sociales, prensa, el boca a boca que, infinidad de veces, uno no sabe cuál de ella sirve a la mentira y cuál a la verdad; menos aún, cuando uno reduce el contenido de su lectura informativa a los titulares sin entrar en la letra pequeña; sin embargo, según palabras de Nietzsche -que comparto-: “a las naturalezas flemáticas no se las puede entusiasmar más que fanatizándolas”, algo que me recuerda a Vox y me lleva a pensar en una cuestión a tener en cuenta a la hora de discurrir cuál es la verdadera naturaleza humana.

Está claro que jamás conoceremos exactamente el origen del Universo, la Vida y su Evolución, “donde Dios, formando parte del Todo”, ha propiciado las sinergias necesarias para que la fuerza de una partícula genere la existencia vegetal, animal y humana con características bien diferenciadas de las que se derivarán nuevas inteligencias desconocidas, aunque limitadas a un espacio/tiempo. La Naturaleza humana actual, dependiente de las tendencias políticas y religiosas en especial, queda a merced de los expertos o profanos divulgadores que se aprovechan para, con vehemencia, imponer e influenciar en la gente.

Ante esto, y dado que los partidos políticos son los más interesados en el voto, sin el cual (salvo en las dictaduras) jamás podrían alcanzar el poder al que aspiran, obsérvese su forma de actuar para conseguirlo:  unos yerran, otros culpan a sus contrarios y todos prometen sin saber cómo cumplirán. Y mienten e insultan, calumnian y despotrican, echan pestes y ponen a parir a sus oponentes siendo unos energúmenos rastreros que, de llegar al poder, se convierten en ilustrados déspotas que no conocen a nadie. Pocos son los que aceptan sus errores, los que piden perdón, los que se humillan si es necesario.

Es la Noria del terror y la guerra, la que persiste en la existencia humana actual, cambiados los bueyes y mulas por tanques y bombas, para lograr sus propósitos. El dominio y la conquista de tierras, bienes y medios; la avaricia, el poder y la misera de unos y otros; el reconocimiento, el abuso y la imposición de políticas y religiones partidistas son las que prevalecen, aunque la muerte todo lo extinga y el devenir pueda traer otras presencias que sometan a los seres vivos a un determinado espacio aún más reducido.

“Ella, Ameniridis, la princesa de los hicsos adoradores del dios Seth, dijo: “¡Mi señor no es responsable de todo lo que hace!” - Y preguntó: - “¿Y por qué quieres seguir la guerra, rey?” -El rey de Egipto, Ahmose, creyente del dios Amón, contestó: - “Porque habéis sido vencidos y hemos liberado a mi pueblo de las cadenas con las que les atabais. Y dime -preguntó él, sabiendo la respuesta-: ¿quién fue el primero en comenzar la guerra?”

Naguib Mahfuz lo relató: “La guerra es una lucha a muerte hasta la derrota final y en ella no tiene lugar la piedad. Las guerras dan victorias y derrotas” y hoy como ayer, las políticas y las religiones, también. “La aceptación reconocerá la victoria y el coraje, tanto para los dolores como para los deleites, para lo dulce o lo amargo, y si se pierde la seguridad y la esperanza, se pierde todo”: raza, lengua, creencia… Y como todavía en la Tierra la supremacía es humana, ésta no ha de prosternarse ante religión ni dios alguno, sino ante sí misma para, respetándose, acordar y dejar de dar vueltas y más vueltas a esa aludida Noria con los ojos cerrados como las bestias.

Esta es mi humilde propuesta: que cada cual venere a su Dios, sea el que sea, y se comporte como le gustaría que los demás se comportasen con él, dejando de decir y lamentar: ¡Así nos va! o ¡así nos irá!

miércoles, 6 de mayo de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS

 

Hay que despertar en el prójimo un franco deseo. Quien puede hacer esto tiene el mundo entero consigo, Quien no puede hacerlo marcha solo por el camino. Tagore.

La función química del humor está en cambiar el carácter de nuestros pensamientos. Lyn Yutang.

Cuando estés irritado cuenta hasta diez; cuando estés muy irritado, suelta tacos. M. Twain.

Se puede ser más listo que otro, pero no se es más listo que todos los demás. La Rochefoucauld.

Todo en amor es triste, mas, triste y todo, es lo mejor que existe. R. de Campoamor

Es propio de la naturaleza humana abusar de todo, incluso de la virtud. T. Gautier.

El que cultiva su campo se saciará de pan, el que persigue quimeras es un insensato. Proverbios 12, 11

El pan más saboreado y la comodidad más grata son los que se ganan con el propio sudor. César Cantú.

Todo gordo debe de empezar por hacer el doble ejercicio del que hace y por comer la mitad de lo que come. Cervantes.

La justicia no existe sin la inteligencia; la inteligencia no existe sin la justicia. René Lalou.

Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros. Baltasar Gracian.

Una parte de los hombres actúa sin pensar y la otra sin actuar. Hugo Fóscolo.

Un embajador es un hombre honrado, al que se manda a mentir por el bienestar común. Henry Wolton.

Compórtate noblemente con el que se comporta contigo con vulgaridades, de otro modo, él no solamente te dañará, sino que te convertirá en su semejante. Chistian Friedrich Hebbel.

Las maneras apacibles y gentiles excitan la benevolencia de aquellos con los cuales nosotros vivimos. Al contrario, los zotes y los groseros nos inspiran odio y desprecio. Giovanni della Casa.

El artista es mediocre cuando razona en vez de sentir. Gustavo Lebon.

Los espíritus mediocres suelen condenar todo lo que está fuera de su alcance. François La Rochefoucauld.

Para obrar, el que da debe olvidar pronto y el que recibe, nunca. Séneca.