Hoy, un folio de Baltasar Gracián
en el Arte de la Prudencia.
Hoy todo ha logrado la
perfección, pero ser una autentica persona es la mayor. Más se precisa hoy para
ser sabio que antiguamente para formar siete, y más se necesita para tratar con
un solo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en el pasado.
Carácter e inteligencia: los dos
polos para lucir las cualidades; uno sin otro es media buena suerte. No basta
ser inteligente, se precisa la predisposición del carácter. La mala suerte del
necio es errar la vocación en el estado, la ocupación, la vecindad y los
amigos.
No multiplicar por dos juna
necedad. Es muy frecuente que para remediar un error se cometan cuatro. Evitar
uno con otro mayor es como decir mentiras o necedades: para apoyar una se
necesitan muchas más. Lo peor de un error es empecinarse; y mucho peor que el
error mismo es no saber disimularlo. Una equivocación se paga con más
equivocaciones. Hasta el más prudente puede tener un descuida, pero no dos, y
más como accidente que como norma.
Ni del todo para sí ni del todo
para los demás. Ambas cosas son una baja tiranía. Si uno quiere pertenecerse
por entero, luego querrá poseer todas las cosas. Los que son así no saben ceder
en lo más mínimo, ni perder nada de comodidad. No se ganan a los demás, confían
en su suerte y tienen un falso apoyo. A veces conviene ser de los demás para
que ellos sean de uno. Quien tiene un empleo público debe ser un esclavo
público o “renunciar al cargo junto con la carga”, como dijo la vieja a
Adriano. Por el contrario, otros son por completo ajenos: la necesidad siempre
está en los excesos y aquí además es desafortunada. Estos no tienen ni un día
ni una hora suyas: pertenecen por entero a los demás. Tienen sabiduría para
todos e ignorancia para sí mismos. El prudente debe entender que nadie le busca
a él, sino aprovecharse de él o de otro a través de él.
Hay que usar los medios humanos
como si los divinos no existieran, y los divinos como si no existieran los
humanos. Es una regla de un gran maestro. (San Ignacio de Loyola 1491-1556). No
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