domingo, 31 de mayo de 2026

Sin alternativas

 

Dios existe, si bien no creo que sea tal como nos lo pitan las religiones. Dios está dentro de cada uno de nosotros, en nuestra propia conciencia, capaz de juzgar en silencio cada uno de nuestros actos. Una conciencia que no necesita de tribunales, ni de testigos, ni de que nadie ajeno a uno mismo pueda juzgarlos, pues se trata de la justicia divina, absolutamente imparcial y justa que, dentro de uno mismo, causa pesar o arrepentimiento, gusto o satisfacción hasta extremos insospechados. Eso sí, que nadie olvide que llegamos a la vida desnudos y que de ella nos iremos de la misma forma, se haga lo que se haga o piense lo que piense y dejará todo, aunque deseemos un imposible como el no depender de algo o de alguien y podernos valer por nosotros mismos.

Hechos, pensamientos, consideraciones que brotan aleatoriamente conforme a nuestras conductas dependientes de su importancia que desaparecerán o no al cumplir o pagar un determinado peaje que puede marcar nuestro devenir.

Una mente la nuestra nada asimilable a la motivación de una empresa cuyo único objetivo es su ánimo de lucro, de tal modo que en ella no se podrá encontrar la justicia divina. Esta despedirá a un trabajador aun estando de baja médica. Subirá un 0,25% las pensiones cuando el IPC se ha elevado en un 14,50%. Pagará un salario mínimo cuando con ese importe es imposible vivir dignamente. Permitirá que las iglesias (que ni comen ni beben) tengan miles de edificios para que los administren sin pagar impuestos, además de recibir generosas sumas de dinero para que no desaparezcan. No quitar impuestos a los pobres y si rebajárselos a los ricos. Permitir que el capital tribute menos que el trabajo. Que las herencias castiguen a unos más que a otros. Que se legisle en favor de los poderosos y en contra de los menesterosos. Que consientan la libre especulación y no la justa regulación, considerando las tendencias conservadoras que velan por intereses particulares y no generales, por los ricos y no por los pobres. Es más, se oponen a las subidas de los salarios mínimos generales, a las ayudas para los necesitados, a un ingreso mínimo vital para jóvenes indigentes, a que se eleven los importes de las pensiones de los jubilados y a todo cuanto beneficie a la clase humilde y trabajadora como si los empresarios no se revolvieran cuando tocan sus bolsillos. 

Entérense de cuánto ha subido la vida y los salarios. Compárese la diferencia económica abismal entre los patronos y obreros. No hay color. Las diferencias enormes nos llevaran a la ruina, a la confrontación, a ser los pobres más pobres y los ricos más ricos. Algo que los gobiernos habrán de mirar cuidando a todos los ciudadanos y, en especial, a los más vulnerables y necesitados para que no abandonen su condición de ciudadanos y dejen de ser lacra esclava.

Los partidos políticos no se han de oponer porque sí a todo cuanto su rival plantea, sin indicar otra alternativa. Eso les convierte en un partido parasito y rastrero, incapaz de ayudar, resolver o evitar una emergencia, pues prefiere ver caer a la gente en un agujero antes que evitarlo. Eso muestra desafección por los demás y viceversa, ansias de poder, egoísmo, bajeza de miras, despotismo y, lo que es peor, carecer de un plan que aportar, salvo la mentira, la insinuación, el insulto hasta que, por desgaste del oponente, a los votantes no le quede otra alternativa que aceptar su justicia divina,

miércoles, 27 de mayo de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS

 

. Es débil porque no ha dudado bastante y ha querido llegar a conclusiones. Unamuno.

. Querer la misma cosa y no querer la misma cosa, ésta es la verdadera amistad. Salustio.

. Los libros que el mundo llama inmortales son libros que muestran al mundo su propia vergüenza. Oscar Wilde.

. El lenguaje sirve para ahorrar el pensamiento: se habla cuando no se quiere pensar. Unamuno.

. Una discusión prolongada es un laberinto en el que la verdad pierde siempre. Seneca.

. El arte de un príncipe consiste en hacer el bien personalmente y el mal por segunda mano. Ganivet.

. Dickens es un ejemplo admirable de lo que sucede cuando un autor genial tiene el mismo gusto que el público. Chesterton.

. Todo es bello, o tiene belleza. Hay que hablar de un cerdo como de una flor. Jules Renard.

. No hay desgracia mayor que la del hombre que llega a creerse inteligente porque tuvo fortuna en sus negocios. Unamuno.

.  Los hombres civilizados y los que no lo son se imitan mutuamente, pero ninguno consigue copiar la perfección del otro. Noel Clarasó.

. Era una mujer mala. Todo el mundo lo sabía. Pero era joven, graciosa y pálida y se le perdonaban muchas cosas. Thomas Burke.

. Las opiniones nuevas son siempre mal vistas y a menudo combatidas, sin más razón que la de no ser usuales. John Locke.

. Con frecuencia una alegría improvisada vale más que una tristeza cuya causa es verdadera. Sepamos, pues, improvisar nuestra alegría. Descartes.

. De nada le sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlo. Caryle.

. Y, sobre todo, nada les puede enternecer. Esto es importantísimo; para triunfar en la lucha de la vida el hombre ha de tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra. Goky.

. Los artistas son como los padres que tienen hijos hermosos. Los hacen sin saber cómo. D’Harcourt.

 

 

domingo, 24 de mayo de 2026

Parodia de la libertad

 

PARODIA DE LA LIBERTAD

Copio parte del escrito de Andrés Gil en el Diario el 17-12-25, que dice: “Estados Unidos vive desde su fundación la paradoja de la libertad entre quienes la disfrutan y los oprimidos que la anhelan; entre quienes pueden pagar un seguro médico y quienes no tienen sanidad en el país más rico del mundo; entre los que ejercen la dominación sobre el resto y quienes la padecen; y entre quienes son multimillonarios y tienen a los políticos en sus bolsillos a través de la financiación de sus campañas y quienes alimentan a sus familias con subsidios”.

La vida de cada cual, sea la que sea, es única para todos y, por tanto, merece la pena, a ser posible, no transitarla mal o de mala manera; algo que la mayoría de las veces no solo depende de uno, sino también de sus circunstancias. Algo muy similar ocurre con los pueblos, naciones y estados creados en una sola Tierra donde sus moradores nacen, se desarrollan y mueren.

Es cierto que “la verdad no siempre es hermosa y la palabra hermosa no siempre es verdad”; pues hay quien dice al presidente de España “hijo de puta” y, además, sea motivo de risas y mofas transformándolo en “me gusta la fruta”, cuando es un insulto dicho por una hija amante de la disputa. Todo ello se limita en algo muy generalizado y concreto: cumplir una orden permanente de hacer que Pedro Sánchez sea el culpable de todo cuanto de malo ocurre en España (*). Así dan suelta a la ambición de su único objetivo: ocupar el puesto que él ocupa, sea como sea, para ponerme yo. Y emplean falacias, tienden trampas en su contra e idean la canción de “Sánchez destitución”. Y confrontan sin presentar plan alguno, con bulos, medias verdades e, incluso, calumnias, dando pábulo a unos y otros a cometer maldades perversas como las corrupciones, ideadas por mentes depravadas y sin escrúpulos, capaces de hundir a pueblos y culturas como en la actualidad está sucediendo en EE. UU. donde lo que no sucede se inventa para un lucro personal, ya que, aunque zozobren los mercados, no pase nada.

¿Quiénes mandan en los medios de comunicación, en su organización y difusión? Me apunto a lo que un gran amigo mío dijo hace más de dos mil años: “El que esté libre de pescado que tire la primera piedra”.

Efectivamente, resulta difícil encontrar a un humano parecido a este amigo mío, ya que todos aspiramos, en su justa medida, a vivir bien, aunque algunos carezcan de mesura y ansíen el poder y la riqueza a toda costa, incluso vendiendo su vida al diablo basándose en un patriotismo miope, añejo y relapso cuando hoy ha de ser extensivo al orbe de La Tierra. Una Tierra no de patriotas de barrios, pueblos o nacionales cuando ésta se diversifica en la unión supranacional de estados representativos (EE. UU., C.E.E., etc.) cuyos habitantes hemos de unirnos para ser más semejantes para regular hambrunas, pobrezas, enfermedades, emigrantes,  injusticias, conocimientos,…, aunque la diversidad política local de pueblos, ciudades, comunidades, regiones y mini estados se mantengan  conservando las costumbres y creencias que no interfieren a la única Patria de todos: La Tierra.

 

(*) De la televisión, radio, periódicos, revistas, influyentes, medios digitales…, de hechos en España como la Dana, el Covi 19, la pandemia, el volcán, los incendios, los accidentes ferroviarios, la I.A., la meteorología adversa… y las imputaciones de Peinado, del fiscal general … esperando lo más que pueda pasar.

PARODIA DE LA LIBERTAD

 

Copio parte del escrito de Andrés Gil en el Diario el 17-12-25, que dice: “Estados Unidos vive desde su fundación la paradoja de la libertad entre quienes la disfrutan y los oprimidos que la anhelan; entre quienes pueden pagar un seguro médico y quienes no tienen sanidad en el país más rico del mundo; entre los que ejercen la dominación sobre el resto y quienes la padecen; y entre quienes son multimillonarios y tienen a los políticos en sus bolsillos a través de la financiación de sus campañas y quienes alimentan a sus familias con subsidios”.

La vida de cada cual, sea la que sea, es única para todos y, por tanto, merece la pena, a ser posible, no transitarla mal o de mala manera; algo que la mayoría de las veces no solo depende de uno, sino también de sus circunstancias. Algo muy similar ocurre con los pueblos, naciones y estados creados en una sola Tierra donde sus moradores nacen, se desarrollan y mueren.

Es cierto que “la verdad no siempre es hermosa y la palabra hermosa no siempre es verdad”; pues hay quien dice al presidente de España “hijo de puta” y, además, sea motivo de risas y mofas transformándolo en “me gusta la fruta”, cuando es un insulto dicho por una hija amante de la disputa. Todo ello se limita en algo muy generalizado y concreto: cumplir una orden permanente de hacer que Pedro Sánchez sea el culpable de todo cuanto de malo ocurre en España (*). Así dan suelta a la ambición de su único objetivo: ocupar el puesto que él ocupa, sea como sea, para ponerme yo. Y emplean falacias, tienden trampas en su contra e idean la canción de “Sánchez destitución”. Y confrontan sin presentar plan alguno, con bulos, medias verdades e, incluso, calumnias, dando pábulo a unos y otros a cometer maldades perversas como las corrupciones, ideadas por mentes depravadas y sin escrúpulos, capaces de hundir a pueblos y culturas como en la actualidad está sucediendo en EE. UU. donde lo que no sucede se inventa para un lucro personal, ya que, aunque zozobren los mercados, no pase nada.

¿Quiénes mandan en los medios de comunicación, en su organización y difusión? Me apunto a lo que un gran amigo mío dijo hace más de dos mil años: “El que esté libre de pescado que tire la primera piedra”.

Efectivamente, resulta difícil encontrar a un humano parecido a este amigo mío, ya que todos aspiramos, en su justa medida, a vivir bien, aunque algunos carezcan de mesura y ansíen el poder y la riqueza a toda costa, incluso vendiendo su vida al diablo basándose en un patriotismo miope, añejo y relapso cuando hoy ha de ser extensivo al orbe de La Tierra. Una Tierra no de patriotas de barrios, pueblos o nacionales cuando ésta se diversifica en la unión supranacional de estados representativos (EE. UU., C.E.E., etc.) cuyos habitantes hemos de unirnos para ser más semejantes para regular hambrunas, pobrezas, enfermedades, emigrantes,  injusticias, conocimientos,…, aunque la diversidad política local de pueblos, ciudades, comunidades, regiones y mini estados se mantengan  conservando las costumbres y creencias que no interfieren a la única Patria de todos: La Tierra.

 

(*) De la televisión, radio, periódicos, revistas, influyentes, medios digitales…, de hechos en España como la Dana, el Covi 19, la pandemia, el volcán, los incendios, los accidentes ferroviarios, la I.A., la meteorología adversa… y las imputaciones de Peinado, del fiscal general … esperando lo más que pueda pasar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 21 de mayo de 2026

Un folio de pensamientos

Un folio de pensamientos anónimos

 

 

-      Un criminal puede tener alguna esperanza de burlar a la justicia. Un inocente, no; se deja coger en seguida.

-            Las cosas pequeñas, si se ponen muy juntas, son más grandes que las grandes.

-            La naturaleza no puede cambiar y una semilla amarga no puede producir más que frutos amargos.

-            Si nunca se ha hecho nada malo, se sabe poco acerca de la propia conciencia; al menos de la capacidad de remordimiento no se sabe nada.

-            Es mucho más fácil, en general, morir por los otros que saber vivir para ellos.

-            Cuando se enamoran parecen tontos, cuando se enamoran los tontos, parecen tan tontos como antes.

-            Me hallo sentado ahora en el asiento menos vigilado y, por tanto, no puedo ser depuesto.

-            Ningún ideal dura bastante para que, al menos en parte pueda ser realizado.

-            La alegría es pena que se disimula: sobre la tierra no hay más que dolores.

-            Los ingleses son simplemente incomprensibles para los pueblos continentales.

-            No es bastante levantar al débil; es necesario aún sostenerle después.

-       ¿ No es en este mundo toda acción genial una palpable protesta del genio contra la indolencia de la masa?

-            Creo que la primera ley que el siglo XIX impone a los que se meten a escribir, es la claridad.

-            Nuestros signos de puntuación son un pobrísimo arsenal para la inmensa variedad de matices que lleva consigo el lenguaje hablado.

-            Todo el mundo quiere que los gobiernos sean justos y nadie lo es con los gobiernos.

-            La fantasía es, a la vez, la mejor amiga y la peor enemiga del hombre.

-            Cuando leas una biografía ten presente que la vida, es una auténtica verdad, nunca es publicable.

-            El hacer el bien a villanos es echar agua en el mar.

-            Mucho se habla y discute en las disputas y en todas ellas se ve mucha vanidad.

 

 

 

  

sábado, 16 de mayo de 2026

LIBRÉMONOS DE LOS TENDENCIOSOS INTERESES QUE NOS TRODEAN

 

Al parecer existe un proverbio chino que dice: “El día que los asalariados se cabreen, los peces gordos se hundirán”.  Pobres, obreros, comerciales, figuras modernas de la esclavitud que trabajan por lo que cobran a fin de mes y punto.

Cuando uno es muy importante en la empresa, menos trabaja. Los políticos, por ejemplo, están mano sobre mano sin avergonzarse, pero eso sí, lo hacen público y a plena luz, lo cual cambia totalmente las cosas y nadie puede quejarse. En general, el ejecutivo no ejecuta, no defiende causa ajena, salvo su bolsillo. No siente ninguna lealtad hacia la empresa para la que trabaja y ni siquiera un trabajo bien hecho le inspira interés. Es totalmente inculto y egoísta en el sentido de que se mueve en una indigencia caritativa total, ajena a todo lo que suena a compañerismo y solidaridad. Tal es así, que no tiene tiempo para leer, ni siquiera a los grandes escritores, ni escuchar música a músicos insignes, aunque ello le represente un beneficio personal y social.

El dinero y el poder son sus dioses, similares a los opiáceos que ingieren a veces para calmar sus injustas aspiraciones que, como todo el mundo sabe, satisfacen mucho al principio para después ir disminuyendo su placer y sus cuerpos exijan mayor consumo para alcanzar los niveles placenteros del comienzo. Acapararán más riqueza y autoridad, algo a su medida, en los que mirarse desafiando la corrupción que emplearon al principio para obtener su puesto que le viene como anillo al dedo: Una actuación callada y sorda que ni ennoblece ni mejora a quienes la practican, si bien, hay necesitados y débiles de espíritu que la ansían y envidian.

Observo y reflexiono sobre tales comportamientos que, aunque estos sean humanos, me resultan curiosos, hasta el extremo de poder aseverar que la mayoría de la gente no piensa que su vida ha de acabar y olvidan que la muerte no va con ellos imaginando que es cosa de los demás. Otra peculiaridad consiste en que, si alguien hace cien cosas buenas y, circunstancialmente, una mala, ese alguien pasará por ser malísima persona, ya que en el recuerdo siempre nos queda lo peor, equivocaciones y errores, no aciertos, ni soluciones, ni sus cosas buenas. Es más, si se le imputa un hecho determinado, en especial si es malo, se repite a menudo, incluso mintiendo adrede, y además, se le considera culpable, aunque sea incierto, tal acusación al interesado le afecta y la cuestiona, hace dudar a sus amigos y ¿qué decir de quienes no le conocen? Lo bueno, sin embargo, no perdura y, ya se sabe: “calumnia que algo queda” y le llaman “Matagatos” porque su abuelo mató uno.

Hemos de aprender muchas cosas: a tolerar, pese a la incertidumbre; a confiar en los otros y no pensar mal, ya que todo lo que se dice no siempre es cierto; a buscar la verdad siendo agradecidos y corteses; a procurar hacer el bien, por mucho que nos cueste; a sentirnos confortados cuando nos controlamos: “Haz el bien y no mires a quién”, siendo, o proponiéndonos ser, nosotros mismos, con nuestros exclusivos pensamientos, defectos y virtudes, sin sumarse a los bulos partidistas.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Anotaciones Aleatorias Adquiridas

 

Anotaciones Aleatorias Adquiridas (Tres veces A)

Conoce de primera mano los achaques de la edad, qué significa envejecer y perder facultades, tanto las físicas como las mentales. Asimismo, ha convivido con la soledad, el miedo a la muerte, y el desconcierto de no reconocerse en esa persona ajada. Pero también ha conocido el acompañamiento y el cariño recíproco.

Tú me hablas de Saramago y yo te voy a hablar del mito griego de Titón, el amante de Eros. Ella era inmortal y él no, así que le pidió a Zeus que le hiciera inmortal. El problema es que no dejó de envejecer. Y Eros volvió ante Zeus para pedirle que dejara morir a su amante. La moraleja es que lo que queremos no es vivir eternamente, sino el don de la eterna juventud.

Pero ese no es el único ni el mayor problema de tener vidas largas. El verdadero problema es que, a mucha gente, se le agota el proyecto vital. Piensa que, si vives muchos años, empiezas a perder a gente. Se muere tu pareja, te quedas sin amigos y tus hermanos y primos empiezan a fallecer también. Todos queremos vivir muchos años, pero eso tiene un precio y no nos paramos a pensar en las consecuencias.

No es lo mismo la vejez teniendo dinero que sin tenerlo, pero el estado de salud o la vida social son igual de determinantes. Creo que puedes envejecer con salud y dinero, y acabar con una vida limitada. La vida es lo que haces con lo que tienes, a lo que aspiras. Y todo viene marcado por si te aferras o no a la nostalgia, si te comprometes con tus relaciones, proyectos y con el bien común.

Creo que sin los demás no somos nada. El ser humano tiene la capacidad de no hablar de las cosas importantes.

Nos negamos a reconocernos en el viejo que seremos y eso es un error. La felicidad no es alcanzable siempre, sino te la trabajas, son momentos. Y otra cosa esencial de entender es que hay cosas más importantes que la felicidad propia e individual. Cuando cuidé de mi madre no era porque me apeteciera o me hiciera feliz, sino porque era lo que tenía que hacer. Renunciar a tu tiempo no es agradable, pero hay cosas que valen más que tu bienestar. Cuando trivializamos el sufrimiento ajeno y banalizamos la felicidad propia, nacen sociedades solitarias.