Rebuscando entre mis anotaciones encontré tres
párrafos y una recomendación que puede haberse olvidado y hacernos pensar. Son
los siguientes:
Comenzó la huida del citado
partido Macarena Olona la que pregonó una guerra dialéctica principalmente
económica que, posiblemente, de intervenir la Agencia Tributaria todos nos
podríamos enterar de cómo se mueven los dineros, con qué atribuciones, en qué
se emplean, a quiénes sirven y demás cuestiones de interés que un partido
político debe de mostrar a fin de que sus votantes se enteren; pues, al
parecer, eran cifras considerables y de un enriquecimiento masivo.
El círculo de Ortega Smith (13
años en VOX como miembro fundador dirigente) estaría insinuando el uso de
millones de euros públicos en el enriquecimiento de un círculo de confianza de
Abascal fuera de VOX.
3) Feijóo es
punto y aparte. Lo único que ha hecho es decir no a lo que provenga de
Sánchez e ir a decapitarle como sea, mientras se sitúa en la fila de los
simpatizantes de Donald Trump, sin cuestionarse el daño que éste causa y
mostrando su propósito: “España volverá a ocupar su sitio (?). En Europa, en la
OTAN y en todas partes. Y estará siempre del lado de la libertad y frente a los
tiranos”. No se cuestiona que al lado de los tiranos ya está. Trump y su aliado
S. Abascal ya lo son. Por si faltara poco, su partido prometió volver a la
España de Aznar, el que nos llevó a la guerra de Irak porque tenía armas de
destrucción masiva, sin advertir sus consecuencias; igual que declaró que ETA
era la causante de los cientos de muertos españoles en la estación de Atocha de
Madrid, lo que le hizo a su partido perder las elecciones generales.
Desconfiar de
los relatos oficiales, de las noticias y opiniones, de las habladurías y de
cuanto se escuche, pues todo tiene sus luces y sombras, sus pros y contras, sus
posibles fisuras a considerar. Son tiempos donde la crítica se convierte en espectáculo
y éste sustituye a la investigación; por tanto, todo se ha de comprobar porque
el poder y el dinero no necesitan de aplausos, pero sí de vigilancia.