domingo, 8 de febrero de 2026

DECIDAMOS HOY CON CRITERIO PROPIO

 

Digan lo que digan, piensen lo que piensen, nada, absolutamente nada es igual ni  comparable entre una democracia (1) y una dictadura (2). Hoy, cualquiera puede opinar lo que quiera. Ayer, en una dictadura, no; de ninguna forma podrías hacerlo. Lo digo sin odio ni rencor, tan solo para que, al haber vivido en ambos sistemas, uno, la dictadura, no se repita ni se olvide que es una desgracia, un castigo: el espanto el sentirse prisionero.

¿Por qué los jóvenes españoles saben poco de la historia reciente de España? ¿A quién puede interesar que esto sea así? La respuesta es fácil deducirla. Después de una sangrienta guerra y de cuarenta años de opresión en la que se silenció la verdad, se ensalzó a Franco, se anuló la libertad, se validó la censura y el miedo atroz e imperante de la dictadura (o la democracia orgánica como la llamaron), calaron en la vida de la mayoría de la gente que vivíamos para dejarnos mudos cincuenta años más. Sí. ¡Un miedo triste y doloroso! ¡Un duro precio que el totalitarismo se cobró beneficiando a sus impulsores!

Hoy, ya podemos hablar sin miedo ni acritud de la dictadura de Primo de Rivera en la 2ª República, de la Guerra incivil de 1936, de la dictadura franquista, del Golpe de Estado del 1981, de la Transición, … lo más objetivamente posible y sin reservas, pues, lo pasado, pasado está y en democracia, por suerte, podemos discutirlo libremente y con respeto.

No seamos necios ni volvamos a la España pobre y ennegrecida de antes. No sembremos mierda en nuestra casa. Ni por cuestione políticas, religiosas o de otra índole nos enfrentemos entre nosotros como quieren algunos. Sintámonos orgullosos de vivir no en una España de caudillos y señoritos, de caciques y lameculos que cínicamente, dándose golpes de pecho o enarbolando banderas opresoras, justifican un Mundo o una Patria en la que solo tienen cabida los ricos y poderosos: patrones que privan de libertad y justicia a los obreros.

Si estuviera en la “democracia orgánica” de entonces y hubiera escrito cuanto antecede, Fraga y otros fundadores de Alianza Popular (hoy el PP o Vox), ya hubieran mandado a un par de “grises” a detenerme para que pasara, cuanto menos, una semanita a la sombra, donde a golpe de látigo, como los pastores conducen a sus vacas, me hubieran breado. En España, al carecer entonces de información, no sabíamos de corrupción, aunque sospecháramos de robos y enchufes como cosas normales en la “gente de bien”. Eso sí, las mujeres no podían disponer de sus bienes, ni abrir una cuenta corriente, para reunirse más de cuatro se necesitaba de una autorización y todo, absolutamente todo (Tribunales, Cortes, Sindicatos, Iglesias, Escuelas, Fuerzas del orden. Ejército, …) dependía del Caudillo, el Generalísimo Franco, que no dio un Golpe de Estado para traer al rey depuesto por los votos republicanos, sino para su beneficio -hasta que muriera- y el de los suyos, muchos de los cuales siguen viviendo sin dar un palo al agua. Ya se sabe: “de aquellos polvos estos lodos”.

En el año que dieron por finalizadas las cartillas de racionamiento nació quien esto escribe y creció en un hogar cuya familia no hablaba de nada relacionado con ideas sociales o políticas: mansas aguas de un rio surcando hasta la mar. Carecíamos de toda iniciativa que resultara sospechosa o  no se ajustara a las normas impuestas por las autoridades; de manera que, cuando en mi trabajo fui el secretario del club deportivo y cultural formado, tenía que solicitar permiso a Gobernación para celebrar las reuniones de la junta directiva o un acto lúdico de todos los empleados en Navidad y, por supuesto, agradecer a la autoridad competente que me perdonara la vida al enterarse que, cada mes, en el banco donde trabajaba, publicábamos un Boletín para todos los empleados/socios, con noticias de hechos acaecidos, de fútbol, excursiones, efemérides y demás actividades sin autorizar: naturalmente, tuvimos que dejar de editarlo.

¡Ah! Por cierto, recuerdo que alguien, con mostrar una chapa de su solapa, fácilmente te llevaba al cuartelillo o a la comisaria a declarar.

¡Qué risa, ¿verdad?!

(1) DEMOCRACIA: Sistema político en el cual la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce directamente o por medio de representantes. Forma de sociedad que reconoce y respeta como valores esenciales la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

(2) DICTADURA: Régimen político que, por la fuerza o la violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales. Régimen autoritario en cualquier ámbito.

Me he permitido copiar literalmente el significado de las palabras anteriores del diccionario de la lengua española, a fin de evitar otras interpretaciones que, especialmente, entre jóvenes menores de cuarenta años, vengo escuchando.

jueves, 5 de febrero de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (seis)

 

Entre dos explicaciones, elige la más clara, entre dos formas, la más elemental, entre dos expresiones, la más breve. Eugenio d’Ors.

La esperanza hace vivir al hombre, pero no lo alimenta nunca. Jean L. Commerson

El camino más corto no es siempre mejor en política. Los obstáculos se salvan con rodeos. Álvaro de Figueroa y Torres.

El fuego al parecer extinto duerme a menudo bajo la ceniza. Pierre Comeille.

Todos queremos ser distintos de cómo somos, y hay que buscar la manera de lograrlo, en lugar de desesperarse. Buero Vallejo.

No hablaríamos tanto en sociedad, si nos diéramos cuenta del poco caso que hacen los otros de lo que decimos. Goethe.

El mejor medio de cumplir con la palabra empeñándola es no darla jamás. Napoleón Bonaparte.

Es un error confiar demasiado en los sistemas y demasiado poco en los hombres. Disraeli.

Mortales: nosotros tenemos corto tiempo de vida, algunos instantes se nos han concedido, pero el alma no conocerá la vejez y gozará de una eterna vida. Focilides.

La ciencia que se aparta de la justicia, más que ciencia debe llamarse astucia. M.T. Cicerón.

La música es una trasposición sentimental de lo que es invisible en la naturaleza. Claude Debussy.

No basta saber, sino también aplicar el saber, no basta querer, es preciso obrar. Johann Wolfgang.

Para alcanzar nuestros propósitos es mejor que nos dirijamos a la pasión de los hombres, que no a su razón. Voltaire.

Siempre se interpone algo entre nosotros y lo que creemos que es nuestra felicidad. Byron.

Un apodo es la piedra más dura que el diablo puede arrojar a una persona. W. Hazlitt.

El matrimonio, como una almendra, no se sabe si es dulce o amargo antes de haberlo saboreado. G. Weisstein

La esencia del humorismo es la sensibilidad, la cálida y tierna simpatía para todas las formas de existencia. Thomas Carlyle.

domingo, 1 de febrero de 2026

CUIDADO CON LOS DE SIEMPRE

 

“Los de la ultraderecha -los de siempre- campan a sus anchas coreando consignas, destrozando escaparates e intimidando a los transeúntes…”.

Este párrafo describe exactamente lo que sucedió en el centro de Madrid, la tarde-noche del 23 de febrero de 1981, durante el Golpe de Estado de Tejero, Milans del Bosch, Armada y otros que, de haber triunfado los xenófobos -los de siempre”-, lo hubieran apoyado y aclamado como entonces lo hicieron, para hacernos regresar a un tiempo anterior y seguir exultantes con su violencia política, mientras los demócratas volveríamos a enmudecer, incapaces de levantar la voz, tal como vivimos en la dictadura, casi cuarenta años, entre la tristeza y el temor.

Un hecho que va para cuarenta y cinco años, acaecido en la llamada “Transición” (de la Dictadura a la Democracia), del que hoy todos, incluidos los racistas -los de siempre-, podemos opinar libremente, estando en Democracia, sabiendo que:

a) Los refranes son muy socorridos y acudo a tres de ellos: “La cabra cambia de pelo, pero no cambia de leche”. “Nadie da duros a peseta”. “Obras son amores y no buenas razones”.

b) Los jóvenes de hoy desconocen la historia reciente de España, de la que estamos hablamos y que, con seguridad, en la escuela no la han estudiado.

c) Los ultranacionalistas -los de siempre-, pueden repetir una involución y cambiar la Democracia por la Dictadura y eso, sin duda, la mayoría lo lamentaríamos.

d) La ignorancia es muy atrevida y se adhiere fácilmente, sobre todo, si es dirigida por los neonazismos -los de siempre- insultando, modificando acontecimientos, mintiendo y promocionando promesas que no cumplirán.

e) Los neofascistas -los de siempre- los que tuvieron, tienen y posiblemente tengan una vida resuelta sin dar un palo al agua, se están envalentonando y persiguiendo lo que el 23.02.81, afortunadamente, no lograron conseguir.

f) Cada cual cuenta la vida conforme le va, por lo que antes de tomar una decisión importante de la que uno se tenga que arrepentir (como votar por un u otro partido) conviene meditarla, desconfiando de lo que escucha y lee (incluso este escrito) contrastándolo con fuentes diferentes que considere objetivas. Es mejor dejarse llevar por lo que hacen las personas que por lo que dicen, pues “obras son amores y no buenas razones” y, actualmente, los bulos proliferan y son el pan nuestro de cada día.

g) Tenemos ejemplos ilustrativos que nos llevaron a radicalismos opresores: desterrémoslos. En el término medio esta la virtud. Tratemos de asegurarnos siete pilares básicos en la vida: comida, salud, educación, vivienda, libertad, respeto e igualdad de oportunidades, toda vez que la política y la religión son doctrinas interesadas en imponerse, enfrentándonos e interfiriendo en nuestra idiosincrasia.

j) Todos quieren mandar porque el poder atrae riquezas. También lo ansían los homófobos reaccionarios -los de siempre- para emular el régimen del dictador, de cuyo poderío salió su fortuna de la que aún viven sus biznietos. Y es que los investidos de poder, por lo general, priorizan su beneficio y el de los suyos y no, lógicamente, las enormes vulnerabilidades de la mayoría de la gente que gobiernan.

jueves, 29 de enero de 2026

ANOTACIONES ARBITRARIAS ADQUIRIDAS (Un folio de pensamientos)

Anotaciones Aleatorias Adquiridas (AAA) no sé de qué manera:

-            No podemos desprendernos del ritmo que nos impone la sociedad porque, individualmente, somos parte de ella.

 

-            Empleemos el poder de la palabra, una dialéctica iluminada, una activa inteligencia que impulsa el conocimiento y da ideas para poder convencer a nuestros contrarios que es de vital importancia alcanzar un entendimiento.

 

-            Busquemos incansablemente soluciones sabiendo que cada uno de nosotros tenemos una psicología diferente y, con ellas, daremos pasos en beneficio de una equidad no tan distante como la que ahora nos separa.

 

-            Que nuestra individualidad se ponga al servicio del bien común mediante la responsabilidad, la cooperación, el buen hacer y la tolerancia para comprender que los errores todos los producimos.

 

-            La visión que de nosotros tendría otra especie inteligente que existiera sería de que todos somos iguales, aunque comprendería, al tratarnos, que somos únicos y muy distintos. Nosotros sabemos que hay muchos tipos de sangre, bastantes más de las que conocemos, infinidad de genes que, generación tras generación, varían, mutan y forman parte del engranaje de la vida que nos toca vivir. Hagamos que nuestras vidas, caminando hacía el bien común, sean más felices y duraderas.

 

-            Dista mucha distancia desde que fuimos creados hasta hoy. Ignoramos el camino que, como especie, nos queda por recorrer hasta desaparecer, si es que no huimos o no nos multiplicamos antes por el infinito Cosmos que imaginamos. Todo es pura ilusión que no ha de faltarnos mientras esperamos, sin prisas, a la muerte segura que aguarda y nos lleva.

 

-            El devenir del tiempo nos proporciona pistas a considerar, sin embargo, ¿qué hacer con la libertad cuando solo hemos aprendido a obedecer?

 

-            La humanidad de manera constante da pasos hacia adelante y hacía atrás sin saber la longitud de su zancada, ni si la conduce por camino seguro, ni a dónde los lleva. Digamos, no obstante, que este es el tiempo, mejor o peor, que tenemos porque es el que vivimos y otro no tenemos; además, el actual viene siendo el que goza de los adelantos tecnológicos y científicos que nos facilitan mejor vida corporal, aunque mentalmente vaya algo rezagada dado que la paz entre los pueblos no se vislumbra a corto plazo. Por tanto, hacer lo que haya que hacer, pues más vale llegar a tiempo que rondar un año. 

domingo, 25 de enero de 2026

DEMOCRACIA Y DICTADURA

 

En este mismo blog la semana anterior hablé de la dualidad orgánica intrínseca a la Naturaleza del ser humano: dos ojos, dos orejas, dos…, pensamientos fundamentales el alma: uno zurdo y otro diestro.

Hoy me he topado con una frase atribuida al expresidente chileno Gabriel Boric que, según el diario El País, señala (copiado literalmente): “Uno tiene que estar permanentemente poniendo a prueba ante buenos argumentos sus propias razones”, reivindicando la necesidad insoslayable de la autocrítica, diciendo: “La izquierda que solamente le echa la culpa al adversario está condenada a diluirse”.

Consideré interesante la reflexión para comentar que, a mi juicio, no solo ha de servir para la izquierda política sino también para todas las tendencias y formas de pensar, compartamos o no el mismo ideario social y político, ya que la superioridad moral no existe y nadie se la puede arrogar por mucho

 sin antes argumentar validas y honorables que la avalen.

Estoy convencido que un dictador considera que su país (España, EE. UU…) le pertenece. Que la mejor razón es la suya aplicando una política social y económica conveniente a su criterio; sin embargo, ¿por qué no contrastar con el resto de las personas de su mismo país con múltiples y variados pensamientos y principios?; es decir, ¿por qué no emplear la democracia?

Siempre hay un punto intermedio. Una razón general que, aunque sea equívoca, hemos de reconocerla por el simple hecho de ser la mayoritaria, pese a que esté influenciada por promesas que no serán cumplidas; por verdades inciertas que sencillamente son engaños y bulos; por intereses malévolos, egoístas y personales; por falta de conocimiento e información mendaz y embustera; porque alguien, con su pragmatismo o carisma, enarbola el idealismo de unos valores patrios capaz de encandilar a jóvenes inmaduros… Pero, aun así, la democracia es preferible a la dictadura. Aquella, aun no siendo perfecta, es flexible, abierta y permanentemente mejorable; la dictadura, por el contrario, está sometida a la ley del más fuerte, censura cuanto le parece, impone normas coercitivas de todo tipo e, incluso, es capaz de privar al individuo de la libertad de pensar.

Personalmente he vivido en ambos regímenes gozando de capacidad de juicio y la diferencia entrambos es muy distante, no tienen parangón. No existe dictadura que no sea perfecta ni democracia que lo sea. La libertad de opinión es manifiesta y ésta así me lo ratifica las palabras de un vasco famoso, que en Salamanca enseñó lengua española, Miguel de Unamuno, diciendo a quienes a la postre, establecerían una dictadura: “Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España”.

jueves, 22 de enero de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS

 

-Las leyes son normas, pero también son armas. Eugenio d’Ors.

-Las palabras son pan o veneno. Ernest Hello.

-La actividad hace más fortunas que la prudencia. No es verdad que se disponga de fortuna cuando no se sabe gozar de ella. Luc de Clapiers.

-La pasión por el renombre es el instinto de todas las almas grandes. Edmund Burke.

-La buena política consiste en la franqueza, en el silencio y en la probidad. Joseph Addison.

- El destino de las costumbres establecidas es subsistir aún después de desaparecer las necesidades que las han hecho nacer. Etienne Bonnot de Condillac.

- Nadie es sabio por lo que ha aprendido. El espíritu y la sabiduría nacen con el hombre. John Selden.

- La razón es una historia clara, pero las pasiones son actrices. Antoine de Rivarol.

- El espíritu servil es un medio de hacer fortuna. Aguste-Louis Pétiel.

- La demasiada frecuencia enoja en amor y la falta excita el deseo. Giuseppe Glusti

- Todo argot es metáfora, y toda metáfora es poesía. Gilbert Keith Chesterton.

- Los ojos dicen a veces más que las palabras. Meidani.

- Las casas son para habitar y no para contemplar. Francis Bacon.

- ¿Queréis hacer odioso el más amable de los sentimientos? Hacedlo obligatorio por Ley. Gabriel Alomar.

- Con las palabras gobernamos los hombres. Benjamín Disraeli.

- El hombre ha sido criado sociable para que contribuya al bien de la sociedad. Séneca.

- La pobreza a menudo, priva al hombre de toda virtud: es difícil que un costal vacío se mantenga derecho. Benjamín Franklin.

- Hay muchos secretos en el mundo que nosotros no estamos aún en condición de comprender. Francois-Benoit Holfmann.

- El negocio desprecia a todos, por ignorancia de lo bueno y por elección de lo peor. Baltasar Gracián.

- Todo secreto para alargar la vida consiste en no acortarla. Ernst.

- La Naturaleza dotó a la humanidad para ser, a veces, suplantada. S. Lorca.

domingo, 18 de enero de 2026

No hay duda: necesitamos un héroe

 

No hay duda. La dualidad corporal del ser humano, tanto material como espiritual, es significativa. Gozamos de una simetría bilateral con dos manos, dos pies, dos ojos, dos oídos, dos orificios en la nariz, dos pulmones, dos riñones y dos hemisferios en un cerebro cuya corteza motora izquierda controla los movimientos de la parte derecha del cuerpo y viceversa, es decir, dirigen las funciones de nuestro organismo almacenando ideas, en mayor o menor medida, sean zurdas o diestras.

“No hay más cera que la que arde”. Todos realizamos las mismas funciones para establecer y desarrollar identidades que nos hacen únicos por causas diferentes, pero que, sin embargo, los resultados a los que podemos llegar pueden ser iguales. La no conciliación entre ellas nos puede llevar a la hecatombe, a riñas, a luchas fratricidas sin sentido o cruentas -como lo fue la guerra civil española- que no vienen a solucionar los problemas. La concordia, el acuerdo, la cesión sincera por las diversas partes pueden conducirnos a una razón que nos salve.

Cualquier tipo de solución que no pase por la avenencia mutua es una pérdida de tiempo, igual que si una voluntad se impone por la fuerza sobre otra, sin ni siquiera acordar un punto intermedio que a ninguna parte le plazca satisfactoriamente. Ante posturas contrapuestas, para superarlas o alcanzar un acuerdo, se me ocurre preguntar: ¿De dónde procede la adversidad? ¿Qué la origina? ¿Cuándo, cómo y de qué manera se perciben para combatirlas?

La adversidad se sentirá acorralada ante respuestas simples y sinceras. Pensemos, meditemos sobre ellas y actuemos. Hagámoslo protegiéndonos, no mostrando nuestras debilidades, esas que solo uno mismo entiende y nadie más debe conocer si no quiere. La vulnerabilidad de las personas es su cuerpo y sus pensamientos.

El miedo y el odio -propios de los seres humanos- se amplían, sobre todo, cuando la angustia se acrecienta y decrecen, si dicha angustia es colectiva y se comparte con una sociedad asustada. El dolor se contiene y la tristeza surge cuando dicho dolor no se puede aguantar más.

La felicidad y demás sentimientos se transforman con arreglo al estado crítico en el que nos encontramos; mientras, los populismos descansan haciéndonos sentir que sus promesas mejorarán nuestras vidas y eso es de una simpleza que espanta.

La razón y la pasión son dos realidades que pueden vincular el futuro engendrando inteligencia o violencia, solo aplacadas con respectiva humildad y resignación. La paz no tiene precio y siempre es preferible a una guerra en la que todos, pueblos y vidas, pierden por muy victoriosos que se sientan o hayan sido.

Los actuales momentos, por los que nuestro mundo está pasando, son para hacérnoslos pensar; en otros tiempos, se masacraron a pueblos enteros por invasores, judíos o extranjeros – Hitler, la Santa Inquisición o Rhodes- y ocurrió lo que todos sabemos, olvidando que “muerto el perro se acabó la rabia”. ¿Habrá algún héroe que mate al perro?