domingo, 2 de agosto de 2026

INGÉNITOS

 

Nacerán de la misma manera que nosotros surgimos; tan pronto la Evolución suba el leve peldaño que nos separa para instaurar otra nueva clase de vida.  Antes, los de la cuarta, quinta o última generación que nos sucedan, aturdidos y desfasados por la modernidad de su época o la nueva era, se estancarán en su comprensión aceptando sin saber lo qué perciben, leen o escuchan, para morir de viejos como ahora.

A los nacidos en ese futuro que presagio los llamaré “Ingenitos”, sucesores de la humanidad, con su misma apariencia, pero imposibilitados de la fuerza, iniciativa e ingenio humano, provistos -eso sí- de un enorme cerebro donde su mente funcione de otra manera, basados en una I.A. (Inteligencia Artificial) prodigiosa o descontrolada, capaz de generar sola, automáticamente, pensamientos o ideas virtuales para la realización de cualquier cosa.

“Ingénitos” mentalistas nos reemplazarán coexistiendo juntos con  nosotros en La Tierra o fuera de ella, sustituyéndonos como ultima inteligencia o Nueva Especie. Nosotros quedaremos limitados a su servicio manteniendo la naturaleza que nos caracteriza: pensar, sentir, guerrear, dominar o ser dominados por el poder de la violencia o del dinero, por el engaño o la sutileza traicionera, por nuestra condición humana.

¿Cuánto falta para ello? ¡Nadie puede saberlo! Sin duda es parte de la Evolución. Un proceso que, sin poder detenerlo, sigue su marcha (de forma presurosa cada vez más) en aras al mal llamado progreso. Un progreso que nos proporcionará al instante todo cuanto necesitemos sin el más mínimo esfuerzo. Así, a nuestro paso, las luces se encenderán en la obscuridad; mediante el QR del móvil compraremos cualquier cosa, en cualquier sitio y momento, sabiendo precio, coste y cuando nos llegará; las presencias virtuales y las comunicaciones al momento sucederán y los humanos, relegados a un segundo plano, no mediarán en el fututo que los aguarda.

Mi caletre no consigue adivinar ni retener otra cosa que no sea la Nueva Especie. La I.A. propiciará el salto fatal que elimine a los humanos como clase superior en el tiempo que está por llegar. Serán los “Ingenitos”, intelectos y virtuales, los que llaman a nuestras puertas, a los que auguro un grado superior de perfección donde, posiblemente, la mentira se rechace, el engaño y la corrupción desaparezcan y se vislumbre el avance de un orden automatizado por la honestidad y el buen hacer.

¿Eliminará esto los enormes desequilibrios económicos de la humanidad? No. Se mantendrán lejos de mis deseos, incluso cuando la Nueva Especie nos tabule y no podamos impedírselo al igual que ahora nosotros, siendo la especie dominante, hacemos con otros seres vivos: organismos, vegetales y animales no racionales. Entonces, aun sin haber superado el castigo de la enfermedad, la pobreza, la ignorancia y la injusticia a la que nos somete el odio y la riqueza del capital, la génesis humana será mano de obra barata al servicio de los “Ingenitos”, esa nueva Especie resultante, una vez el fino escalón de la Evolución siga su curso.