domingo, 28 de junio de 2026

LA VERDAD SIEMPRE EMERGE EN LA LUZ

 

Hay quien dice, y seguramente no le falta razón, que Trump sufre algún tipo de trastorno mental u otra enfermedad de característica similar o parecida, debido a la arrogancia que emplea sabiéndose el mejor, el más persuasivo y dominante, el que nunca se equivoca convencido de que su verdad es la auténtica razón.

Hay políticos que aspiran al poder para gobernar cuando en realidad pretenden sacar provecho económico, directa o indirectamente. Algunos son más propensos y permisivos: los que gozan de un carácter conservador basado en un objetivo de libertad capitalista tendente a la desigualdad y al lucro, y otros, los progresistas, abrazando una libertad social con tendencia a la equidad y el bien social.

De los españoles su puede decir, sin lugar a errar, que todos somos mestizos, pues en la Península Ibérica confluyeron y se asentaron diversas culturas y civilizaciones: íberos, celtas, celtíberos, fenicios, judíos, griegos, romanos, visigodos, suevos, vándalos, alanos, musulmanes, bereberes, sefardíes y todos dejaron sus huellas, por lo que cabe suponer que, salvo los vascos (posiblemente el único genuino idioma peninsular) seamos una mezcla de todos ellos.

¿Somos los españoles muy dados a generalizar?

No existen razones para afirmarlo, aunque, merced a la férrea dictadura sufrida, cuyos ecos aún nos retumban, tuviéramos que no individualizar las cosas y suavizar el lenguaje en evitación de algún tipo de reprensión. No obstante, nos queda lo aprendido en nuestra infancia: tratar de no molestar ni meter la pata o, por el contrario, complacer vivamente al mayor número de personas, toda vez que es más fácil no personalizar y difuminar la responsabilidad.

No es de personas inteligentes creer sin más o a pies juntillas, pese a que la fe nos asista y digan que mueve montañas. Renunciar a entender lo que sobrepasa al entendimiento es rendirse de antemano. Deberemos luchar cuando se trata de un asunto capital, cuando la cuestión merezca la pena, cuando nuestra vida esté en juego. Mientras tanto, hemos de saber que una sola verdad no existe, pues son muchas las existentes y todas quieren dominar en los corazones de los hombres. Sin embargo, cada uno de nosotros confiamos en que la nuestra es la legítima; eso sí, hasta que un desengaño o convencimiento nos lo corrige.

Somos únicos. No existe la igualdad, aunque la gente de a pie propaguemos que hemos de tender hacia ella o, al menos, gozar de las mismas oportunidades saliendo a competir desde el mismo sitio: algo virtualmente imposible. Hemos de saber que cada uno de nosotros tenemos alguna peculiaridad a descubrir o es ya conocida. Esta, nos hará más fuertes, importantes e influyentes si la potenciamos adecuadamente. No nos impacientemos y aceptemos las cosas como vengan buscando el camino propio que nos identifique y acertaremos, ya que la luz siempre emerge del mismo modo que la verdad.

jueves, 25 de junio de 2026

Hoy, un folio de Baltasar Gracián en el Arte de la Prudencia

 

Hoy, un folio de Baltasar Gracián en el Arte de la Prudencia.

 

Hoy todo ha logrado la perfección, pero ser una autentica persona es la mayor. Más se precisa hoy para ser sabio que antiguamente para formar siete, y más se necesita para tratar con un solo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en el pasado. 

 

Carácter e inteligencia: los dos polos para lucir las cualidades; uno sin otro es media buena suerte. No basta ser inteligente, se precisa la predisposición del carácter. La mala suerte del necio es errar la vocación en el estado, la ocupación, la vecindad y los amigos.

 

No multiplicar por dos juna necedad. Es muy frecuente que para remediar un error se cometan cuatro. Evitar uno con otro mayor es como decir mentiras o necedades: para apoyar una se necesitan muchas más. Lo peor de un error es empecinarse; y mucho peor que el error mismo es no saber disimularlo. Una equivocación se paga con más equivocaciones. Hasta el más prudente puede tener un descuida, pero no dos, y más como accidente que como norma.

 

Ni del todo para sí ni del todo para los demás. Ambas cosas son una baja tiranía. Si uno quiere pertenecerse por entero, luego querrá poseer todas las cosas. Los que son así no saben ceder en lo más mínimo, ni perder nada de comodidad. No se ganan a los demás, confían en su suerte y tienen un falso apoyo. A veces conviene ser de los demás para que ellos sean de uno. Quien tiene un empleo público debe ser un esclavo público o “renunciar al cargo junto con la carga”, como dijo la vieja a Adriano. Por el contrario, otros son por completo ajenos: la necesidad siempre está en los excesos y aquí además es desafortunada. Estos no tienen ni un día ni una hora suyas: pertenecen por entero a los demás. Tienen sabiduría para todos e ignorancia para sí mismos. El prudente debe entender que nadie le busca a él, sino aprovecharse de él o de otro a través de él.

 

Hay que usar los medios humanos como si los divinos no existieran, y los divinos como si no existieran los humanos. Es una regla de un gran maestro. (San Ignacio de Loyola 1491-1556). No hay que añadir ningún comentario.

 

domingo, 21 de junio de 2026

REFLEXIONES EN VOZ ALTA

 

Jamás vi a un ser humano tan ansioso como él. Seguro que no duerme, ni descansa por lograr el poder. Vendería su alma al diablo, removería Roma con Santiago y no le importaría hacer las cosas más extrañas que le pidieran por conseguir su objetivo: ser el presidente del gobierno de España.

Dio un primer paso, en una noche de tempestades olvidadas, colaborando para eliminar al que fuera el presidente de su grupo político, sin importarle absolutamente nada; es decir, fue incapaz de ponerse en el lugar del jefe de su partido y se alió con los lamentos y maullidos de “la Gata de Chamberí” a fin de ocupar el puesto de presidente que para sí codiciaba. Y aquella negra noche se salió con la suya.

Luego, quiso lograr su segundo y máximo objetivo y a punto estuvo de lograrlo. Lo intentó, pero no pudo. Olvidó que la política es el arte de saber pactar, ceder y hacer falsos amigos, pero se sintió ganador y seguro para decirnos que “no lo fue porque no quiso”. Debió acordar con quienes mañana, posiblemente, tenga que hacerlo, pero no lo hizo. Tampoco hasta ahora ha aportado nada positivo en la oposición; al revés, carente de iniciativas e ideas continua siendo agresivo y abyecto, profiriendo descalificaciones e insultos al presidente de su nación dentro y fuera de España y nombró a lenguaraces voces pendencieras para que sin freno hirieran y socavaran la honorabilidad del presidente de España.

De continuar así, disparando y disparando sin tino, vaticino que no gobernará, ya que algo habrá que se lo impida. Sea por sus hipócritas soflamas reprobatorias, sus acusaciones infundadas, sus maldiciones y ofensas; sea porque ya se arroga la próxima victoria electoral; sea por encargar a los suyos vilipendiar con mayor fuerza y descaro o sea por lo que sea, justo será, en su caso, que reciba en abundancia lo que ha sembrado: impiedad e insolencia que lo avergüencen poniendo a la gente en su contra. Tomen nota: “quien a hierro mata a hierro muere”. “Cree el ladrón que todos son de su condición” y tengan cuidado, pues la licita ambición que muestra su semblante, es fiel reflejo de su impaciencia, cansancio y fracaso, algo que otros podrán aprovechar y será peor el remedio que la enfermedad.

Su prioridad no es nacional como la de sus aliados: un slogan afortunado, no me cabe la menor duda, pero ilegal. Su prioridad es personal por lograr ser el primer ministro del gobierno de España y mandar a sus aguerridos segundones a prejuzgar castigos brutales para sus iguales, imitando a los señoritos y terratenientes feudales de otra época que a latigazos crujían los huesos de sus trabajadores.

Por fin se quitó su careta hipócrita: la de que con Vox jamás pactaría. Ahora pacta y mañana también lo hará si es necesario, aun sabiendo que Vox es un partido político dictatorial y no democrático, que ignora los derechos humanos, persigue a emigrantes y homosexuales y está plagado de románticos de la violencia franquista y conspiradores enemigos de una España de todos, ya que se consideran ser los únicos y auténticos españoles de “raza” nacional. Eso sí, con capacidades para traicionar a las primeras de cambio al más pintado y usurpar su puesto, incluso con la violencia de las armas como antaño.

Ni unos ni otros son hermanitas de la caridad que traen luz a pobres y ancianos o limpian sus almas de pecados y fatigas, pues son descendientes y continuadores del “ojo por ojo y diente por diente”, de su fundador el que dijo que “la calle es mía”, de quienes fueron los dueños de España.

Todos nos merecemos una nación de acogida siendo buena gente. de una Patria en la que quepamos todos, de un destino de millones de turistas donde se pueda respirar paz y alegría, donde miles de emigrantes, tal como lo fueron nuestros padres, puedan ganarse la vida, crear riqueza y vivir en libertad.

 

jueves, 18 de junio de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS

 

La imprenta es la artillería del pensamiento (Antoine de Rivarol)

Querer la misma cosa y no querer la misma cosa, esta es la verdadera amistad. (Salustio)

Esperar que los otros juzguen con sentido común es una prueba del que nos falta a nosotros (Eugéne O’Neil)

Pasa con la felicidad como con los relojes, que los menos complicados son los que menos se estropean (Chamfort)

Para el hombre, como para el pájaro, el mundo ofrece muchos sitios donde posarse, pero nidos solamente uno: su casa (Oliver W. Holmes)

La parte más filosófica de la historia consiste en dar a conocer las necesidades de los hombres (Voltaire)

Lo que el genio tiene de bello es que se parece a todo el mundo y nadie se le parece (Balzac)

En España sería millonario cualquier escritor, si le leyeran todos los que dicen que le admiran (Benavente)

Un gran hombre demuestra su grandeza por la forma como trata a los pequeños (Carlyle)

El honor de un hombre no está en manos de los demás, está en nosotros mismos y no en la opinión pública. No se defiende con la espada ni con el escudo, sino con una vida integra e intachable. (Juan Jacobo Rousseau)

El hombre es la medida de todas las cosas: de las que son, por cuanto son; de las que no son, por cuanto no son (Protágoras)

Si te dignas a guardarme a tu lado en el camino del peligro y de la osadía, si me permites que comparta contigo los grandes deberes de tu vida, conocerás mi verdadero ser (Tagores)

El mal es que las resoluciones más importantes se toman en la primera edad, destituida de ciencia y experiencia, cuando aún no fueran bastantes la mayor prudencia y la más sazonada madurez (Baltasar Gracián)

Nunca aconsejéis a un hombre que desconfíe de una mujer con la que ya está casado. Es demasiado tarde para él. (Byron)

La igualdad tal vez sea un derecho, pero no hay poder humano que alcance a convertirla en hecho (Balzac)

¡Qué grandes son las cosas en sus comienzos! Nunca en los principios hubo pequeñeces (Barbusse)

domingo, 14 de junio de 2026

¿ESTAMOS LOCOS O QUÉ?

 

¿Estamos locos o qué?

Es acojonante que se juzgue a alguien por aceptar un trabajo y que, además, unos terceros ¡en su sano juicio! pidan para él una condena de cárcel como si fuera un asesino.

“Cree el ladrón que todos son de su condición”. Pues no. No somos iguales y los hay quienes no están en su sano juicio: deliran y su hedor rezuma odio y crueldad.

Pueden alegar, suponer, apuntar, sospechar, creer, decir e, incluso, probar, que fue colocado por enchufe al ser hermano de un presidente maligno al que desprecian, o por ser homosexual a los que, no hace tanto, encarcelaban, o por cualquier otra ocurrencia, dado su incapacidad de admitir que éste pueda tener méritos propios.

Recelo e imagino que todos los que piden cárcel para la persona referida son quienes se la merecen por malintencionados, poniendo a prueba a jueces de un tribunal que han de decidir, y por necios, intuyendo que les darán la razón. Simplemente, pensar en tal posibilidad y disparate, me resulta aberrante, demencial, bochornoso, terrible. Las malas artes de las personas acusadoras, sus ansias y deseos perversos por hacer escarnio y causar dolor, son tales, que les delata como puros profesionales de las delaciones continuas que practican, por lo que, conociéndolos, no se les debía admitir en más causas, pues consumen excesivos impuestos de los que reniegan

Pero ¿quiénes son? Son los enemigos de la democracia, expertos en husmear vidas ajenas contrarias a sus ideas, acudir a los juzgados con recortes de revistas, informaciones falsas, sospechosas y no contrastadas que, aun sabiendo que son trolas y mentiras, invocan a sus aparentes visos de verdad. Poco les importa el coste que suponga, pues sirve de propaganda para sus fieles adictos seguidores que enarbolan banderas franquistas y no soportan que no gobierne su clase social.

Quien justa o injustamente, en su caso, haya proporcionado el trabajo público a la persona que nos ocupa, sin respetar las normas de licitación y contratación correspondientes, con el fin de que todos no tengamos las mismas oportunidades para conseguirlo, puede, lógicamente, ser motivo de sanción o pena importante, pero nunca de cárcel. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

En fin, ¿en qué cabeza cabe un castigo para quien, en su caso, acepta un trabajo, sea el que sea, público o privado? Dictamínese la actuación penal de quien lo otorga, de quien incumpla la ley, pero jamás de quien lo demanda y lo acepta.

Castigar a quien quiere trabajar es castigar al sentido común y más en España, donde el enchufe ha sido, es y será alma mater del amiguismo – si Dios no lo remedia- y antítesis de la igualdad y justicia practicadas en especial por personas poderosas para, con un as en la manga, reclamar después el favor prestado con sus compensaciones correspondientes.

No quiero pensar en un Tribunal que condena sin pruebas, pues para mí sería un tribunal no solo injusto sino perverso. Y me pregunto: ¿qué clase de veracidad e imparcialidad puede tener una intuición? ¿Qué clase de hombre es capaz de saber la verdad que una intención o presentimiento encierran?

Juzgar es muy difícil, pero castigar sin pruebas es perverso y, en su caso, se exige una reparación. Imputar es muy fácil, pero penar siendo inocente es insufrible.

¿Contra quién se ha de actuar? ¿Qué castigo merece quien yerra?

 

jueves, 11 de junio de 2026

Un folio de pensamientos

 

El terror de los tiranos se convierte en crueldad (Casimiro Delavigne)

El pueblo que soporta una tiranía acaba por merecerla (Gabriel Alomar)

De los inventos de los mortales ninguno es más funesto que el dinero (Sófocles)

Las palabras que no se traducen en hechos pueden ser suprimidas por completo (Thomas Carlyle)

La guerra es un mal que deshonra la humanidad (François de Salignac)

Quien no tiene enemigos tampoco suele tener amigos (Baltasar Gracian)

Si hablasen solamente de lo que entienden, los hombres casi no hablarían (Arturo Graf)

Mostrarse celoso es confesar que se ama (Delphine Gay de Girardin)

La imposibilidad de probar que Dios no existe es la mejor prueba de su existencia (Jean de La Bruyére)

No hay conocimiento seguro sin experiencia (Séneca)

Más vale ser despreciado y saberlo, que vivir adulado y tenido siempre en desprecio (William Shakespeare)

El hombre educado es la caricatura de sí mismo (Friedrich von Schlegel)

Cuanto más altos tanto más debemos inclinarnos hacia nuestros inferiores (Cicerón)

Vuestra fama es como la flor, que tan pronto como brota, muere y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la tierra ingrata (Dante)

Hay hombres que aman la guerra y el café sólo porque allí van sin la mujer (Maurois)

He tenido ocasión de observarle en el placer y en el silencio. Siempre está ausente (Anouilh

Dentro del sistema del poder absoluto), basta una voluntad para destruir un abuso; en el sistema de asambleas, se necesitan quinientas (Napoleón)

La realización del sentido propio, lo más profundo posible, pero siempre personal, 

El hombre puede llegar a no tener familia, pero empieza siempre por tenerla; en eso de la familia hay algo que no depende de uno (Noel Clarasó)

No nos hemos de dejar engañar por las malas acciones de la gente buena. Se puede ser bueno, misericordioso, desinteresado y ser capaz de una mala acción (Mauriac)

domingo, 7 de junio de 2026

Vasos comunicantes

 

No es lógico que en La Tierra exista una única creencia. Tampoco lo es que multitud de ellas (religiones y políticas) se propaguen como ahora, aunque cada uno de nosotros, en virtud de la fe e ideas que profesemos, elijamos las que más nos convengan. Política y religión son semejantes y cada persona con total libertad podrá apuntarse o no a una determinado credo y partido, al que a su juicio agrupe las tendencias más acordes y cercanas a las suyas o le inspire mayor confianza.

La confianza es, esencialmente, el valor más básico para tomar una decisión. Representa la fe y la esperanza personal que se comparte con mucha gente, aunque no esté exenta de riesgos. Una idea elegida y tomada por considerarse la mejor, se basa en los propios intereses  respecto a un bien particular o común y a las perspectivas que pueda reportar. 

Estamos viendo como la política y la religión tratan de acaparar hacía sí a la gente, a sus seguidores, al igual que hacen los negocios con sus clientes, proporcionando mercancías “buenas, bonitas y baratas”, y todo con el fin de ampliar clientela con la que obtener y ampliar sus beneficios, sin los que desaparecerían.

Transacciones de carácter económico que han de realizan mediante pagos y cobros, gastos e ingresos, nada prosaicos, ni amorosos, ni espirituales que hay que sintetizar en un inventario o balance que, por regla general, es desconocido por sus socios, simpatizantes y demás asociados, por muy curiosos que sean.

Imaginemos: ¿Cuáles son las mercancías y servicios que venden tales asociaciones? ¿Quiénes son las personas físicas o jurídicas propietarias? ¿Qué obligaciones y derechos tienen? ¿Por qué leyes se rigen su creación, disolución…?

La imaginación, además de poderosa, es muy amplia y cada uno de nosotros podemos responder de muy diferente manera a cada una de las preguntas citadas; sin embargo, no nos atrevemos por su dificultad a destacar muchas de ellas, cuando, en su mayor parte, son intangibles, sutiles y relativas, aunque nos conste que la riqueza -algo muy concreto y nada espiritual- es su denominador común.

Los unos alcanzarán el poder por el que luchan denodadamente: ¡por algo será! Los otros alcanzarán el cielo o la gloria, pero nunca lo sabremos. Lo que si queda en el imaginario del común de los mortales es que sus cuentas son desconocidas y opacas para sus fieles seguidores, beneficiándose de impuestos que otros entes, con inferiores beneficios, pagan.

¿No sería conveniente que informaran al público en general de sus actividades y de sus obras, de sus activos y pasivos económicos, de sus resultados financieros y el uso al que se destinan?

Política y Religión. Pilares de sentimientos sin sentido que nos traicionan, nos enfrentan y nos crispan pese a saber que la muerte a todos nos aguarda.

miércoles, 3 de junio de 2026

ELCONDE LUCANOR: Un folio de pensamientos

 

Un folio de pensamientos del Conde Lucanor

 

-            El más perfecto de los hombres es el que conoce la verdad y obra de acuerdo con ella.

-            Tonto es el que deja y pierde lo que dura y es inestimable por lo que necesariamente se ha de acabar.

-            No es inteligente el que cree entenderá lo que sobrepasa los entendimientos.

-            Necio es el que piensa que a él le pasará lo que no le ha sucedido a ningún otro: aún más necio es si por ello no se precave.

-            Aunque muchos son necios y no lo parecen, el que lo parece nunca deja de serlo.

-            Todas las cosas se terminan, duran poco, se conservan con gran trabajo y se pierden con mucho dolor; solo es eterno y perdurable lo que se hace por amor de Dios.

-            No es discreto el que solo sabe ganar dinero: lo es el que sabe valerse de él y disfrutarlo.

-            No es de estimar el que se limita a hablar con acierto y aconseja bien, sino el que obra con el mismo acierto con que habla.

-            En las cosas poco importantes, basta acierto en las palabras, pero en las que son realmente importantes se necesita que la ejecución sea también acertada.

-            Mejor es andar desnudo que cubierto de malas obras.

-            A quien es incapaz de enderezar al hijo de malas mañas y desvergonzado mejor estaría no haberlo tenido.

-            Más vale andar solo que mal acompañado.

-            Mejor es quedarse soltero que cargar con mujer porfiada.

-            No se hace dinero a fuerza de engaños, y si se hace no dura.

-            No se debe escuchar consejo en lo ajeno del que no sabe gobernar lo propio.

-            Unas cosas están cerca y otras muy lejos, pero conviene atenerse a lo cierto y seguro.

-            Por demasiada prisa o por negligencia obramos muchas veces mal; sabio el que procura evitar las dos.

-            El sabio sabe conservar lo que tiene y capear los tiempos borrascosos.

-            En mucho peligro y preocupación vive aquel que teme que sus consejeros se preocupen más de lo que les conviene a ellos que a él.

-            Quien siembra a destiempo no se maraville de que la cosecha no resulte buena.

-            Quin nos dice la verdad con cariño es porque nos quiere; quien nos lisonjea nos aborrece.

 

domingo, 31 de mayo de 2026

Sin alternativas

 

Dios existe, si bien no creo que sea tal como nos lo pitan las religiones. Dios está dentro de cada uno de nosotros, en nuestra propia conciencia, capaz de juzgar en silencio cada uno de nuestros actos. Una conciencia que no necesita de tribunales, ni de testigos, ni de que nadie ajeno a uno mismo pueda juzgarlos, pues se trata de la justicia divina, absolutamente imparcial y justa que, dentro de uno mismo, causa pesar o arrepentimiento, gusto o satisfacción hasta extremos insospechados. Eso sí, que nadie olvide que llegamos a la vida desnudos y que de ella nos iremos de la misma forma, se haga lo que se haga o piense lo que piense y dejará todo, aunque deseemos un imposible como el no depender de algo o de alguien y podernos valer por nosotros mismos.

Hechos, pensamientos, consideraciones que brotan aleatoriamente conforme a nuestras conductas dependientes de su importancia que desaparecerán o no al cumplir o pagar un determinado peaje que puede marcar nuestro devenir.

Una mente la nuestra nada asimilable a la motivación de una empresa cuyo único objetivo es su ánimo de lucro, de tal modo que en ella no se podrá encontrar la justicia divina. Esta despedirá a un trabajador aun estando de baja médica. Subirá un 0,25% las pensiones cuando el IPC se ha elevado en un 14,50%. Pagará un salario mínimo cuando con ese importe es imposible vivir dignamente. Permitirá que las iglesias (que ni comen ni beben) tengan miles de edificios para que los administren sin pagar impuestos, además de recibir generosas sumas de dinero para que no desaparezcan. No quitar impuestos a los pobres y si rebajárselos a los ricos. Permitir que el capital tribute menos que el trabajo. Que las herencias castiguen a unos más que a otros. Que se legisle en favor de los poderosos y en contra de los menesterosos. Que consientan la libre especulación y no la justa regulación, considerando las tendencias conservadoras que velan por intereses particulares y no generales, por los ricos y no por los pobres. Es más, se oponen a las subidas de los salarios mínimos generales, a las ayudas para los necesitados, a un ingreso mínimo vital para jóvenes indigentes, a que se eleven los importes de las pensiones de los jubilados y a todo cuanto beneficie a la clase humilde y trabajadora como si los empresarios no se revolvieran cuando tocan sus bolsillos. 

Entérense de cuánto ha subido la vida y los salarios. Compárese la diferencia económica abismal entre los patronos y obreros. No hay color. Las diferencias enormes nos llevaran a la ruina, a la confrontación, a ser los pobres más pobres y los ricos más ricos. Algo que los gobiernos habrán de mirar cuidando a todos los ciudadanos y, en especial, a los más vulnerables y necesitados para que no abandonen su condición de ciudadanos y dejen de ser lacra esclava.

Los partidos políticos no se han de oponer porque sí a todo cuanto su rival plantea, sin indicar otra alternativa. Eso les convierte en un partido parasito y rastrero, incapaz de ayudar, resolver o evitar una emergencia, pues prefiere ver caer a la gente en un agujero antes que evitarlo. Eso muestra desafección por los demás y viceversa, ansias de poder, egoísmo, bajeza de miras, despotismo y, lo que es peor, carecer de un plan que aportar, salvo la mentira, la insinuación, el insulto hasta que, por desgaste del oponente, a los votantes no le quede otra alternativa que aceptar su justicia divina,

miércoles, 27 de mayo de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS

 

. Es débil porque no ha dudado bastante y ha querido llegar a conclusiones. Unamuno.

. Querer la misma cosa y no querer la misma cosa, ésta es la verdadera amistad. Salustio.

. Los libros que el mundo llama inmortales son libros que muestran al mundo su propia vergüenza. Oscar Wilde.

. El lenguaje sirve para ahorrar el pensamiento: se habla cuando no se quiere pensar. Unamuno.

. Una discusión prolongada es un laberinto en el que la verdad pierde siempre. Seneca.

. El arte de un príncipe consiste en hacer el bien personalmente y el mal por segunda mano. Ganivet.

. Dickens es un ejemplo admirable de lo que sucede cuando un autor genial tiene el mismo gusto que el público. Chesterton.

. Todo es bello, o tiene belleza. Hay que hablar de un cerdo como de una flor. Jules Renard.

. No hay desgracia mayor que la del hombre que llega a creerse inteligente porque tuvo fortuna en sus negocios. Unamuno.

.  Los hombres civilizados y los que no lo son se imitan mutuamente, pero ninguno consigue copiar la perfección del otro. Noel Clarasó.

. Era una mujer mala. Todo el mundo lo sabía. Pero era joven, graciosa y pálida y se le perdonaban muchas cosas. Thomas Burke.

. Las opiniones nuevas son siempre mal vistas y a menudo combatidas, sin más razón que la de no ser usuales. John Locke.

. Con frecuencia una alegría improvisada vale más que una tristeza cuya causa es verdadera. Sepamos, pues, improvisar nuestra alegría. Descartes.

. De nada le sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlo. Caryle.

. Y, sobre todo, nada les puede enternecer. Esto es importantísimo; para triunfar en la lucha de la vida el hombre ha de tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra. Goky.

. Los artistas son como los padres que tienen hijos hermosos. Los hacen sin saber cómo. D’Harcourt.

 

 

domingo, 24 de mayo de 2026

Parodia de la libertad

 

PARODIA DE LA LIBERTAD

Copio parte del escrito de Andrés Gil en el Diario el 17-12-25, que dice: “Estados Unidos vive desde su fundación la paradoja de la libertad entre quienes la disfrutan y los oprimidos que la anhelan; entre quienes pueden pagar un seguro médico y quienes no tienen sanidad en el país más rico del mundo; entre los que ejercen la dominación sobre el resto y quienes la padecen; y entre quienes son multimillonarios y tienen a los políticos en sus bolsillos a través de la financiación de sus campañas y quienes alimentan a sus familias con subsidios”.

La vida de cada cual, sea la que sea, es única para todos y, por tanto, merece la pena, a ser posible, no transitarla mal o de mala manera; algo que la mayoría de las veces no solo depende de uno, sino también de sus circunstancias. Algo muy similar ocurre con los pueblos, naciones y estados creados en una sola Tierra donde sus moradores nacen, se desarrollan y mueren.

Es cierto que “la verdad no siempre es hermosa y la palabra hermosa no siempre es verdad”; pues hay quien dice al presidente de España “hijo de puta” y, además, sea motivo de risas y mofas transformándolo en “me gusta la fruta”, cuando es un insulto dicho por una hija amante de la disputa. Todo ello se limita en algo muy generalizado y concreto: cumplir una orden permanente de hacer que Pedro Sánchez sea el culpable de todo cuanto de malo ocurre en España (*). Así dan suelta a la ambición de su único objetivo: ocupar el puesto que él ocupa, sea como sea, para ponerme yo. Y emplean falacias, tienden trampas en su contra e idean la canción de “Sánchez destitución”. Y confrontan sin presentar plan alguno, con bulos, medias verdades e, incluso, calumnias, dando pábulo a unos y otros a cometer maldades perversas como las corrupciones, ideadas por mentes depravadas y sin escrúpulos, capaces de hundir a pueblos y culturas como en la actualidad está sucediendo en EE. UU. donde lo que no sucede se inventa para un lucro personal, ya que, aunque zozobren los mercados, no pase nada.

¿Quiénes mandan en los medios de comunicación, en su organización y difusión? Me apunto a lo que un gran amigo mío dijo hace más de dos mil años: “El que esté libre de pescado que tire la primera piedra”.

Efectivamente, resulta difícil encontrar a un humano parecido a este amigo mío, ya que todos aspiramos, en su justa medida, a vivir bien, aunque algunos carezcan de mesura y ansíen el poder y la riqueza a toda costa, incluso vendiendo su vida al diablo basándose en un patriotismo miope, añejo y relapso cuando hoy ha de ser extensivo al orbe de La Tierra. Una Tierra no de patriotas de barrios, pueblos o nacionales cuando ésta se diversifica en la unión supranacional de estados representativos (EE. UU., C.E.E., etc.) cuyos habitantes hemos de unirnos para ser más semejantes para regular hambrunas, pobrezas, enfermedades, emigrantes,  injusticias, conocimientos,…, aunque la diversidad política local de pueblos, ciudades, comunidades, regiones y mini estados se mantengan  conservando las costumbres y creencias que no interfieren a la única Patria de todos: La Tierra.

 

(*) De la televisión, radio, periódicos, revistas, influyentes, medios digitales…, de hechos en España como la Dana, el Covi 19, la pandemia, el volcán, los incendios, los accidentes ferroviarios, la I.A., la meteorología adversa… y las imputaciones de Peinado, del fiscal general … esperando lo más que pueda pasar.

PARODIA DE LA LIBERTAD

 

Copio parte del escrito de Andrés Gil en el Diario el 17-12-25, que dice: “Estados Unidos vive desde su fundación la paradoja de la libertad entre quienes la disfrutan y los oprimidos que la anhelan; entre quienes pueden pagar un seguro médico y quienes no tienen sanidad en el país más rico del mundo; entre los que ejercen la dominación sobre el resto y quienes la padecen; y entre quienes son multimillonarios y tienen a los políticos en sus bolsillos a través de la financiación de sus campañas y quienes alimentan a sus familias con subsidios”.

La vida de cada cual, sea la que sea, es única para todos y, por tanto, merece la pena, a ser posible, no transitarla mal o de mala manera; algo que la mayoría de las veces no solo depende de uno, sino también de sus circunstancias. Algo muy similar ocurre con los pueblos, naciones y estados creados en una sola Tierra donde sus moradores nacen, se desarrollan y mueren.

Es cierto que “la verdad no siempre es hermosa y la palabra hermosa no siempre es verdad”; pues hay quien dice al presidente de España “hijo de puta” y, además, sea motivo de risas y mofas transformándolo en “me gusta la fruta”, cuando es un insulto dicho por una hija amante de la disputa. Todo ello se limita en algo muy generalizado y concreto: cumplir una orden permanente de hacer que Pedro Sánchez sea el culpable de todo cuanto de malo ocurre en España (*). Así dan suelta a la ambición de su único objetivo: ocupar el puesto que él ocupa, sea como sea, para ponerme yo. Y emplean falacias, tienden trampas en su contra e idean la canción de “Sánchez destitución”. Y confrontan sin presentar plan alguno, con bulos, medias verdades e, incluso, calumnias, dando pábulo a unos y otros a cometer maldades perversas como las corrupciones, ideadas por mentes depravadas y sin escrúpulos, capaces de hundir a pueblos y culturas como en la actualidad está sucediendo en EE. UU. donde lo que no sucede se inventa para un lucro personal, ya que, aunque zozobren los mercados, no pase nada.

¿Quiénes mandan en los medios de comunicación, en su organización y difusión? Me apunto a lo que un gran amigo mío dijo hace más de dos mil años: “El que esté libre de pescado que tire la primera piedra”.

Efectivamente, resulta difícil encontrar a un humano parecido a este amigo mío, ya que todos aspiramos, en su justa medida, a vivir bien, aunque algunos carezcan de mesura y ansíen el poder y la riqueza a toda costa, incluso vendiendo su vida al diablo basándose en un patriotismo miope, añejo y relapso cuando hoy ha de ser extensivo al orbe de La Tierra. Una Tierra no de patriotas de barrios, pueblos o nacionales cuando ésta se diversifica en la unión supranacional de estados representativos (EE. UU., C.E.E., etc.) cuyos habitantes hemos de unirnos para ser más semejantes para regular hambrunas, pobrezas, enfermedades, emigrantes,  injusticias, conocimientos,…, aunque la diversidad política local de pueblos, ciudades, comunidades, regiones y mini estados se mantengan  conservando las costumbres y creencias que no interfieren a la única Patria de todos: La Tierra.

 

(*) De la televisión, radio, periódicos, revistas, influyentes, medios digitales…, de hechos en España como la Dana, el Covi 19, la pandemia, el volcán, los incendios, los accidentes ferroviarios, la I.A., la meteorología adversa… y las imputaciones de Peinado, del fiscal general … esperando lo más que pueda pasar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 21 de mayo de 2026

Un folio de pensamientos

Un folio de pensamientos anónimos

 

 

-      Un criminal puede tener alguna esperanza de burlar a la justicia. Un inocente, no; se deja coger en seguida.

-            Las cosas pequeñas, si se ponen muy juntas, son más grandes que las grandes.

-            La naturaleza no puede cambiar y una semilla amarga no puede producir más que frutos amargos.

-            Si nunca se ha hecho nada malo, se sabe poco acerca de la propia conciencia; al menos de la capacidad de remordimiento no se sabe nada.

-            Es mucho más fácil, en general, morir por los otros que saber vivir para ellos.

-            Cuando se enamoran parecen tontos, cuando se enamoran los tontos, parecen tan tontos como antes.

-            Me hallo sentado ahora en el asiento menos vigilado y, por tanto, no puedo ser depuesto.

-            Ningún ideal dura bastante para que, al menos en parte pueda ser realizado.

-            La alegría es pena que se disimula: sobre la tierra no hay más que dolores.

-            Los ingleses son simplemente incomprensibles para los pueblos continentales.

-            No es bastante levantar al débil; es necesario aún sostenerle después.

-       ¿ No es en este mundo toda acción genial una palpable protesta del genio contra la indolencia de la masa?

-            Creo que la primera ley que el siglo XIX impone a los que se meten a escribir, es la claridad.

-            Nuestros signos de puntuación son un pobrísimo arsenal para la inmensa variedad de matices que lleva consigo el lenguaje hablado.

-            Todo el mundo quiere que los gobiernos sean justos y nadie lo es con los gobiernos.

-            La fantasía es, a la vez, la mejor amiga y la peor enemiga del hombre.

-            Cuando leas una biografía ten presente que la vida, es una auténtica verdad, nunca es publicable.

-            El hacer el bien a villanos es echar agua en el mar.

-            Mucho se habla y discute en las disputas y en todas ellas se ve mucha vanidad.

 

 

 

  

sábado, 16 de mayo de 2026

LIBRÉMONOS DE LOS TENDENCIOSOS INTERESES QUE NOS TRODEAN

 

Al parecer existe un proverbio chino que dice: “El día que los asalariados se cabreen, los peces gordos se hundirán”.  Pobres, obreros, comerciales, figuras modernas de la esclavitud que trabajan por lo que cobran a fin de mes y punto.

Cuando uno es muy importante en la empresa, menos trabaja. Los políticos, por ejemplo, están mano sobre mano sin avergonzarse, pero eso sí, lo hacen público y a plena luz, lo cual cambia totalmente las cosas y nadie puede quejarse. En general, el ejecutivo no ejecuta, no defiende causa ajena, salvo su bolsillo. No siente ninguna lealtad hacia la empresa para la que trabaja y ni siquiera un trabajo bien hecho le inspira interés. Es totalmente inculto y egoísta en el sentido de que se mueve en una indigencia caritativa total, ajena a todo lo que suena a compañerismo y solidaridad. Tal es así, que no tiene tiempo para leer, ni siquiera a los grandes escritores, ni escuchar música a músicos insignes, aunque ello le represente un beneficio personal y social.

El dinero y el poder son sus dioses, similares a los opiáceos que ingieren a veces para calmar sus injustas aspiraciones que, como todo el mundo sabe, satisfacen mucho al principio para después ir disminuyendo su placer y sus cuerpos exijan mayor consumo para alcanzar los niveles placenteros del comienzo. Acapararán más riqueza y autoridad, algo a su medida, en los que mirarse desafiando la corrupción que emplearon al principio para obtener su puesto que le viene como anillo al dedo: Una actuación callada y sorda que ni ennoblece ni mejora a quienes la practican, si bien, hay necesitados y débiles de espíritu que la ansían y envidian.

Observo y reflexiono sobre tales comportamientos que, aunque estos sean humanos, me resultan curiosos, hasta el extremo de poder aseverar que la mayoría de la gente no piensa que su vida ha de acabar y olvidan que la muerte no va con ellos imaginando que es cosa de los demás. Otra peculiaridad consiste en que, si alguien hace cien cosas buenas y, circunstancialmente, una mala, ese alguien pasará por ser malísima persona, ya que en el recuerdo siempre nos queda lo peor, equivocaciones y errores, no aciertos, ni soluciones, ni sus cosas buenas. Es más, si se le imputa un hecho determinado, en especial si es malo, se repite a menudo, incluso mintiendo adrede, y además, se le considera culpable, aunque sea incierto, tal acusación al interesado le afecta y la cuestiona, hace dudar a sus amigos y ¿qué decir de quienes no le conocen? Lo bueno, sin embargo, no perdura y, ya se sabe: “calumnia que algo queda” y le llaman “Matagatos” porque su abuelo mató uno.

Hemos de aprender muchas cosas: a tolerar, pese a la incertidumbre; a confiar en los otros y no pensar mal, ya que todo lo que se dice no siempre es cierto; a buscar la verdad siendo agradecidos y corteses; a procurar hacer el bien, por mucho que nos cueste; a sentirnos confortados cuando nos controlamos: “Haz el bien y no mires a quién”, siendo, o proponiéndonos ser, nosotros mismos, con nuestros exclusivos pensamientos, defectos y virtudes, sin sumarse a los bulos partidistas.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Anotaciones Aleatorias Adquiridas

 

Anotaciones Aleatorias Adquiridas (Tres veces A)

Conoce de primera mano los achaques de la edad, qué significa envejecer y perder facultades, tanto las físicas como las mentales. Asimismo, ha convivido con la soledad, el miedo a la muerte, y el desconcierto de no reconocerse en esa persona ajada. Pero también ha conocido el acompañamiento y el cariño recíproco.

Tú me hablas de Saramago y yo te voy a hablar del mito griego de Titón, el amante de Eros. Ella era inmortal y él no, así que le pidió a Zeus que le hiciera inmortal. El problema es que no dejó de envejecer. Y Eros volvió ante Zeus para pedirle que dejara morir a su amante. La moraleja es que lo que queremos no es vivir eternamente, sino el don de la eterna juventud.

Pero ese no es el único ni el mayor problema de tener vidas largas. El verdadero problema es que, a mucha gente, se le agota el proyecto vital. Piensa que, si vives muchos años, empiezas a perder a gente. Se muere tu pareja, te quedas sin amigos y tus hermanos y primos empiezan a fallecer también. Todos queremos vivir muchos años, pero eso tiene un precio y no nos paramos a pensar en las consecuencias.

No es lo mismo la vejez teniendo dinero que sin tenerlo, pero el estado de salud o la vida social son igual de determinantes. Creo que puedes envejecer con salud y dinero, y acabar con una vida limitada. La vida es lo que haces con lo que tienes, a lo que aspiras. Y todo viene marcado por si te aferras o no a la nostalgia, si te comprometes con tus relaciones, proyectos y con el bien común.

Creo que sin los demás no somos nada. El ser humano tiene la capacidad de no hablar de las cosas importantes.

Nos negamos a reconocernos en el viejo que seremos y eso es un error. La felicidad no es alcanzable siempre, sino te la trabajas, son momentos. Y otra cosa esencial de entender es que hay cosas más importantes que la felicidad propia e individual. Cuando cuidé de mi madre no era porque me apeteciera o me hiciera feliz, sino porque era lo que tenía que hacer. Renunciar a tu tiempo no es agradable, pero hay cosas que valen más que tu bienestar. Cuando trivializamos el sufrimiento ajeno y banalizamos la felicidad propia, nacen sociedades solitarias.

domingo, 10 de mayo de 2026

LA NORIA

 

Tenemos tanta información actualmente, en su mayoría política, y de tan diversas opiniones, sea en Internet, televisión, radio, redes sociales, prensa, el boca a boca que, infinidad de veces, uno no sabe cuál de ella sirve a la mentira y cuál a la verdad; menos aún, cuando uno reduce el contenido de su lectura informativa a los titulares sin entrar en la letra pequeña; sin embargo, según palabras de Nietzsche -que comparto-: “a las naturalezas flemáticas no se las puede entusiasmar más que fanatizándolas”, algo que me recuerda a Vox y me lleva a pensar en una cuestión a tener en cuenta a la hora de discurrir cuál es la verdadera naturaleza humana.

Está claro que jamás conoceremos exactamente el origen del Universo, la Vida y su Evolución, “donde Dios, formando parte del Todo”, ha propiciado las sinergias necesarias para que la fuerza de una partícula genere la existencia vegetal, animal y humana con características bien diferenciadas de las que se derivarán nuevas inteligencias desconocidas, aunque limitadas a un espacio/tiempo. La Naturaleza humana actual, dependiente de las tendencias políticas y religiosas en especial, queda a merced de los expertos o profanos divulgadores que se aprovechan para, con vehemencia, imponer e influenciar en la gente.

Ante esto, y dado que los partidos políticos son los más interesados en el voto, sin el cual (salvo en las dictaduras) jamás podrían alcanzar el poder al que aspiran, obsérvese su forma de actuar para conseguirlo:  unos yerran, otros culpan a sus contrarios y todos prometen sin saber cómo cumplirán. Y mienten e insultan, calumnian y despotrican, echan pestes y ponen a parir a sus oponentes siendo unos energúmenos rastreros que, de llegar al poder, se convierten en ilustrados déspotas que no conocen a nadie. Pocos son los que aceptan sus errores, los que piden perdón, los que se humillan si es necesario.

Es la Noria del terror y la guerra, la que persiste en la existencia humana actual, cambiados los bueyes y mulas por tanques y bombas, para lograr sus propósitos. El dominio y la conquista de tierras, bienes y medios; la avaricia, el poder y la misera de unos y otros; el reconocimiento, el abuso y la imposición de políticas y religiones partidistas son las que prevalecen, aunque la muerte todo lo extinga y el devenir pueda traer otras presencias que sometan a los seres vivos a un determinado espacio aún más reducido.

“Ella, Ameniridis, la princesa de los hicsos adoradores del dios Seth, dijo: “¡Mi señor no es responsable de todo lo que hace!” - Y preguntó: - “¿Y por qué quieres seguir la guerra, rey?” -El rey de Egipto, Ahmose, creyente del dios Amón, contestó: - “Porque habéis sido vencidos y hemos liberado a mi pueblo de las cadenas con las que les atabais. Y dime -preguntó él, sabiendo la respuesta-: ¿quién fue el primero en comenzar la guerra?”

Naguib Mahfuz lo relató: “La guerra es una lucha a muerte hasta la derrota final y en ella no tiene lugar la piedad. Las guerras dan victorias y derrotas” y hoy como ayer, las políticas y las religiones, también. “La aceptación reconocerá la victoria y el coraje, tanto para los dolores como para los deleites, para lo dulce o lo amargo, y si se pierde la seguridad y la esperanza, se pierde todo”: raza, lengua, creencia… Y como todavía en la Tierra la supremacía es humana, ésta no ha de prosternarse ante religión ni dios alguno, sino ante sí misma para, respetándose, acordar y dejar de dar vueltas y más vueltas a esa aludida Noria con los ojos cerrados como las bestias.

Esta es mi humilde propuesta: que cada cual venere a su Dios, sea el que sea, y se comporte como le gustaría que los demás se comportasen con él, dejando de decir y lamentar: ¡Así nos va! o ¡así nos irá!

miércoles, 6 de mayo de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS

 

Hay que despertar en el prójimo un franco deseo. Quien puede hacer esto tiene el mundo entero consigo, Quien no puede hacerlo marcha solo por el camino. Tagore.

La función química del humor está en cambiar el carácter de nuestros pensamientos. Lyn Yutang.

Cuando estés irritado cuenta hasta diez; cuando estés muy irritado, suelta tacos. M. Twain.

Se puede ser más listo que otro, pero no se es más listo que todos los demás. La Rochefoucauld.

Todo en amor es triste, mas, triste y todo, es lo mejor que existe. R. de Campoamor

Es propio de la naturaleza humana abusar de todo, incluso de la virtud. T. Gautier.

El que cultiva su campo se saciará de pan, el que persigue quimeras es un insensato. Proverbios 12, 11

El pan más saboreado y la comodidad más grata son los que se ganan con el propio sudor. César Cantú.

Todo gordo debe de empezar por hacer el doble ejercicio del que hace y por comer la mitad de lo que come. Cervantes.

La justicia no existe sin la inteligencia; la inteligencia no existe sin la justicia. René Lalou.

Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros. Baltasar Gracian.

Una parte de los hombres actúa sin pensar y la otra sin actuar. Hugo Fóscolo.

Un embajador es un hombre honrado, al que se manda a mentir por el bienestar común. Henry Wolton.

Compórtate noblemente con el que se comporta contigo con vulgaridades, de otro modo, él no solamente te dañará, sino que te convertirá en su semejante. Chistian Friedrich Hebbel.

Las maneras apacibles y gentiles excitan la benevolencia de aquellos con los cuales nosotros vivimos. Al contrario, los zotes y los groseros nos inspiran odio y desprecio. Giovanni della Casa.

El artista es mediocre cuando razona en vez de sentir. Gustavo Lebon.

Los espíritus mediocres suelen condenar todo lo que está fuera de su alcance. François La Rochefoucauld.

Para obrar, el que da debe olvidar pronto y el que recibe, nunca. Séneca.

domingo, 3 de mayo de 2026

¿Ha vivido usted una dictadura?

 

¿Ha vivido usted en una dictadura?

Los jóvenes españoles que no la han vivido, están de suerte.

Quizás, nada hayan escuchado al respecto, o tal vez, no les importe el pasado sabiendo “que nadie aprende en cabeza ajena”. Me sorprende, sin embargo, que olviden o ignoren que en una dictadura a todas las personas se las priva de libertad y nadie puede decir o hacer lo contrario a lo establecido por el poder, en manos de un dictador, ya que, dependiendo de lo acaecido o intuyendo lo que alguien ha pensado o sentido, puede acarrearle hasta la muerte. Por simplificar, la dictadura es una forma de gobierno, tan antigua como la humanidad, dirigida por el férreo control de una política radical de cualquier ideología.

Por lo general, religión y poder se aúnan, acuerdan dogmas y leyes, exigencias y tributos, normas y costumbres y todo cuanto sea necesario para pervivir sin que nadie, contrarios a ellos, los perjudique. Las creencias necesitan de la autoridad para permanecer creciendo de forma oficial y ésta necesita de aquellas para investirse de credibilidad. Fe y política, representan fuerza e interés y se retroalimentan pregonando las bondades que acaparan para imponerse ante sus seguidores, hasta que se instauren en otros credos y regímenes respectivamente.

Los jóvenes españoles actuales se han privado de ir a la escuela y tener que decir a la entrada “Ave María Purísima”; luego rezar el Padrenuestro antes de comenzar la clase; saludar con el brazo en alto ante la imagen de Franco, José Antonio o un Cristo crucificado, e iniciar un cuaderno escribiendo la frase de ¡Arriba España! o tener que santiguarse al pasar por la puerta de una iglesia.

Franco, como vencedor de una guerra cruel entre españoles, se erigió en caudillo y generalísimo de todos ellos, salvo de los que quedaron en el camino o lograron huir antes de ser enterrados en una cuneta. Españoles que, hasta la muerte del dictador, no pudieron volver a su país. Él, podría haber vuelto al ejército de donde salió una vez pasado un tiempo prudencial, pero no, se mantuvo hasta el fin de sus días convencido de servir a España y a Dios, que no precisan pan para comer, pero sí, durante cuarenta años, enriquecer a los suyos con su omnímodo poder del que nadie podía rechistar. Entonces, había libros prohibidos, películas censuradas, reuniones de más de cuatro personas para las que había que pedir autorización celebrar, fuerzas del orden (guardia civil, policías, “secretas”, ejercito) temibles, jueces a su medida, enchufes por doquier, recomendaciones, corrupción, abusos de la autoridad, apresamientos, injusticias y miedos por doquier. Un país, España, de toros y fútbol, donde había que andarse con cuidado, hablar poco, en voz baja y nada de política y menos de algo que atentara al poder y la religión. Los hombres cumplían obligatoriamente el servicio militar y las mujeres, ceros a la izquierda, carecían de bienes y, de casadas, sus maridos eran sus amos a los que obedecer.

jueves, 30 de abril de 2026

Un folio de pensamientos. Hoy con cuatro párrafos de Baltasar Gracián.

 

Un folio de pensamientos.

Hoy, con cuatro párrafos de Baltasar Gracián

 

Saber retirarse cuando se está ganando. Es lo que hacen los jugadores profesionales. Tan importante es una lúcida retirada como un ataque esforzado. Hay que poner a salvo los éxitos cuando hubiera bastantes, incluso cuando fueran muchos. Un éxito continuado fue siempre sospechoso; es más segura la buena fortuna alterna; y si tiene algo de agridulce se disfruta más. Cuanto más corren los éxitos atropellándose, tienen mayor riesgo de resbalar y dar al traste con todo. A veces se recompensa la brevedad de la duración con la intensidad de la suerte. La fortuna se cansa de llevar a uno a cuestas durante mucho tiempo.

 

Sentir con los menos y hablar con los más. Querer ir contra corriente hace imposible descubrir los engaños y es peligroso. Sólo Sócrates podría hacerlo. Disentir se considera un agravio, porque es condenar el juicio ajeno, los disgustados se multiplican tanto por quien ha sido criticado como por quien lo ha aplaudido. La verdad es de pocos, pero el engaño es tan común como vulgar. No se puede conocer al sabio por hablar en público, pues no habla allí con su voz, sino con la de la necedad común, por más que la esté desmintiendo en su interior. El cuerdo huye de ser contradicho tanto como de contradecir: rápido en la censura, es lento en publicarla. El sentir es libre: no se puede ni debe violentar; se retira al refugio del silencio y si a veces se expresa es al amparo de pocos y cuerdos.

 

Corregir su antipatía. Solemos aborrecer de modo gratuito, incluso antes de conocer las supuestas cualidades. Y a veces esta innata y plebeya aversión se atreve con los hombres eminentes. La cordura debe corregirla, pues no hay peor descredito que aborrecer a los mejores. Lo que tiene de superioridad la simpatía con los héroes, tiene de desdoro la antipatía.

 

Saber usar evasivas. Es el recurso de los prudentes. Con la galantería de un donaire suelen salir del más intrincado laberinto. Con una sonrisa, airosamente, se evita la contienda más difícil. El mayor de los grandes capitanes fundaba en esto su valor. (Se refería al Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba -1453-1516-).

 

domingo, 26 de abril de 2026

Experiencias que -¡ojo!- se repiten

 

Las historias que nos cuentan, especialmente si son actuales e interesadas, casi siempre no son verdaderas, dependen de quién o quiénes nos las cuenten: eso es lo que importa. Podemos encontrar versiones distintas e, incluso, contrarias y ser ambas reales, aunque la única que queda es la de los vencedores, nunca la de los vencidos: éstos murieron, huyeron o, por miedo, guardan silencio. Nosotros nos formarnos una idea dándole o no carta de credibilidad, sin olvidar lo que de niños aprendimos en la escuela, en nuestra casa u oficialmente, con mayor o menor obligación.

Nací en época del estraperlo y las cartillas de racionamiento, pues aún existían las restricciones de productos básicos en España cuando se vislumbraba el fin de la segunda guerra mundial y se habilitó una tierra donde asentar a los judíos para compensarles de las barbaries genocidas del holocausto nazi alemán. Me crie libre, en un hogar sin agua corriente, ignorando que la política y el sexo existían. Ya de chaval, en mi bachillerato defendí a capa y espada a su Excelencia el Generalísimo Franco, Caudillo de España, al Papa de Roma y sucesor de Cristo en la Tierra, fuera el que fuera; elogié a la religión católica la verdadera y única de Dios, postulando donativos para el Domund (Domingo Mundial de las Misiones), curas, pobres y chinitos que pasaban hambre, como si aquí en España - ¡llena de enfermedades y miserias! - no existiera. Mas tarde, una vez comencé a trabajar a los catorce años, me enteraría que en España hubo dos años de austeridad para salvarla de la quiebra económica, algo que, afortunadamente, no sucedió merced a las divisas que los emigrantes españoles enviaban y a un cambio de gobierno, presidido por el dictador militar Franco.  ¡Cómo no! 

Hoy reconozco que la educación laxa recibida en casa, en la escuela y en el instituto es lo que más influyó en mí, siendo muy feliz; sin embargo, me resisto a justificarla pese haber sido equívoca y parcial tratando de protegerme, aunque entienda también que la ocultación y el silencio fueran causa del miedo social reinante por la dictadura. La libertad no puede ser plena si se basa en una mentira, si se asienta en medias verdades, si se ignoran los derechos vitales de los hombres. Hoy sé que, desde niño, se puede aprender a ser fuerte y a aceptar la verdad, por dura que sea, empleando palabras sencillas, entendibles y proporcionando el mayor cariño del mundo: basta con enseñarle a perdonar y a querer, a valorar y a tolerar, a respetar y a empatizar… haciéndole ecuánime y responsable en su justa medida. 

Los años y la experiencia que la vida dan, me han llevado a la conclusión de que aquel militar general fue un asesino golpista, con miles de cadáveres a sus espaldas, que debió retirarse bastante antes de los veinticinco años de paz, pregonada a bombo y platillo por su régimen cruel. Fue un humano de carne y hueso como todos los demás, con sus dolores y placeres, sus defectos y virtudes, pero con un poder omnímodo e inmerecido, similar al que ahora mantienen algunos magistrados, políticos y religiosos, creyéndose estar al margen de la Ley, seguir explotando sus normas y dogmas e infundiendo miedo y sufrimiento.     

jueves, 23 de abril de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS

 

-Cuando se es feliz es cuando hay que tener más miedo; nada hay que amenace tanta ruina como la felicidad.

-Nunca la cólera hizo cosa buena.

-Del árbol caído todo el mundo hace leña.

-El hombre necesita a la mujer; y la máxima sabiduría consiste en contentarse con una sola.

-No quieras ser demasiado justo, ni saber más de lo que conviene, no sea que vengas a parar en estúpido.

-El amor es la eterna historia del juguete que los hombres creen recibir y del tesoro que las mujeres creen dar.

-La guerra es, sin duda, después del claustro, la más grande escuela de humildad.

-Un buen hombre es un hombre como nos conviene a los demás que sea, pero como ninguno de nosotros desearía ser: un buen hombre es un hombre bueno para los demás.

-Dime de lo que te jactas y te diré de lo que careces.

-Cuando viven largo tiempo juntos, los animales acaban por amarse y los hombres por odiarse.

-Una forma de gobierno es hacer tantas leyes que nadie esté seguro de no ser colgado.

-Toda batalla es un malentendido.

-Al hombre se le conoce por sus obras, pero muchos viajan de incógnito.

-Si quieres un siervo fiel, sírvete a ti mismo.

-El problema para un escritor, es no parecerse a ninguno de los otros buenos escritores de su época o de la inmediata anterior.

-Los diamantes sobre una cabeza fea, son como un faro en un escollo: advierten.

-Probad al amigo antes de abrirle vuestro corazón.

-Cuatro cosas no pueden permanecer ocultas durante mucho tiempo: la sabiduría, la necesidad, la riqueza y la pobreza.

- ¿Es que aún cabe admitir que el proceso del mundo se debe a la mentalidad de las mayorías y no al cerebro de unos cuantos?

- No hay que ir contra las mujeres que llevan burka sino contra los hombres que las obligan a ponérselo.

domingo, 19 de abril de 2026

Nosotros somos lo único importante

 

Quiero con todos vosotros compartir una serie de interrogantes que me resultan difícil contestar. Tal vez os interesen y os hagan pensar como a mí. A saber:

-            ¿Por qué y a quién no le interesa la memoria histórica en España?

-            ¿Por qué no se quiere reconocer lo malo cometido en el mundo?

-            ¿Cuál de las siguientes seis acciones causan actualmente más dolor:

1.- ¿Los juicios y castigos de la Santa Inquisición?

2.- ¿Los negros-remeros llevados como esclavos a EE. UU.?

3.- ¿El exterminio nazi en la 2ª Guerra mundial?

4.- ¿Los crímenes de la revolución bolchevique y los deportados a Siberia?

5. - ¿Los muertos en pateras en busca de un mundo mejor?

6.- ¿La aniquilación de niños y mayores palestinos en Gaza?

-            ¿Qué gana Putin, un ser poderoso que tiene todo, con la guerra de Ucrania?

-            ¿Existe alguna guerra que sea Santa?

-            ¿Alguna en la que no haya muertos y el pueblo llano se beneficie? 

-            ¿Alguna que sea buena, justa y amorosa?

-            ¿Por qué no crear un espacio como el desierto del Sahara, por ejemplo, para que quienes quieran guerrear o pelearse lo hagan allí?

También aprovecharé estas líneas, especialmente preocupado por la gente joven, para saber de todos vosotros y siguiendo mis reflexiones, cuál es el medio mejor o más conveniente para llegar a crearse un juicio de opinión objetivo:

a)       ¿Acudiendo a varias y distintas fuentes fidedignas? ¿Cuáles son?

b)       ¿Escuchando a los partidos políticos? ¿Sus promesas o medidas futuribles?

¿Las acciones que han llevado a cabo? ¿El ruido que provocan?

c)       ¿Tomarse tiempo atendiendo a la gente, a los influentes, leyendo la prensa…?

d)       ¿Informándose por radio y televisión? ¿Qué emisoras y cadenas?

e)       ¿Lo que se escucha hablando con la familia, amigos, vecinos y otros?

Existen muchos factores en todos nosotros, animales humanos, que forman los comportamientos de los que ya hemos escrito en este bloc y resumo:

-            Genética. Trato y Educación recibidas. Cultura y Convivencia. Ambiente y Circunstancias. Dinero y Posición social. Amigos, Compañías y Drogas.

Echemos una ojeada sincerándonos consigo mismo, rebuscando episodios de la vida que nos marcaron dejándonos huella que raramente se olvidan. No nos engañemos, no tengamos miedo, aunque nuestros instintos se opongan. Liberémonos y pensemos en los demás; todos somos únicos y nos parecemos y sentimos de la misma manera y, eso sí, pertenecemos a “castas generales” con tendencias diferentes, ni mejores ni peores, pero el carácter, como el nacimiento, nadie los eligió y ambos se pueden cambiar: es cuestión de voluntad y tiempo, de ponerse en el lugar del otro y, por supuesto, de tratar conseguir ser un solo pueblo.