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Copio parte del escrito de Andrés Gil en el Diario el 17-12-25, que
dice: “Estados Unidos vive desde su
fundación la paradoja de la libertad entre quienes la disfrutan y los
oprimidos que la anhelan; entre quienes pueden pagar un seguro médico y
quienes no tienen sanidad en el país más rico del mundo; entre los que
ejercen la dominación sobre el resto y quienes la padecen; y entre quienes
son multimillonarios y tienen a los políticos en sus bolsillos a través de la
financiación de sus campañas y quienes alimentan a sus familias con
subsidios”. La vida de cada cual, sea la
que sea, es única para todos y, por tanto, merece la pena, a ser posible, no
transitarla mal o de mala manera; algo que la mayoría de las veces no solo
depende de uno, sino también de sus circunstancias. Algo muy similar ocurre
con los pueblos, naciones y estados creados en una sola Tierra donde sus
moradores nacen, se desarrollan y mueren. Es cierto que “la verdad no
siempre es hermosa y la palabra hermosa no siempre es verdad”; pues hay quien
dice al presidente de España “hijo de puta” y, además, sea motivo de risas y
mofas transformándolo en “me gusta la fruta”, cuando es un insulto dicho por
una hija amante de la disputa. Todo ello se limita en algo muy generalizado y
concreto: cumplir una orden permanente de hacer que Pedro Sánchez sea el
culpable de todo cuanto de malo ocurre en España (*). Así dan suelta a la
ambición de su único objetivo: ocupar el puesto que él ocupa, sea como sea,
para ponerme yo. Y emplean falacias, tienden trampas en su contra e idean la
canción de “Sánchez destitución”. Y confrontan sin presentar plan alguno, con
bulos, medias verdades e, incluso, calumnias, dando pábulo a unos y otros a
cometer maldades perversas como las corrupciones, ideadas por mentes
depravadas y sin escrúpulos, capaces de hundir a pueblos y culturas como en
la actualidad está sucediendo en EE. UU. donde lo que no sucede se inventa
para un lucro personal, ya que, aunque zozobren los mercados, no pase nada. ¿Quiénes mandan en los medios
de comunicación, en su organización y difusión? Me apunto a lo que un gran
amigo mío dijo hace más de dos mil años: “El que esté libre de pescado que
tire la primera piedra”. Efectivamente, resulta difícil
encontrar a un humano parecido a este amigo mío, ya que todos aspiramos, en
su justa medida, a vivir bien, aunque algunos carezcan de mesura y ansíen el
poder y la riqueza a toda costa, incluso vendiendo su vida al diablo basándose
en un patriotismo miope, añejo y relapso cuando hoy ha de ser extensivo al
orbe de La Tierra. Una Tierra no de patriotas de barrios, pueblos o
nacionales cuando ésta se diversifica en la unión supranacional de estados
representativos (EE. UU., C.E.E., etc.) cuyos habitantes hemos de unirnos
para ser más semejantes para regular hambrunas, pobrezas, enfermedades,
emigrantes, injusticias,
conocimientos,…, aunque la diversidad política local de pueblos, ciudades, comunidades,
regiones y mini estados se mantengan
conservando las costumbres y creencias que no interfieren a la única
Patria de todos: La Tierra. (*) De la televisión, radio,
periódicos, revistas, influyentes, medios digitales…, de hechos en España
como la Dana, el Covi 19, la pandemia, el volcán, los incendios, los
accidentes ferroviarios, la I.A., la meteorología adversa… y las imputaciones
de Peinado, del fiscal general … esperando lo más que pueda pasar. |
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