domingo, 13 de julio de 2025

POR SUS OBRAS LOS CONOCERÉIS

 

“Por sus obras los conoceréis”.

A muchos individuos no hay que hacerles caso y menos todavía a los que hablan de personas que han muerto, ya que estas no pueden defenderse y hay que dejarlas reposar en su tumba con el sobrenombre o título que cada cual haya merecido.

Los tiempos cambian y con ellos las circunstancias de las vidas humanas, al menos exteriormente, no así sus mentes o almas que seguirán albergando inmutables y desconocidos misterios aún por descubrir. El dinero, del que siempre dependemos, lo preservamos a ultranza antes que luchar por la dignidad, pues de la pobreza nada que no sea pobreza se podrá obtener; de ahí que los parias del mundo continuarán siendo parias y los sinvergüenzas de antes ahora también lo serán.

Métodos, fórmulas, estilos, modos y demás situaciones cambian igualmente, aunque para obtener los peculios necesarios con los que poder comer, no lo hagan los religiosos católicos modificado la simonía ni la transubstanciación; ni los políticos dejen de mentir, denigrar, insultar, levantar falsos testimonios a sus opuestos correligionarios; ni los periodistas desistan de ensalzar, impactar o llamar la atención de lectores o escuchantes con sus noticias o comentarios; ni los emigrantes renunciando a  los trabajos pesados o duros para que sean absorbidos por máquinas y así sucesivamente con cada una de las múltiples actividades existentes. No obstante, el mundo en movimiento no se puede detener y como la energía, que ni se crea ni se destruye, los hombres nos transformamos, lo que viene a resolver que siempre deberemos estar ocupados porque, entre otras cosas, nos será imposible dejar nuestra mente en blanco y tendremos que pensar, sentir, resolver, decidir… y, por supuesto, adaptarnos y aceptar para mejorar nuestra inevitable evolución y dulcificar nuestra existencia.

Dicho esto, me vengo a preguntar: ¿Hacía donde nos llevan nuestros políticos? La repuesta la tendrán que dar cada uno de ellos conforme a su idiosincrasia; ahora bien, cave al respecto hacerse otra y más importante pregunta: ¿Qué y cómo se postulan cada uno de los partidos políticos que tenemos? ¿Cuáles han sido sus hechos desde que fueron constituidos? ¿Cuáles sus intenciones de futuro y a quienes les convienen?  ¿Con qué bases, razones, criterios se sustentan?

La oportunidad no es sino un principio ocasional y del momento. Nada que ver con la armadura y solidez de otros principios vitales e imprescindibles a los que no hay que renunciar y mantener. El más elemental es el de la supervivencia necesitada de alimentos, salud, cobijo y educación. El segundo es el bien común general para todos los hombres, sean de donde sean y provengan de donde provengan. El tercero es la libertad individual, ampliable a la mayoría de los demás, para lo cual surge el respeto hacia el otro y la propia responsabilidad de cada cual.

 

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