martes, 14 de diciembre de 2021

ENTIDADES OCUPACIONALES

En entradas anteriores de este blog hemos desarrollado aspectos a reformar en el mundo del trabajo con la idea puesta en acabar con el desempleo, la miseria, el desamparo de la gente. Capítulo aparte merece la emigración forzosa imprescindible de regular en infinidad de casos (como un sinfín de cosas más) para un mejor desarrollo de determinados países en aras a un mundo más rico e igualitario.

Un mundo de todos en el que hay que ser intolerantes con la ignorancia y la pobreza, pero comprensivos con la incultura y la riqueza. Pobres de aquellos que no pueden ir a la escuela o son indigentes sin saber la capacidad de aprendizaje que atesoran en su interior, sin posibilidades de emerger o ganarse la vida. Debemos aprender a escuchar a la gente mayor, sus adagios, refranes, historias, porque en ellos se halla la experiencia y sabiduría colectiva.

Hoy, nos adentraremos en la ocupación para todos, constatando que para constituir, desarrollar y mantener una Empresa, creadora de empleo y riqueza, son precisos  el Capital y la Mano de obra (inversión, socios, accionistas y trabajadores, cooperativistas, colaboradores) y, en su caso, una Idea inicial (proyecto) y una normativa (legislación) que la lleven a cabo, así como un Ejecutivo que la dirija (equipos directivos, consejo de administración). Motivo de estudio será cómo repartir los beneficios.

Los fines del capital residen en el ánimo de lucro y reparto de beneficios a sus participes o accionistas. Las cooperativas se basan en mantener el empleo de sus socios. El Estado en procurar el bienestar de sus ciudadanos. Ninguno, sin embargo, con la capacidad de eliminar la precariedad de la gente. Aspecto este del que venimos hablando y que ha de realizar el Estado creando las “Entidades Ocupaciones” sin que ello suponga un detrimento a la Sociedad, si no al revés, dado que, además de la eliminación del paro  (esa lacra generadora de angustias, desánimos, indigencias generadoras del mayor índice de mortandad en España como es el suicidio), tenderá a la obtención de beneficios.

La idea gravita en que el espíritu de tales entes, donde toda persona sin empleo sea ocupada, ha de conseguir, al menos, los costos que originan. Serán empleados principalmente en la actividad que sepan o dominen y en los lugares donde residan. De no poder cumplirse, estarán obligados a aceptar el empleo que surja, si bien, de carecer de hospedaje digno, el patrón deberá proporcionárselo. Considérese que quien no tiene un lugar donde vivir, es un ser desprotegido, indefenso, precario. Facilitárselo es ineludible. Obtenerlo es fácil de estar ocupado: cobrando parte mediante pagos en especie, avalando su compra o alquiler, exigiendo alojamientos a los pagadores…

Para esta nueva actividad empresarial del Estado, sobre todo inicialmente, se necesitará de más recursos por lo que tanto las personas físicas como las jurídicas deberán implicarse. La sociedad adolece de gente que se ocupe de las personas mayores e incapacitadas, de visitar a enfermos y animar con actuaciones a la apatía que nos embarga. De sustituir a empleados de otras empresas, de socorrer en catástrofes, de mano de obra en las diferentes cosechas del campo. De aunarse para crear nuevas empresas,  aprender un oficio, obtener una preparación, dar clases a los demás, hacer chapuzas, recados y ocuparse de lo que sea menester. Eso y más, es lo que hará, acabando con el pago a los parados (no existirán), el ingreso mínimo vital, las subvenciones de caridad, las peonadas y otras retribuciones estatales difíciles de justificar, dado que la ocupación dignifica y con ella toda persona ha de vivir dignamente. 

jueves, 2 de diciembre de 2021

HAY QUE OCUPAR A LA GENTE SIN TRABAJO

Con la ocupación para todos, de la que escribimos, (véase entradas anteriores de este blog) el Estado, o quien designe, se convertirá en Empresa de trabajo o Agencia de colocación para que nadie se quedé sin empleo, diga adiós al desamparo y pueda vivir dignamente.

Si a nuestro hijo no le faltara trabajo para con él poder comer, nos sentiríamos más aliviados al no tener que preocuparnos de su porvenir, excepto ante un infortunio e imponderable que le pudiera surgir ajeno al trabajo, dado que nunca sería un indigente al no existir el paro. Tampoco necesitaría enchufe alguno para poder obtener un empleo con el que vivir. Después, su esfuerzo haría posible su desarrollo y escalar hasta donde se propusiera. La educación como padre se podría limitar a que fuera buena persona, honrado y cabal.

Si los costos (entre los que se halla el gasto laboral) y amortizaciones de las empresas fueran mayores que sus beneficios, estas abandonarían su actividad. El autónomo haría lo propio. El accionista no invertiría. El empleo no se daría. Premisas para entender que el interés por las ganancias es común, su obtención mutua y difícilmente conseguible sin la cooperación de unos y otros. Todos nos necesitamos.

El Estado debe ser árbitro imparcial, proteger y mantener un justo equilibrio. No obstante, a las personas jurídicas no se las puede, por la razón que sea, obligar a mantener empleado a nadie, pero sí a pagar el salario y el correspondiente devengo estipulado por despido. Deberá, pues, permitirse el despido libre. Entonces, a las personas físicas sin empleo (dispuestas y no impedidas) las ocupará en tareas propias de las administraciones, en darles formación, en las  campañas que surjan o  en aquellas que, aun en competencia con las ya establecidas, puedan crearse (cooperativas, sociedades, entes) olvidando el ánimo de lucro por los imprescindibles beneficios sociales que aporta la ocupación previsto en el justo equilibrio del que hablamos.

Bastará un solo contrato laboral en la seguridad de que la ocupación estará garantizada sin que ello suponga perdidas de derechos adquiridos del trabajador (antigüedad y otros) además del salario que le permita su sustento y cobijo, más una reserva para su pensión y la garantía para adquirir una vivienda.

Los convenios se encargarán de regular los importe mínimos del precio de la hora trabajada, el seguro médico, el plan de pensiones, el salario extra, la incentivación empresarial, los convenios, el aprendizaje, la conciliación familiar, las bajas y accidentes laborales, los salarios, los despidos y las rentas en general, vistos en este blog con la Teoría de los Números Primos, el reparto de beneficios, los impuestos, el tiempo libre, las formas de pagos, jornada, horarios, turnos, funciones y demás condiciones  que serán resueltas de  conformidad entre las partes, nunca perores a las del resto del sector.… La mediación de la Administración será en último extremo inapelable. Podrá, según las circunstancias, anular temporalmente los beneficios de huelga o despido libre de las partes e, incluso,  expropiar recursos para ser aprovechados, en su caso, considerando que el interés común prevalecerá sobre el privado.

El despido será un divorcio entre empresario y trabajador sin que ninguno de los dos tenga que salir perjudicado. Ante tal supuesto, intervendrá el Estado si no hay acuerdo de las partes. Examinará y actuará en consecuencia fiscalizando las decisiones tomadas. Lo normal es que el trabajador sea ocupado de inmediato por el Estado y la empresa continúe. Si existe dolo, la suerte no tiene por qué ser compartida. El Estado puede decidir quedarse con la empresa para mantener los puestos de trabajo, mientras se resuelve su viabilidad, unas indemnizaciones razonables, evitar un posible litigio y la desaparición de puestos de trabajo y empresas.

Las presentes ideas de reforma laboral están realizadas de la forma más objetiva posible, aun reconociendo lo arduo que esto resulta. Por tanto, propugno una consulta con  los diferentes puntos de vista que contemple la acción de las partes intervinientes. Llegar a un acuerdo será espinoso (las perspectivas de los que cobran cinco mil euros al mes y los que no  alcanzan la décima parte, en el mismo periodo, es bastante distinta), pero una vez acercadas las  posiciones el máximo posible, el Estado limará asperezas estableciendo las normas definitivas.

Hay dos clases de almas en las personas: las de los pobres y las de los ricos. La de los buenos y los malos. Los generosos y tacaños. Los conservadores y liberales. Los trabajadores y gandules. Unos y otros se oponen entre sí aunque sus objetivos sean los mismos y complementarios como en un matrimonio.

Finalizaré sentenciando que el Ejecutivo será culpable de no dar ocupación a la gente sin trabajo. La sociedad no tiene por qué confiar sus impuestos a un Gobierno que no los emplea en ello, permitiendo que haya gente obligada a delinquir o mendigar para poder comer como si fueran alimañas.

jueves, 18 de noviembre de 2021

CÓMO GANARSE LA VIDA

 

Nuestros políticos son agua bendita. Lo mismo aumentan sus sueldos, sin tener que consultar sino con ellos mismos, que colocan a un amigo en cualquier carguito, ya que siempre “hay un hueco para un descosido”. Hagan memoria señores de la cantidad de ejemplos que no cesan y nos ilustran al no haber ningún partido político que, al menos en eso, se diferencie de los demás.

Rasquen un poco en las trayectorias de los que llegan al poder y experimenten vergüenza ajena  comprobando la cantidad de enchufes que les rodean: recibidos, donados, adjudicados, correspondidos. Deudas que pagan, compensaciones que realizan, el hoy por ti y mañana por mí, que ya nos encontraremos en el camino, son hechos muy socorridos. Y ocurre para jueces y fiscales, periodistas y deportistas…, proporcionando chollos y chiringuitos…, a dedo o por la cara…  Y todo eso enmarañado con la idoneidad para el cargo, los méritos que reúnen, los sacrificios y esfuerzos que han acumulado, aunque todo el mundo sepa que se trata de un chanchullo, ya que “aunque la mona se vista de seda mona se queda”.

Apuntarse a un partido político es lo recomendado para evitar el paro y, aguardar el preciso momento, lo adecuado para tener un futuro resuelto. Hay que tragar sapos. O someterse a la disciplina impuesta de los de arriba como si fueras militar, pero el objetivo está asegurado. Hace años, cuando la dictadura, justificadamente, lo achacábamos al sistema y sus dirigentes. Hoy, bien poco es lo que ha cambiado. Tal vez, antes, no se recurría a la hipocresía que ahora se hace necesaria, y decíamos aquello de que “para casarse hacía falta buenos padrinos” y hoy lo disfrazamos de capacidad, talento o valía, eso sí, amañando como entonces, a ser posible, una oposición, convocatoria o concurso. Es decir, la dictadura de un solo individuo convertida en la dictadura del partido. Baste de ejemplo la cantidad ingente de afiliados, asesores, adláteres, arrimados, monaguillos, trásfugas…, que hacen guiños al poder, sea cual sea.

Situaciones que se dan con carácter personal y familiar que  la mayoría de las personas alientan y desean para sí y los suyos. ¿Y cómo acabar con las situaciones “lógicas” de las que hablamos? A mí modesto entender solo hay una forma: Proveer, para todo el mundo, un trabajo con el que ganarse la vida y cuya fórmula para hacerlo quedó expuesta en la anterior entrada del presente blog con el título de UNA REFORMA LABORAL, que continuaremos desarrollando.

Una Reforma Laboral de un único contrato, que evite el desempleo. Una Reforma para quien, ocupándose y quiera trabajar, tenga asegurado vivir dignamente, sin recurrir a papás o padrinos y, por supuesto, anulando la precariedad, el hambre, la misericordia…

Continuaremos ahondando en ello.

sábado, 30 de octubre de 2021

UNA REFORMA LABORAL

 

Desde una observación objetiva comprendo que el mejor régimen social es la democracia. El que todos los españoles nos hemos dado, el ideal para crear un SISTEMA OCUPACIONAL o la NACIONALIZACIÓN DEL TRABAJO (así los denomino) para no dejar a nadie atrás o abandonado.

Considero que la Sociedad, el Estado, por sus medios o los que designe, ha de velar por todos sus ciudadanos en cualquier circunstancia. Procurará la prosperidad a las personas (físicas y jurídicas) a fin de evitar sus miserias, penurias, pobrezas, analfabetismos, injusticias,…, la intolerancias y sinrazón que, a veces, el poder ejerce y, para ello, la autoridad competente habrá de tirarse al barro, fajarse, codearse y  tratar con todas y cada una de ellas.

Esto se consigue conociendo a la totalidad de esas personas: sus situaciones e insuficiencias, sus inquietudes y deseos… y, especialmente a la gente de carne y hueso que está en paro y sin ocupación. Se deberá examinar su estado físico y mental, su necesidad  económica y posibilidades, su cualificación y aptitudes. Se abordará a nivel local (por barrios, distritos, aldeas, pueblos, municipios, ciudades) un sinfín de relaciones: clasificándolos, cuidándolos, ocupándose de todos y asignándoles una actividad. En eso consistirá la primera y segunda medida: 1- Base de datos actualizada. 2- Ocupación de todas las personas en condiciones de poder trabajar. (Motivo de otro tratamiento especifico e independiente, serán los incapacitados, enfermos crónicos, dependientes…

Los costos que origine así como los ingresos que reporte el SISTEMA OCUPACIONAL corresponderán al Estado, con dos finalidades principales: Exterminar el desempleo y con ello gran parte de la pobreza y Producir beneficios físicos al Estado paliando su déficit.

Se encomendará  un trabajo obligatorio a todos cuantos carezcan de él, previo compromiso y conformidad de los mismos, al margen de las ayudas o privilegios que, en su caso, reciban hasta ese momento, cumpliendo todas las exigencias laborales exigibles (horarios, horas de trabajo, puntualidad, comportamiento, sueldos justos –en rama o en especie para procurarles alimentación, cobijo, vestimenta, educación y dignidad-). Será un trabajo globalizado en toda España que dará comienzo en la oficina de empleo más próxima al lugar de residencia del ocupado/trabajador, hasta adaptarse al perfeccionamiento del Sistema a nivel nacional, en cuyo momento, se realizará allá donde sea preciso por campañas y épocas, demandas y oportunidades, siempre por supuesto, ordenando que cada lugar tenga cubiertas debidamente las necesidades básicas de habitabilidad.

El SISTEMA OCUPACIONAL o NACIONALIZACIÓN DEL TRABAJO que se pretende, puede ser muy amplio y ambicioso, afianzándose poco a poco para beneficio de la sociedad en su conjunto. Anulará el paro, la pobreza, la mendicidad… sin violentar a quienes ahora las soportan. Llegará un momento en que con ello haya un solo contrato de trabajo, el despido libre sea un hecho, los sindicatos de empresarios y trabajadores tendrán menor protagonismo, los enchufes no serán aceptados, el esfuerzo y la preparación serán los valores para alcanzar metas y la vida será para vivirla siendo una buena persona con aspiraciones a trabajar en lo que te apasione…

Lo planteado no es una entelequia como en su día no lo fue la puesta en marcha de la Escuela o la Sanidad pública, la Seguridad Social, los Funcionarios y otros mediadores que dejaron de ser autónomos o trabajadores explotados. Será, sin duda, riqueza social: abolir el desempleo, la mendicidad, la precariedad laboral, los abusos que en ella se producen, las injusticias sociales… y rebajar el déficit  aumentando el P.I.B. y obteniendo beneficios. 

jueves, 21 de octubre de 2021

EN BÚSQUEDA DE UNA UTOPÍA

 

Hoy, entre nosotros, no hay otra voz más repetida que la palabra democracia. Un sistema social que sigue y se asemeja al gran lema del siglo XIX - libertad, igualdad, fraternidad- considerado música celestial o simple aspiración para muchos y nada para el resto. Para mí siempre será la línea del horizonte imposible de conseguir, el anhelo e intenso interés por dilucidar un irresoluble problema. Algo así como lograr la felicidad que no es sino el propio camino que nos conduce a ella, toda vez que es un objetivo inexistente o sin sentido. “Se hace camino al andar”. Se es feliz y demócrata cuando  persigues serlo;  cuando se avanza hacia un ideal desconocido,  posiblemente utópico, ignorando qué pasos dar, dónde dirigirse y, sobre todo,  creyendo haber llegado a la meta aunque nos abrume el hecho de no saber qué hacer o cómo mantenerla, ya que las múltiples dudas, contrapuestas o no, nunca faltarán.

La libertad auténtica es la que se consigue con respeto y rectitud; si bien, en democracia, se logra con la fuerza de la ley creada por un poder mayoritario que impone sus puntos de vista. La igualdad es absurda ante una Naturaleza que nos crea diferentes con el halito que nos difumina; sin embargo, la democracia deberá procurar las mismas oportunidades para todos. La fraternidad es la esencia opuesta al egoísmo, característico del ser humano. Por tanto, para lograr estos tres valores propios, los hombres hemos de renunciar a ser fatuos, ruines, abyectos, falsos, mezquinos, faltos de escrúpulos,... y eso será complicado.

Ciertamente ignoramos lo que concierne a los demás. Nuestro estado de ánimo varía con las emociones recibidas y cualquier cosa puede suceder en un instante. Sin embargo, convendría trocear el camino de la historia desde nuestros orígenes. Sabríamos que el sistema social más atractivo, más justo y verdadero, por muy cruel e inapropiado que ahora nos parezca, siempre fue y es el actual predominante. Es de suponer que la democracia de hoy (dentro del resto de sistemas sociales existentes) es el mejor e ideal a seguir: una voluntad un voto.

La democracia se gobierna hablando, por lo que el verbo es de suma importancia. Los políticos convencen a la gente que tienen las cabezas vacías o que no gozan de criterio. La fuerza bruta y sus armas, la realeza y su herencia, la religión y su misterio de antaño, están siendo relegados por la democracia. Los hombres necesitados de que alguien nos dirija atendemos todavía a la voz de un amo, dada nuestra vocación de esclavos, súbditos o ciudadanos o a que alguien nos augure lo mejor sin inquietarnos ni causarnos molestias: bastará con que nos prometa lo que deseamos.

Hace cientos de años que se pedía Paz, Trabajo, Bienestar. ¿Se pueden exigir petición más lógica? Hoy, hace muchos años más y se sigue pidiendo lo mismo. Alguien debería satisfacer tales deseos, pero el pueblo solo cambia de amo y continuará refunfuñando siempre, sin  más remedio que conformarse.

El comunismo, un sistema social basado en la igualdad siempre bajo el yugo del terror del Estado, es el cebo ofrecido a los trabajadores para incitarlos a la rebelión, del mismo modo que surgieron los gritos de  libertad, igualdad y fraternidad comentados. El capitalismo demanda libertad para todo igual que las dictaduras la permiten supeditada al ideal que persiguen, a fin de que los más poderosos se beneficien de ella. Los políticos engañan al pueblo todo el tiempo por lo que hemos de examinar y comprobar detenidamente sus palabras, basadas en ostentar y retener el poder.

viernes, 1 de octubre de 2021

EL DESAMPARO DEL CIUDADANO

 

Son tantos los Entes que protegen a los ciudadanos que sus nombres se pierden como  gotas en el mar. Posiblemente, al margen de un cuartel o una comisaría, ante un asunto delicado, solo nos acordamos del 112. No obstante, cito a bote pronto, nombres de Organismos Reguladores que están diseñados para ese fin:

CNMC: Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. CNMV: Comisión Nacional del Mercado de Valores. BE: Banco de España. Junta Electoral Central. Tribunal de Cuentas. Consejo de Seguridad Nuclear. Tribunal de Defensa de la Competencia. Defensor del pueblo…

Muchos otros están por inventarse: Estado de la Energía, Tribunales Partidistas, Senado Nacional,  Jubilados por la Patria,  Precursores de Chiringuitos…, todos ellos dirigidos y controlados por zorros preparados para devorar con avidez las gallinas ciudadanas cuando deberían de ser protegidas.

Son Organismos independientes cuyos dirigentes ni regulan ni controlan salvo los intereses de aquellos por quienes fueron nombrados. Gozan de privilegios y especificaciones acorde con lo que defienden. Y sueldos. Muy  buenos sueldos, naturalmente. Colegios de arquitectos, médicos, aparejadores, enfermeras, abogados… Sindicatos Empresariales (CEOE, CEPIME…), Laborales (CO, UGT…) Ministerio de Igualdad para ellas y elles, Instituto Cervantes y Otros, Federaciones Deportivas, Iglesias de confesiones varias, ONGs diversas, Entes múltiples sin ánimo de lucro, Chiringuitos a medida defensores de artes, lenguas,  enchufes… Asociaciones culturales, recreativas, caritativas… En general son sociedades prestigiosas sirviendo principalmente a quienes las crearon, a sus correligionarios… subvencionadas por el Erario Público al que todos contribuimos.

Preguntemos a los ciudadanos por algunas de ellas y comprobemos lo enterados que están. Ocurre no solo en España sino también en Europa, aunque esté convencido de que, a este paso, solo maquinas y robots trabajarán para los ciudadanos que, en su mayoría, serán funcionarios de alguna de las citadas compañías, aunque solo sea para no sumar en el paro.

También existen empresas con ánimo de lucro que, a su vez, inventan otras (altruistas como las citadas anteriormente o de similar calado) a fin de obtener desgravaciones por inversiones y otras paridas, dedicadas a estudios y estadísticas, conservar relaciones de morosos y desalmados contribuyentes, preservar los datos personales de los rebeldes ante la ley, ateos y no creyentes, defensa de clientes protestantes por el encarecimiento de las energías y las multas de tráfico, lograr que la ciudadanía sea más feliz y pueda ser orientada moral y económicamente, así como la incitación a cobrar más comisiones y más impuestos por los servicios que prestan; todo ello porque  la Ley funciona mal y tarde, regida por principios de equidad  interpretados por un poder judicial en cuya cúspide se encuentra una ideología determinada o un amo que la alimenta. Amos que, con carácter general y por simplificar, son los dirigentes de los Partidos Políticos, representantes de la voluntad popular, los que parten el bacalao en la mayoría de Organismos a su antojo.

 ¿Habrá forma de solucionar esto para que el ciudadano no sea un mero títere en sus manos?

miércoles, 8 de septiembre de 2021

HACER LO CONVENIENTE

 

Cada uno de nosotros, seres libres e inteligentes, formamos parte de una humanidad cuya razón de ser consiste en conservarnos y crecer aun siendo aisladamente distintos los unos de los otros. De tal suerte, que existen tantos caracteres como personas habitamos sobre la Tierra. La homogeneidad es una entelequia como lo será el conservadurismo, la no superación o, por mejor expresarlo, la inmovilidad por principio. Todo se mueve, todo cambia, la vida no es una reliquia, una estatua, una moneda, un deseo o una intención. Es un ente material e inmaterial con particularidades generales y privadas, pero únicas al fin y al cabo. Ponerse de acuerdo entre nosotros, por tanto, no resultará fácil precisamente, aunque se diga o se piense lo que se quiera. Esto es inevitable, en especial, para proteger y salvaguardar la especie.

Reducido el plano, podemos observar que las dudas en nosotros mismos es una constante. Muchas veces nos resulta difícil tomar una decisión propia, incluso aunque solo a nosotros nos concierna por lo que, a medida que ampliemos el espectro más dificultades encontraremos. Sin embargo, es un hecho que unos se dejen llevar por la inercia y otros la superen con su proceder: ir al mismo compás solo las máquinas pueden hacerlo.

Quiero dejar constancia que todos somos prescindibles. Nadie es ni ha de sentirse superior a nadie. Todos y cada uno de nosotros tenemos un cometido que hacer. Lo importante, aunque imposible, es realizar lo que convenga y por quien mejor esté facultado. Esa es una prueba a la que el azar nos somete y que habrá que intentar encontrar para superarnos.

Nos entrenamos corporalmente para tener más musculatura, más flexibles los tendones, con menos colesterol los conductos sanguíneos, más amplitud pulmonar, ser más esbeltos, agiles o guapos; sin embargo, le prestamos menos atención a nuestro espíritu que es tanto o más importante que el cuerpo. En muchos casos, solo o exclusivamente nos ejercitamos en la educación que el Estado nos exige, que es bien poca comparado con cuantos adiestramientos son necesarios para fortalecer el control de nuestros deseos; la voluntad para no ser víctima de ninguna dependencia; el libre albedrio de distinguir el mal del bien para decidirse; la armonización, el respeto, la tolerancia, la comprensión, la urbanidad… Para instruir ambas partes, es necesario comenzar poco a poco hasta convertir su ejercitación en un hábito necesario como el comer o el beber, hasta que su práctica llegue a ser tan vital como respirar o defecar y, entonces, la suerte o el azar apenas si tendrán cabida en nuestras vidas, si bien serán aburridas privándonos de asombros, ya que todo dependerá de nuestro propio control.

Actualmente en la sociedad española vuelan problemas importantes, entre otros, en orden a la independencia de Cataluña, a la inmunidad del Rey, a la renovación del poder judicial… Todos dependen de la Soberanía del Pueblo que reside en el Congreso de los Diputados. Un Congreso en el que ponerse de acuerdo en pleno, es prácticamente imposible, por lo que los actores principales de los mismos, tendrían que salir a la palestra y anunciar voluntariamente que:

a)      El Gobierno de Cataluña somete la independencia de su territorio a la decisión de todos los españoles.

b)      La continuidad del Rey dependa del refrendo popular que se convoque al efecto.

c)       Los componentes Magistrados de los Órganos dimiten en pleno a fin de su renovación.

Avancemos sabiendo que el futuro se encamina hacia la armonía, la tolerancia y el acuerdo en los principios esenciales que han de regir nuestra continuidad, nuestros espíritus y cuerpos.