martes, 20 de febrero de 2018

EL GERMEN DE LAS COSAS

Desde hace tiempo alguien me aseguró: “la cabra cambia de pelo, pero no de leche”. A partir de entonces tal sentencia vino a provocar en mí, con cierta frecuencia, reflexiones sobre el origen de las cosas sin que aún hoy haya conseguido averiguar nuestros inicios, ni siquiera sospechar si algún humano carece de ombligo y me fuerce a creer en otra especie de animal distinto al que todos somos o conocemos. Así que, vengamos de Dios directamente o del chimpancé (a su imagen y semejanza o por el origen de las especies) gozamos de la facultad de razonar, decidir y actuar libremente (al día de hoy y desde nuestro comienzo) para ponernos de acuerdo o provocar una catástrofe.

Me da la sensación que los humanos pensando irracionalmente (si es que esto puede hacerse) llegamos a la conclusión de que “todo vale”. Pero actualmente, con tantos miles de millones de seres hablantes en el mundo, esa absoluta libertad (por la que cada cual hace lo que quiere) será más responsabilidad,  ya que vivir igual, que cuando  eran unos pocos, es imposible. Los territorios, los climas, las circunstancias, las normas que se establezcan nos marcarán y sus huellas nos harán aparentemente distintos, enfrentando nuestras psiquis a indagar si es el destino está escrito de antemano o el camino por el que discurrimos nos hará llegar hasta él.

Pensemos: nuestra herencia genética, desde el primer homínido, evolucionó (sin que Dios interviniera, lo que me inclina a asegurar que del mono venimos) mezclando por la mitad el genoma del macho y la hembra. Ello es suficiente para afirmar (al contrario del dicho con que iniciamos) que la cabrá cambia de pelo y de leche aunque, tal vez, esta última se note menos. Así es como evolucionamos y nos multiplicamos siendo las condiciones de vida cada vez más propicias. Y lo seguiremos haciendo hasta extinguirnos como especie, consecuencia de un futuro impredecible, que nadie podrá, o no, achacarlo a un destino marcado.

¡Hay tantas y tantas cosas por descubrir! Unas, exteriores, se perciben más fácilmente; otras, internas, apenas si el propio interesado las advierte. 
Hay una, sin embargo, la referida a que “no hay efecto sin causa”, que inquieta a muchos y permite tranquilizar a los incrédulos de un más allá terrorífico o placentero, dejándose llevar por los hilos invisibles de los sentimientos del mal y del bien que albergan en su caletre, en el convencimiento de que cada cual gozará o sufrirá de conformidad con los actos realizados.  El tiempo pues pasará convirtiéndonos en humanos muy diferentes a como fuimos, tanto física como intelectualmente, guardando en un mismo saco las prohibiciones y los efectos que nos hacen iguales colectivamente (nacionalismos, patriotismos, independentismos, racismos, xenofobias, miedos al diferente, identidades, ignorancias…) que afloran en crisis y dificultades.

El juego por averiguar la génesis de las cosas (costumbres, tradiciones, religiones, políticas, trabajos…) resulta interesante y más si se comprende sin permitir que impulsos o habladurías nos engañen. A veces, cuesta trabajo y se renuncia a ello, pero casi siempre divierte y se aprende que, desde épocas remotas, todos los modos son artificiales, creados por los humanos por mucho que alguien esté interesado en hacernos creer que son genuinas.


Así por ejemplo, si profundizas, sabrás que el partido en el poder que nos gobierna (el PP) es originario de memes franquistas totalitarios, con un tal Fraga a la cabeza. ¿Qué viene a mostrar  tal origen aunque nada asegure como la frase “la cabra cambia de pelo, pero no de leche”? Una evidencia que no se ve, que se oculta a la gente y está latente. A  la larga, resucita, y su miedo corta la libertad (esencial en democracia) o, poco simboliza, y deja las cosas como están. 

viernes, 9 de febrero de 2018

UN PEQUEÑO RELATO REAL

Después de volver de un largo viaje allá por el mes de Septiembre de 2017, los brazos le duelen intensamente a Pilar, en especial el izquierdo, a la altura del hombro.  Alarmada, ciertamente, va a ver a su médico de cabecera, un señor paciente y muy afable, ya que piensa que la Seguridad Social es estupenda y no necesita de un seguro privado que, por otra parte, no podría permitirse dado sus ingresos ajustados y su considerable edad, sesenta y cinco años. Además, ninguna compañía la admitiría como clienta o la prima sería tan elevada que la harían desistir.

-       -   Nada. Eso no es nada. –Le dijo el doctor después de hacerle mover los brazos y producir con ello un dolor inenarrable que le manifestó.- Te puedes tomar un antiinflamatorio y, si el dolor persiste, algún calmante. Es cuestión de paciencia Pilar.

Dejó que se acabara el mes y las dolencias persistían por lo que la voz populi le recomendó un gurú, un curandero o un sanador que no dudó en visitarlo. Tres visitas fueron suficiente para darse cuenta que su padecimiento seguía igual. Pero el terapeuta le sacó exactamente 160 euros por tres sesiones de una hora y un libro de alimentación que le recomendó leer y compró. Menos mal, que Pilar no asistió a la primera clase de yoga gratuita, que impartía su mujer en un gimnasio, también sugerida para su recuperación. Después asistió a una masajista, un par de veces, que se llevó 60 euros. Más tarde dio con un afamado osteópata que descubrió que su hombro izquierdo estaba desencajado y le mandó una radiografía, que tuvo que hacerse por privado, y como sus dolores aumentaban, sobre todo cuando con su manejo el osteópata le hacía ver las estrellas, dedujo por dicha radiografía que un hueso de la columna, a la altura del cuello, lo tenía desplazado seguramente por algún tipo de accidente, origen, sin duda, de todo su sufrimiento. (Recordó entonces que hacía más de quince años, estando detenida en un semáforo, otro coche le atizó por detrás, causándole un dolor intenso en el cuello). Tal es así, que el osteópata  le mandó comprar un cabestrillo para que el brazo izquierdo lo inmovilizara y sólo se lo quitase en casos extremos, hasta tanto fuera a ver a un especialista de hombros, del que le facilitó su dirección en Madrid. También le hizo instalar en su casa una especie de polea, enganchada desde el techo de una habitación, para que ejercitara, junto con otros ejercicios, cada cierto tiempo los brazos. Pero las molestias no remitían. Es decir, llevaba gastados unos 600 euros, transporte y tiempo y su mejora ni asomaba, al contrario, su desesperación le hacían estar peor, cada día más inquieta. Eso sí, fomentó la economía sumergida. Ninguna intervención (salvo  la radiografía y el cabestrillo) admitió otro pago que no fuera efectivo. Todo un negocio de dinero negro, exento de impuestos y neto, donde la afluencia de gente era generosa, de tal forma que, a veces, para que le atendieran tenía que recurrir a alguna recomendación.

El matrimonio comenzó a sopesar la conveniencia de ir a Madrid en busca del especialista, pero antes decidieron recurrir de nuevo, en contra del criterio de la paciente, al médico de cabecera. Éste se asustó al verla con el cabestrillo inmovilizando su brazo izquierdo. Y no dijo nada. Se limitó a mandarle al especialista con  carácter preferente. Ya estábamos a finales de Octubre.

¡Qué follón! ¡Cuánta gente! ¡Qué voces y desbarajustes! ¡Qué organización tan lamentable en la zona de las especialidades de la Seguridad Social!

Tuvo suerte. Le dieron cita para finales de Noviembre. Y es cierto. Las citas las daban a partir de Marzo del año siguiente. Sin embargo, su marido se enfadó bastante hasta dar con una persona que se vino a razones (tal vez cayó bien a esa persona) y le hizo esa gracia.

Cuando la médica vio a Pilar, una vez ésta contó su peregrinaje por el desierto, lo primero que hizo fue ordenar que se quitara el cabestrillo. Vio la radiografía y no se conformó e, igualmente, con carácter urgente le mandó una ecografía.

Nueva lucha para hallar día en el que le hicieran la prueba. De nuevo a su marido la Virgen le vino a ver y con ella se congració para que se la hicieran al mes, tal vez porque adujo que no importaba cualquier día, a cualquier hora. Así que pasadas las Navidades, a las doce de la noche, a ella le metían en una maquina que le inspeccionaba el brazo izquierdo herido.

¡Y ya sólo tuvo que esperar otro mes en para que la médico le informara de los resultados! ¡Eureka!
-     
    - Tiene usted tres tendones con tendinitis, uno está roto, pero muy levemente, que no necesita de intervención, y una parte del hueso tiene un desgaste por causa de su edad. Con rehabilitación bastará para curarse.

La especialista le facilitó su informe y, con carácter preferente, la mandó a rehabilitación. Y de nuevo otra lucha. No hubo manera de conseguir fecha para que comenzara a rehabilitarse. Se quedaron con el informe para que otro técnico lo valorara con la promesa de que la avisarían. En casa, a primeros de febrero, Pilar recibió una carta que en síntesis decía: Fecha de la cita para rehabilitación 15/06/2018. Hora 09,50.

¡Cuántas preguntas! ¡Cuántas imprecaciones! ¡Desde Septiembre hasta Junio! ¡Diez meses!

No es extraño que el tiempo oxide, destruya  y mate. Poco o nada se opone a que así suceda. Lo mismo pasa con alguien interesado en que la Seguridad Social se vaya al garete. Seguro que nunca ha tenido (él o los interesados) una garrapata adherida que infecte su sangre.

Parece que hay mucho interés en que la gente se vaya de la Seguridad Social y se ampare en negocios o empresas particulares; que se canse, se deteriore o desaparezca. Hay que optimizar recursos, gastar menos en la mayoría para que unos pocos se satisfagan en demasía. Son fórmulas comercializadoras especializadas en que su fin, su objetivo, si justifique los medios que emplea, haciendo ricos a terceros, mientras la gente de a pie calla, soporta y muere.


Habrá que buscar remedio. A Pilar sólo le queda protestar y enfadarse teniendo que emplear alguna palabra gruesa de las que nunca se ha permitido. O, ¿hay quién se le ocurre otra idea?

miércoles, 7 de febrero de 2018

3- NOTICIAS HIPOTÉTICAS



NOTICIAS HIPOTÉTICAS

ANUCIO PÚBLICO IMPORTANTE

La mesa permanente del Congreso de los diputados solicita voluntarios, mayores de dieciocho años, que estén dispuestos a trabajar nueve horas, un día a la semana (posiblemente cada lunes) durante un año (excepto los tres meses estivales) en el Congreso de los Diputados de la Carrera de San Jerónimo de Madrid.

Los participantes no necesitan de formación específica alguna. Serán compensados de todo gasto justificado que realicen (desplazamiento, comida, transporte, etcétera) y retribuidos con cien euros por cada una de las jornadas a la que asistan.

En principio, el número de voluntarios previsto de admitir serán unos cien entre hombres y mujeres (unos diez grupos de diez personas cada uno) y serán elegidos por criterios de disponibilidad, desplazamiento, ocupación, sexo, edad, etcétera, al margen de su orientación política, sexual o religiosa, pudiendo ser reemplazados, sin exposición de motivos, tanto a voluntad propia como por decisión organizativa.

Debidamente guiados abordarán uno de los siguientes temas que serán motivo de debate:

1 – Sanidad pública y privada: recortes e interferencias.
2 -  Subvenciones estatales: toros, fútbol y otros.
3 – Seguridad social: pensiones vitalicias.         
4 – Retribuciones públicas y privadas: incompatibilidades.
5 – Seguridad social: cotizaciones de funcionarios, políticos y otros cargos públicos.
6 – Fraude fiscal.
7 – Concordato con el Vaticano.
8 – Seguridad social: el paro.
9 – Enseñanza, sus diferentes modelos, desde la guardería a la Universidad.
10 – La Constitución.

Las conclusiones que se obtengan sobre cada una de las cuestiones apuntadas, se darán a conocer al público a través de los medios de difusión, no serán vinculantes ni tendrán más casuística que la anecdótica, pues lo que sus señorías pretenden es comenzar a realizar pedagogía de su actividad política, tan denostada en la historia y en los momentos actuales.

Las pertinentes peticiones pueden hacerlas llegar a la dirección arriba mencionada: todas ellas serán debidamente contestadas antes de que acabe el invierno de este año 2018.

Un pueblo carente de criterio y decisión es un pueblo muerto.

07/02/2018

martes, 30 de enero de 2018

EL INDEPENDENTISMO NI ES JUSTO, NI PACÍFICO, NI DEMOCRÁTICO

Hoy día no hay una palabra en Europa más pronunciada que Democracia. Por Democracia entendemos aquel sistema por el que el pueblo en su conjunto ejerce la soberanía mediante la elección libre de sus dirigentes.  A medida que la democracia se va ampliando en número de personas se refuerza y favorece la unión, el compromiso, la solidaridad de todas ellas.

Cuando el sistema democrático es libremente aceptado no cabe marcha atrás y difícilmente se darán enfrentamientos o guerras entre los miembros del grupo, ya que cada cual renunció, en favor de la mayoría, la parte de soberanía que, en su caso, les pudiera corresponder. La soberanía pues, jamás podrá ser acaparada por engaños o artilugios anti democráticos, ya que  daría fin a los principios de igualdad en los que la democracia se sustenta. No es de recibo, por tanto, disgregarse de un conjunto democrático para formar otro grupo democrático y seguir perteneciendo al mismo conjunto del que se quieren separar. No tiene sentido y es una corta visión tributaría de intereses personales, que juegan con la paz y la libertad de los pueblos. Reconocerse en su propio ombligo, no es ni más ni menos, que retroceder en los tiempos y aislarse del contexto global, social y humano hacia donde el hombre extiende sus metas.

No cabe la independiente para unas cosas sí y para otras no. La democracia no contempla medias tintas y está al margen de individualismos, nacionalismos o excentricidades. Se limita, simplemente, a aglutinar consensos de las mayorías con las que, sin duda, habrá que estar. Cuando se han alcanzado grandes acuerdos, en amplios territorios, es inevitable que surjan voces invocando a la desunión y que intereses minoritarios den pie a su involución alegando, a su juicio,  errores en su día cometidos. Es así, como una minoría, en su propio provecho, excluye a la mayoría. Pero es que además de reconocer divisible lo indivisible, se empeñan en no estar al margen de los que se quieren separar. Y una de dos, o se separan absolutamente, o continúan formando parte solidaria del proyecto democrático común de todos.

El caso catalán es típico modelo del que hablamos. Desean ser independientes, pero igualmente desean pertenecer a Europa, a la que ya pertenecen al ser España. Eso sí. Olvidan que no se puede sorber y respirar al mismo tiempo, ya que la ausencia de soberanía propia, cada vez más, es a lo que la democracia tiende. El futuro de una Cataluña independiente sería alentador: carente de voz y visado internacional, contingentes comerciales, cierre de fronteras.  

Una región pobre es solidaria porque poco puede compartir con las demás. Una región rica, como la catalana, es insolidaria porque no quiere compartir con las demás. Sus dirigentes por ello se consideran superiores, y no es así. Ni Europa ni el mundo puede considerarlos exclusivos; es más, se les atribuye prepotencia y ausentes de empatía al preferir llevar a su gente hacia la soledad y el aislamiento internacional, sin que ni un 50% esté de acuerdo.


Unos dirigentes que han hecho uso de las leyes a su antojo: ponderándolas cuando les convenía u obviándolas, cuando no estaban de su parte, son unos estafadores. No solo la guerra o la revolución es violencia; ésta también se esconde en sepulcros blanqueados,  en voces viperinas, en la hipocresía revestida de esperanza, en las dictaduras. Ni son justos, ni pacíficos, ni democráticos. Pueden continuar engañando a ingenuos seguidores, pero no a la mayoría de catalanes, ni españoles, ni europeos. Pretender ahora, a estas alturas, después de haber sido tratados como dioses pese a su manifiesta cobardía, huyendo como traidores, tratar de ampararse en leyes que les convine, no es sino una burla para el más necio de los mortales. La democracia necesita ser defendida y nadie, mentirosamente, puede arrogársela.

viernes, 12 de enero de 2018

2-NOTICIAS HIPOTÉTICAS

¡Noticia de última hora!

Antes de cerrar la rotativa nos ha llegado hasta nuestra redacción una noticia de alcance que dice:

“La casa de su Majestad anuncia que próximamente el Rey, por voluntad propia, se someterá a un refrendo de aceptación popular”.

Con carácter de urgencia hemos efectuado ciertas averiguaciones que vienen a confirmarnos la misma. Al parecer, el Monarca, pletórico de fuerza y confianza, espera que el pueblo español confíe en su gestión y le otorgue su beneplácito para continuar con su regencia.

Existe un informe interno al respecto de la consulta que se expone, que su Majestad sería ampliamente refrendado en su cargo y es por ello que la citada consulta goza del respaldo de las más altas autoridades del Estado.

Los comentarios apuntan a que se establecerá un plebiscito, cada cinco años, para que la Institución monárquica se enfrente a la aclamación del pueblo con carácter vinculante. Se está preparando al respecto, la pertinente modificación constitucional para que en el supuesto de que se diera un resultado adverso, automáticamente, estén previstas las normas a la aplicación del nombramiento de otro Jefe de Estado.

Tenemos la impresión de que nuestros Soberanos actuales consideran que, sin el beneplácito favorable de la mayoría de la gente, ningún país, y España no es una excepción, posee una democracia perfecta, con la que aspiran y esperan gobernar.

La fecha prevista para tal acontecimiento, excepcional y único en el Universo conocido, será para la mitad del año en curso.

Deseamos que los resultados sean satisfactorios para España y motivo de respeto, confianza y congratulación entre todos los españoles, ciudadanos iguales ante la ley.


12 de Enero de 2018      

sábado, 6 de enero de 2018

1 - NOTICIAS HIPOTÉTICAS

H I P O T É T I C A S   N O T I C I A S

(La número uno y primera del año 2018)

Por fin, y gracias a Dios, la Iglesia católica de España facilitará a la opinión pública sus cuentas contables. Minuciosos detalles económicos, minutas de resultados de pérdidas y ganancias y otras cuestiones relevantes, de los dos últimos años, se darán a conocer por tan Sagrada Institución. La gente podrá conocer dónde emplea el dinero que, directa o indirectamente a través del Estado, de ella recibe.

Al parecer, la infinidad de empresas de carácter no religiosos en las que participa (medios de difusión: prensa, radio, televisión, digitales, publicitarios…; artísticos: folclóricos, taurinos, musicales, literarios, teatrales…; comerciales y financieros: eléctricos, crediticios, energéticos, aseguradoras, farmacéuticas…; primarios: agrícolas, forestales, ganaderos, cooperativos, medioambientales…; etcétera, etcétera) de momento, no se contemplan ni están consolidados en los balances que presentarán; no obstante, estamos seguros que la ciudadanía ensalza y se congratula con tal iniciativa, sobre todo, sabiendo que sus limosnas y sacrificios no sólo son bien recibidos en el cielo, sino que están en pocas y santas manos.

La Santa Madre Iglesia también anuncia una política económica de total transparencia para todas y cada una de sus transacciones comerciales (donativos, cepillos, entradas catedrales y mezquitas, visitas a sus tesoros, obras de arte, museos, actos litúrgicos, procesiones, rifas, catequesis, salarios, restauraciones, obras de caridad, mantenimiento, desarrollo, conclaves, conferencias, charlas, estudios, seminarios, ejercicios espirituales...) al tiempo que ¡oh, primicia! en el plazo de dos años, cederá los derechos e importes, que consigue mediante la cruz que los contribuyentes marcan en sus declaraciones de renta, en favor de la financiación de partidos políticos y sindicatos, siempre y cuando éstos la reduzcan a ese solo capítulo.

¡Aleluya! ¡Aleluya! Se oyen voces de que con tales medidas la sociedad civil quedará más tranquila, apartando de muchas mentes obscenas la posibilidad de una nueva amortización, y más, si como igualmente comunican fuentes fidedignas, próximas a la Iglesia, ésta, dejará de mantener bienes y recursos obsoletos, contribuirá con los impuestos que les corresponda y disminuirá la desigualdad social vendiendo propiedades u optimizando las mismas, en su caso, en pro y beneficio de los más necesitados.  

Vayan impresas, en las presentes líneas, nuestra enhorabuena de antemano.


viernes, 22 de diciembre de 2017

TIEMPO PARA LA REFLEXIÓN Y LA INTELIGENCIA

En febrero de 1936 el Frente Popular republicano de izquierdas ganó las elecciones. Desde ese momento, la derecha antirrepublicana comenzó a preparar el terreno para vulnerar su derrota y, en Julio de ese mismo año, la mayoría del ejercito conservador asentó un Golpe de Estado de consecuencias por todos conocidas. El Gobierno que ganó las elecciones cavó su tumba y España quedó asumida con su gente en las tinieblas.

Ayer en Cataluña ganaron los comicios el bloque independentista, es decir, un nacionalismo de izquierdas y derechas que desea la República y, como hemos visto, dispuesto a saltarse el orden Constitucional legítimamente establecido (como lo fuera en 1936). Una república que puede que España, en su conjunto, también la desee, pero modificando la ley y manteniendo además algo tan importante como la permanencia a una Europa de consenso y mercado único.

Posiblemente, desde estos momentos, se esté preparando un incruento Golpe de Estado al Gobierno autonómico y republicano que, en su caso, salga de las urnas. Serán los empresarios, comerciantes e industriales, los que lo realicen saliendo de Cataluña, dado que estarían abocados a verse fuera de Europa (por muy diversas cuestiones) y a ello no pueden renunciar.

¿Quiénes serán los sacrificados? ¿Los del famoso 155? ¿El Estado del PP? No. Serán los de siempre. Los de a pié. Los débiles. El pueblo llano. Los que votaron también independentismo. Y, otra vez, caerá derrotada la República. Aunque, en esta ocasión, no sea por las armas bélicas, lo será por una mayoría silenciosa que la impuso emocionada por sus creencias, olvidando o, sin tener en cuenta, razones importantes.

La fuerza siempre está de parte de la fe, el sentimiento, la agitación, pero no necesariamente con el sentido común, el juicio o el intelecto. Al hombre le pierde el espíritu no pragmático y apoya al débil o al aparentemente débil, al pobre o al aparentemente pobre, sin preguntarse si es o no un bandido o un truhan. Debilidad no es sinónimo de bondad y menos de raciocinio; no obstante, contradiciendo su sentido práctico, los hombres se enfrentan a los que considera fuertes y, equivocadamente, aúpa a quienes roban con un 3% o más y los engaña con vana palabrería.

Franco causó 40 años de dictadura. Otro patriota alemán mejor ni mencionarlo. Y otros muchos salvadores de patrias sólo salvan sus culos en detrimento de la población que los elige.

Estamos a tiempo de revertir la historia que está por llegar y no caer en la trampa de otros nacionalismos. La izquierda, en la que confío, no ha de empecinarse en mandar a toda costa por ser republicana (eso se puede conseguir en toda España, pese a quien pese) o por ser independiente (cosa que hoy en día es una entelequia, salvo que quieran coreanizarse), toda vez que la sociedad catalana está fragmentada y las penurias económicas volverían a ella. La gente de siempre perdería, la misma  que, mayoritariamente, a la izquierda sustenta.


La derecha antaño recurrió a la fuerza para dejar a España (Cataluña incluida) en la ruina. Hoy apelo a la reflexión e inteligencia de la izquierda para que, aunque sea pacíficamente, esto no suceda. Piensen que el orgullo no da de comer. Que el odio o la venganza no crea satisfacción. Que erigirse en gobernante no proporciona felicidad, ni a él mismo ni a los suyos. Que sólo la bondad, generosidad y amplitud de miras engrandece y está reñida con la política asquerosa de egoísmo y avaricia que practican muchos de nuestros políticos arrasando España