viernes, 12 de enero de 2018

2-NOTICIAS HIPOTÉTICAS

¡Noticia de última hora!

Antes de cerrar la rotativa nos ha llegado hasta nuestra redacción una noticia de alcance que dice:

“La casa de su Majestad anuncia que próximamente el Rey, por voluntad propia, se someterá a un refrendo de aceptación popular”.

Con carácter de urgencia hemos efectuado ciertas averiguaciones que vienen a confirmarnos la misma. Al parecer, el Monarca, pletórico de fuerza y confianza, espera que el pueblo español confíe en su gestión y le otorgue su beneplácito para continuar con su regencia.

Existe un informe interno al respecto de la consulta que se expone, que su Majestad sería ampliamente refrendado en su cargo y es por ello que la citada consulta goza del respaldo de las más altas autoridades del Estado.

Los comentarios apuntan a que se establecerá un plebiscito, cada cinco años, para que la Institución monárquica se enfrente a la aclamación del pueblo con carácter vinculante. Se está preparando al respecto, la pertinente modificación constitucional para que en el supuesto de que se diera un resultado adverso, automáticamente, estén previstas las normas a la aplicación del nombramiento de otro Jefe de Estado.

Tenemos la impresión de que nuestros Soberanos actuales consideran que, sin el beneplácito favorable de la mayoría de la gente, ningún país, y España no es una excepción, posee una democracia perfecta, con la que aspiran y esperan gobernar.

La fecha prevista para tal acontecimiento, excepcional y único en el Universo conocido, será para la mitad del año en curso.

Deseamos que los resultados sean satisfactorios para España y motivo de respeto, confianza y congratulación entre todos los españoles, ciudadanos iguales ante la ley.


12 de Enero de 2018      

sábado, 6 de enero de 2018

1 - NOTICIAS HIPOTÉTICAS

H I P O T É T I C A S   N O T I C I A S

(La número uno y primera del año 2018)

Por fin, y gracias a Dios, la Iglesia católica de España facilitará a la opinión pública sus cuentas contables. Minuciosos detalles económicos, minutas de resultados de pérdidas y ganancias y otras cuestiones relevantes, de los dos últimos años, se darán a conocer por tan Sagrada Institución. La gente podrá conocer dónde emplea el dinero que, directa o indirectamente a través del Estado, de ella recibe.

Al parecer, la infinidad de empresas de carácter no religiosos en las que participa (medios de difusión: prensa, radio, televisión, digitales, publicitarios…; artísticos: folclóricos, taurinos, musicales, literarios, teatrales…; comerciales y financieros: eléctricos, crediticios, energéticos, aseguradoras, farmacéuticas…; primarios: agrícolas, forestales, ganaderos, cooperativos, medioambientales…; etcétera, etcétera) de momento, no se contemplan ni están consolidados en los balances que presentarán; no obstante, estamos seguros que la ciudadanía ensalza y se congratula con tal iniciativa, sobre todo, sabiendo que sus limosnas y sacrificios no sólo son bien recibidos en el cielo, sino que están en pocas y santas manos.

La Santa Madre Iglesia también anuncia una política económica de total transparencia para todas y cada una de sus transacciones comerciales (donativos, cepillos, entradas catedrales y mezquitas, visitas a sus tesoros, obras de arte, museos, actos litúrgicos, procesiones, rifas, catequesis, salarios, restauraciones, obras de caridad, mantenimiento, desarrollo, conclaves, conferencias, charlas, estudios, seminarios, ejercicios espirituales...) al tiempo que ¡oh, primicia! en el plazo de dos años, cederá los derechos e importes, que consigue mediante la cruz que los contribuyentes marcan en sus declaraciones de renta, en favor de la financiación de partidos políticos y sindicatos, siempre y cuando éstos la reduzcan a ese solo capítulo.

¡Aleluya! ¡Aleluya! Se oyen voces de que con tales medidas la sociedad civil quedará más tranquila, apartando de muchas mentes obscenas la posibilidad de una nueva amortización, y más, si como igualmente comunican fuentes fidedignas, próximas a la Iglesia, ésta, dejará de mantener bienes y recursos obsoletos, contribuirá con los impuestos que les corresponda y disminuirá la desigualdad social vendiendo propiedades u optimizando las mismas, en su caso, en pro y beneficio de los más necesitados.  

Vayan impresas, en las presentes líneas, nuestra enhorabuena de antemano.


viernes, 22 de diciembre de 2017

TIEMPO PARA LA REFLEXIÓN Y LA INTELIGENCIA

En febrero de 1936 el Frente Popular republicano de izquierdas ganó las elecciones. Desde ese momento, la derecha antirrepublicana comenzó a preparar el terreno para vulnerar su derrota y, en Julio de ese mismo año, la mayoría del ejercito conservador asentó un Golpe de Estado de consecuencias por todos conocidas. El Gobierno que ganó las elecciones cavó su tumba y España quedó asumida con su gente en las tinieblas.

Ayer en Cataluña ganaron los comicios el bloque independentista, es decir, un nacionalismo de izquierdas y derechas que desea la República y, como hemos visto, dispuesto a saltarse el orden Constitucional legítimamente establecido (como lo fuera en 1936). Una república que puede que España, en su conjunto, también la desee, pero modificando la ley y manteniendo además algo tan importante como la permanencia a una Europa de consenso y mercado único.

Posiblemente, desde estos momentos, se esté preparando un incruento Golpe de Estado al Gobierno autonómico y republicano que, en su caso, salga de las urnas. Serán los empresarios, comerciantes e industriales, los que lo realicen saliendo de Cataluña, dado que estarían abocados a verse fuera de Europa (por muy diversas cuestiones) y a ello no pueden renunciar.

¿Quiénes serán los sacrificados? ¿Los del famoso 155? ¿El Estado del PP? No. Serán los de siempre. Los de a pié. Los débiles. El pueblo llano. Los que votaron también independentismo. Y, otra vez, caerá derrotada la República. Aunque, en esta ocasión, no sea por las armas bélicas, lo será por una mayoría silenciosa que la impuso emocionada por sus creencias, olvidando o, sin tener en cuenta, razones importantes.

La fuerza siempre está de parte de la fe, el sentimiento, la agitación, pero no necesariamente con el sentido común, el juicio o el intelecto. Al hombre le pierde el espíritu no pragmático y apoya al débil o al aparentemente débil, al pobre o al aparentemente pobre, sin preguntarse si es o no un bandido o un truhan. Debilidad no es sinónimo de bondad y menos de raciocinio; no obstante, contradiciendo su sentido práctico, los hombres se enfrentan a los que considera fuertes y, equivocadamente, aúpa a quienes roban con un 3% o más y los engaña con vana palabrería.

Franco causó 40 años de dictadura. Otro patriota alemán mejor ni mencionarlo. Y otros muchos salvadores de patrias sólo salvan sus culos en detrimento de la población que los elige.

Estamos a tiempo de revertir la historia que está por llegar y no caer en la trampa de otros nacionalismos. La izquierda, en la que confío, no ha de empecinarse en mandar a toda costa por ser republicana (eso se puede conseguir en toda España, pese a quien pese) o por ser independiente (cosa que hoy en día es una entelequia, salvo que quieran coreanizarse), toda vez que la sociedad catalana está fragmentada y las penurias económicas volverían a ella. La gente de siempre perdería, la misma  que, mayoritariamente, a la izquierda sustenta.


La derecha antaño recurrió a la fuerza para dejar a España (Cataluña incluida) en la ruina. Hoy apelo a la reflexión e inteligencia de la izquierda para que, aunque sea pacíficamente, esto no suceda. Piensen que el orgullo no da de comer. Que el odio o la venganza no crea satisfacción. Que erigirse en gobernante no proporciona felicidad, ni a él mismo ni a los suyos. Que sólo la bondad, generosidad y amplitud de miras engrandece y está reñida con la política asquerosa de egoísmo y avaricia que practican muchos de nuestros políticos arrasando España    

jueves, 21 de diciembre de 2017

200 AÑOS DESPUÉS

¿Cómo no acabar el año agradeciendo la benevolencia de quien leyó las entradas de mi blog?

Ciudades ocupacionales es la guía, la referencia que me lleva a su antojo donde quiere. En él, un simple folio, cada semana, se han vertido mis pulsiones, enfados, alegrías, comentarios y demás sentimientos que me relajan hasta saciar con avaricia mi descanso. Eso sí, velando por mantener el respeto que todos hemos de profesarnos.

Ya en su día dio origen a escribir varias obras y aún hoy continúa inspirándome hacia una perfección social que no existe, pero que trataré de acercarla estudiando conductas e intereses. Así surgieron las novelas-ensayos: Los estigmas de la dictadura franquista, Escape, El Proyecto y un compendio titulado 5 Fórmulas para el bienestar de España. Actualmente, mantener tal actividad periódica resulta arduo debido al freno que me he impuesto, enfrascado en una nueva historia de varias vidas enfrentadas, 200 años después, en tierras manchegas.

Así que muchas gracias a todos. Feliz próximo año 2018. Y recomendaros que forjéis vuestra existencia en vivir el momento, toda vez que nada es seguro, ni permanece inmutable.

Conviene, no obstante, aprender a vivir de los propios errores sin necesidad de arrepentirse. A pedir perdón a un tercero o mostrarle gratitud, si es el caso. La conciencia de uno se satisfará por ello. Son aspectos éstos que se adquieren, dado que la herencia genética recibida solo se representa si es propicio o está motivada: todos somos capaces de sentir, actuar y lograr lo que nos propongamos; bastará con dedicar, a tal menester, cuerpo y alma todo el tiempo del que disponemos.

¿Hay algo más inexorable que el tiempo? No lo dudéis. El tiempo no vuelve. La nostalgia produce melancolía; pensar en el futuro, ansiedad. Adelante, pues, con lo que anheléis. Sin reparos ni dificultades. Sin tramas ni engaños. Con generosidad y energía.

¡Qué el tiempo os favorezca y sea vuestro aliado!

He repetido, y no me cansaré de insistir, en nuestra obligación de comprometernos a:

 “No emplear palabra que no sea impecable”.

 “No presuponer”.

“Que no nos afecte lo que digan los demás: no puedes evitarlo”.

“Hacer siempre lo máximo posible”.

Existe un destino que por conocido lo olvidamos. Nada de él queremos saber pensando que está lejos; sin embargo, “los cisnes negros” son una realidad. Inoportunos e imprevistos pueden aparecen en cualquier instante, cuando menos lo imaginemos.

Conviene estar atento.

Mientras tanto, cambiemos de chips si la felicidad no nos acompaña.


domingo, 26 de noviembre de 2017

¡OH ESPAÑA!


“¡Oh España! ¿Qué haces, qué piensas, qué imaginas? ¡Qué la historia de España ha salido de paseo! Tejes y destejes tu existencia. Tu destino es correr tropezando y vivir muriendo”

Comienza alardearse un cambio de La Constitución. Estamos hartos de oír las muchas medidas tomadas contra la corrupción o en favor de la transparencia y vemos como todas ellas o son efímeras o no se ejecutan. Estamos hastiados de tanto politiqueo indecente, de palabras huecas con buena letra, que suenan bien, y de comprobar que casi todo (promesas incluidas) son aguas de borrajas. No hay seriedad. No somos serios. Y eso deberán pensárselo los responsables de efectuar las modificaciones de la Carta Magna, si es que la modifican o innovan.

Deberían asegurarnos antes que los impuestos no se derrochan y repasarlos de antemano. Analizar detalladamente subvenciones, bonificaciones, estímulos, caridades, festejos, desgravaciones, incentivos, programas, ayudas, etcétera. Exigir a los responsables locales, autonómicos, nacionales que expliquen las partidas de gastos contempladas en sus presupuestos; que cualquier ciudadano pueda tener la oportunidad de intervenir o mirarlos con la lupa de la incredulidad y la desconfianza. 

Existen muchas, demasiadas personas jurídicas sin ánimo de lucro con iguales objetivos: ONG´s, patrocinadores, asociaciones deportivas, recreativas, religiosas…, fundaciones, pillos y caraduras que se ríen de todos nosotros: los que pagamos religiosamente los impuestos. Aquí hay muchos escapes por donde circula el agua sin canalizar, sin que nos demos cuenta, sin que nadie sea capaz de tomar cartas en el asunto para controlarla, tal vez, porque pronto le tocará a él hacer el reparto. 

Evitemos seguir levantándonos con noticias escandalosas de corrupción y de pillaje: de gente parada de la que se aprovechan empresarios, de empresarios que son insolventes porque viven con los fondos negros de sus empresas, de religiones con florecientes negocios libres de tributos e inmensidad de trabajo sumergido, dinero opaco, inversiones delictivas de droga, extorsiones y contrabando.

Tendrán que repasar las autonomías, adelgazar sus instituciones, optimizar los recursos laborales y generales, centralizar gastos y servicios, amortizar bienes obsoletos, aprovechar las sinergias que se esfuman, reducir cargos públicos, asesores, enchufados, variar la financiación de los partidos, las partidas para sueldos vitalicios, los vitalicios derroches …  Habrán de  establecerse los impuestos con cabeza. Lo mismo que regularizar pensiones, adecuar los contenidos de los epígrafes de gastos e ingresos y revisar la contabilidad nacional.

La Constitución es importante y se consolida si el articulado que la forma funciona, es decir, si su contenido se cumple y no es mero enunciado decorativo. Seguramente, además de lo citado, el caballo de batalla político español, es el añejo tema de sus territorios: reconsidérenlo previa y abiertamente. Piensen: si un fenómeno natural troceara España, sería motivo para reinventar varias Españas. ¿Hasta cuándo la geografía física estará por encima de la gente?

Demos paso a mensajes que recorren medios digitales tratando que la educación y sanidad sean iguales para todos los españoles, sin distinción, con tarjetas sanitarias y textos educativos iguales y validos en todo el territorio, con gastos centralizados que optimicen sus costes.

Olvídense de los políticos de una vez por todas (salvadores de las propias catástrofes que producen). Difaman, mienten, engañan, incumplen y echan la culpa al contrario. Aúnense con cesiones mutuas los elegidos en consensuar La Constitución que se modifique, antes que otros resultados electorales los separen más. Un mismo objetivo puede realizarse de distinta manera.

¡Cuántas notas se me quedan en el tintero!


¿Y a usted?

sábado, 4 de noviembre de 2017

EXPLICACIÓN PARA TODO

La velocidad de la luz dicen que camina a 300.000 kilómetros por segundo. Supongo que a bastante menos, en pos de ella, la conducta humana lo hace empecinada en quedarse siempre igual. Los adelantos la superan. La tecnología la desborda. La gente se resiste a las sinergias y  cambios de la vida, aferrándose al odio o al amor, a la fe o la guerra, que lo justifican todo.

Los políticos se creen inmunes porque el don de su palabra cautiva. Prometen el cielo y la multitud, ávida de esperanza, los creen a pie juntillas. Pocos dudan. Y los más, confunden sus voces con engaños. Pero ni del cielo ni de lo contrario están seguros. ¡Cuestiónese al político cuando afirma que con su elección lo alcanzaremos! ¡Cuestiónese siempre al poder!  Saben confundir a la gente. Mirar fijamente. Leer los pensamientos sin inmutarse.

Son arte y parte. Patrón y obrero. Negro y blanco. Son lo que quieran ser. Solos se lo guisan y se lo comen. El criterio ajeno no cuenta. No les afecta. Todo está en sus manos. Un juego que la ciudadanía no es capaz de variar. Así, ante la ley, no se puede ser igual. Establecen sus sueldos. Se aúnan. Se acorazan. Parecen pelearse cuando se abrazan. Se saltan las normas. Las interpretan. Las modifican. Representan al pueblo; al pueblo que engañan. Juegan con la sutileza del vocabulario. Dicen lo que la gente quiere oír. Hacen ver cosas diferentes. Enardecen. Levantan pasiones. Son verdaderos chamarileros de sus partidos. Encantadores de serpientes. Enredadores. Capaces de cortarse las venas o de matar antes que reconocer haberse equivocado. Mentirosos. Procaces. Amigos de tragar cada mañana un veneno que los vacune del desprecio y los inmunice de las maldiciones que afrontan y reciben.

España, alejada de dictaduras, rebeliones y golpes de Estado, olvida los nacionalismos (aquéllos que hacen suyo lo que pertenece a todos) pensando que con la democracia se está a salvo. Pero no es así. Se está lejos, muy lejos de estarlo. La democracia, basada en reglas, apoyadas por la mayoría de los ciudadanos, no se respeta y mantenerla viva no es fácil.

Hay pueblos sometidos, subyugados, esclavizados por leyes que le han sido impuestas. Leyes que la mayoría de la población no ha refrendado libremente. Leyes coercitivas, represivas, que atentan los derechos fundamentales de la gente. Leyes que no admiten la diversidad de ideas y opiniones, que coartan la libertad de expresión, permiten abusos, la discriminación, el hambre.

Se puede desear la muerte a alguien e, incluso, expresarlo; pero de ninguna manera llevarlo a cabo. Lo primero es de mal gusto e irrespetuoso. Lo segundo, merecedor de castigo. Sentir el loable anhelo de ganar el Tour de Francia (no una, sino muchas veces) es lícito, pero no así doparse para lograrlo. Contravenir normas y obtener ventaja con ello, es delictivo. Ansiar la independencia y hacer lo posible legalmente para obtenerla, es viable, pero no saltándose la ley, modificarla o, por muy políticos elegidos que sean, hacer lo que les venga en gana y, menos todavía,  empleando medios y recursos que no les corresponde, arrogándose la representación de todos los habitantes en beneficio de unos pocos.

 ¡Menos mal que no encontraron apoyos internacionales!


En una democracia las ideas, las manifestaciones, no se castigan. Los hechos sí. Tampoco se concibe la existencia de presos políticos, pero sí de políticos en la cárcel por tratar de derrocarla o por otros motivos. Mucha gente sigue empeñada en lo contrario. Y, tal es su fijación, que siguen votando a los mismos, aduciendo sentimientos moldeables.

lunes, 23 de octubre de 2017

LA IRRACIONALIDAD DE LA HUMANIDAD

Todo el mundo sabe que la adaptación al medio, es una de las principales cualidades para mantenerse en él.  En la Naturaleza la mayor parte de los seres que prevalecen no son los más fuertes, los más hábiles o los más sanos, sino aquéllos que, sencillamente, mejor se adapten a ella. En nuestro mundo, la vida se da para todos con iguales componentes físicos y con un Sol inundándonos de calor y energía. Las mismas reglas se cumplen entre nosotros, los humanos, dependientes de un proceso neuronal que crean los sentimientos, especiales motivadores del calor y la energía que mueve nuestro ánimo. Por tanto, nuestra adaptación a la vida social, económica y política vendrá dada por un proceso dirigido y aceptado por nuestro sistema cerebral cuyo origen, desarrollo y consecución se ajustan en un tiempo, forma, lugar y circunstancias de las que cabe reseñar la domesticación, educación, ánimo, profesión, crisis, rebeldía, inconformismo, sugestión, interés...

La irracionalidad de la humanidad está llena de ejemplos que nadie ignora. Desde el proceso democrático nacionalsocialista como el alemán, que acabó en la peor guerra hasta la fecha conocida, hasta las sectas cuyos componentes voluntariamente se inmolan en nombre de no sé sabe qué, hemos transitado por revoluciones, guerras santas, cruzadas independentistas, atrocidades religiosas y otras justificadas por identidades, patrias o sentimientos carentes de sentido común y de juicio.

Por eso entiendo el proceso independentista catalán al que se adhieren millones de hombres y mujeres movidos por sentimientos que no necesitan de justificación alguna para seguirlo. Sin embargo, como ello me afecta en menor o mayor medida, pues todos los españoles hemos contribuido a la formación del conjunto del territorio español y aún resta tiempo para poder anular el fin del proceso, evitar enfrentamientos y el dictatorial artículo 155 de la Constitución, yo preguntaría a todas esas personas inmersas en el citado proceso, que se contesten a unas preguntas sinceramente y obren en conciencia de no moverles un interés económico personal.

¿Cuándo se dieron cuenta que eran independientes? o, mejor dicho, ¿cuándo, cómo y por qué se sintieron independientes? ¿Por qué razón o razones es mejor ser independientes de España que no serlo? ¿Porque cuando emigraron fueron acogidos por Cataluña excelentemente o, cuándo, una y otra vez, alguien les comió el “coco”? ¿Acaso con la independencia dependerán de sí mismos o de alguien de su plena confianza? ¿Creen que en un mundo globalizado como en el que vivimos alguien puede ser independiente? ¿No dependerán de conseguir la independencia de otros poderes públicos, partidos, mercados, religiones, medios de información con muy diversos intereses?

Hoy en día, no hay una nación, ni siquiera Corea del Norte, que sea independiente. Ni tampoco ningún proceso se ha generado espontáneo. Todo responde a una causa y los ciudadanos tenemos derecho a preguntarnos por ella y por sus consecuencias. Bien entendido, que ahora empezamos a comprobar sus efectos perniciosos por mucho que nos dijeran lo contrario. Mientras, el paro, la desigualdad, la pobreza, la corrupción galopan en Cataluña como en el resto de España, pese a que dependan de los gobiernos autonómicos. Y Puyol los justificaba diciendo que España robaba a Cataluña cuando era él quien lo hacía, alimentando a sus hijos  como dos o tres mil familias juntas podían alimentar a los suyos, pero sin coste alguno para él. Y también su partido político u organismos afines se enriquecían a base de comisiones (que diría Maragall) para que Mas, su delfín, saliera “dopado” a ganar elecciones, hasta que se le vio el plumero. Entonces, ideó el proceso con el que tanto amenazaba su mentor y tuvo que separarse de su socio de Unión y vergonzosamente cambiar el nombre de su partido y unirse a otra fuerza de izquierdas (ERC) antagónica a su principio burgués. Ésta, hábilmente aprovechó tal oportunidad, cuan zorro disfrazado con piel de cordero, para conseguir alguno de sus fines: la República que tanto anhelaba y quedarse después con el poder. Aun así, derecha e izquierda unidas, no eran suficientes para rematar el proceso y tuvieron que acudir a un grupo anarquista significado en el partido de la CUP, que obligaría a  Mas (denunciado por ellos de corrupción) a no ser el Presidente y designar a Puigdemont. El proceso culminó el primero de Octubre provocando lo que tanto buscaban para tener pruebas con las que justificar el engaño que llevaban durante muchos años perpetrando. El Gobierno del PP cayó en la trampa a fin de evitar un plebiscito ilegal, golpeando duramente a gente inocente, cuando la guardia, por independentistas dirigida se inhibió, cosa que debieron hacer el resto de las fuerzas.

Ya esto no tiene vuelta de hoja como tampoco el procrastinar de Rajoy, un político querido por los suyos a los que promete como un santón, sólo por agradar, lo que nunca puede cumplir convencido que los temas se resuelven sin hacer nada, hasta que las verdades salen a frote o se descubren. También se le ha visto el plumero en muchas ocasiones (el caso Gürtel está lleno de ejemplos e, incluso, ante la justicia) mintiendo descaradamente e, igual que Mas, salir “dopado” a las elecciones por cuestiones de corrupción. A él, hace tiempo, se le advirtió del peligro que España corría por la deriva del proceso catalán; hasta yo lo hice en mi blog en Febrero de este año, pero pensó que algo de mano izquierda y un poco de inteligencia lo retendrían y, como sabemos, no fue así.

El proceso (que no la mayoría de la gente de Cataluña por mucho que a ello se agarren  sus autores) ha llegado a un punto, una vez tensadas al máximo las posturas, que exige a Rajoy tener que actuar sin dejarle más alternativa que la del 155 elegida; justo la deseada por los que quieren ser víctimas, héroes o pasar a la historia como mártires de un ejemplar proceso independentista que, efectivamente, han sabido conducir ocultando lo que no han sabido dar: paz, trabajo, libertad y bienestar a la gente, cuyos impuestos, en parte, han ido a gastos de propaganda, difusión y activación del proceso o plan independentista creando embajadas,viajes, reuniones y demás eventos con que ocupar a los ciudadanos y tapar sus miserias (felonías, corrupciones e intereses partidista de los que no se habla).

Todavía están a tiempo, señores del Gobierno catalán, de mostrar benevolencia para con su pueblo que tanto aman. No lo enfrenten a la barbarie, a la pobreza, al rechazo, al aislamiento internacional y alegrémonos de que no hayan gozado de ayuda peligrosa exterior, pues un conflicto armado no podría evitarse y eso además de irracional es cruel y muy duro para todos. Consideren su triunfo y convoquen elecciones en Cataluña (que nadie lo haga por ustedes) manifestando así su deseo de mantener viva la democracia y el derecho a decidir del que tantos réditos han obtenido, como si el resto de los ciudadanos no tuviéramos también ese mismo derecho. No hacerlo, no parar el 155 o, lo que es lo mismo, no eludir la imposición, la dictadura que a Cataluña se le viene encima, es no querer ver el terremoto que todos sabemos llegará para dejar inerme a la mayor parte de la población catalana, al arbitrio de una fuerza desconocida, cuando ustedes saben que su proceso no lleva a ninguna parte y ha concluido.