domingo, 15 de marzo de 2026

Ya ves

 

La culpa de todo cuanto sucede en España, incluso la Guerra provocada por EE. UU. e Israel, es del perro de Sánchez, un ser no divino sino diabólico, posiblemente engendrado por Satán y concebido a base de “añublo, tizón y granizo”, toda vez que, ya ves dijo a, o sea: “anda, toma por mujer a una prostituta y engendra hijos de prostitución porque el país se prostituye gravemente apartándose de mí”, “porque vosotros no sois mi pueblo ni yo soy vuestro Dios”.

-            Palabra de ya ves. Te adoramos Pipí.

Pedro, el bien amado perro, mordedor de huesos duros de santo en cuaresma o en ramadán, un atrevido e ignorante considerando “la prudencia una virtud y que la cobardía nunca lo será”, conmueve a dueños, señores de la educación, y a ricos, poderosos de la pasta, con su atrevimiento y significación.

-            Palabra de ya ves. Te adoramos Pipí.

Los poderes que detenta con burdeles de corrupción, protegidos en secreto con silencio y sin publicidad, rebosan de grandes magnates, ideólogos, políticos y gente de mal vivir bañándose entre las calentorras aguas de pasión y las ninfas de oro doradas, mientras compungidos esclavos le proporcionan a todos jabón.

-            Palabra de ya ves. Te adoramos Pipí.

La historia, escrita por los millones de hombres que la vivieron -no por las recatadas mujeres- fue dictada, no hay duda, por el maldito perro, disfrazado de arcángel haciéndose pasar por presidente político -humano en la actualidad- de una nación que no merece tal castigo, dado que, con él, dicha nación, está envuelta en la mayor podredumbre jamás conocida.

-            Palabra de ya ves. Te adoramos Pipí.

El perro de Sánchez, conmovido con sus humildes fieles, reza para que entre ellos viva para siempre y pase a los anales de la historia por él dictada, como un santo barón que no se dejó conquistar por las múltiples tentaciones del diablo Cucu Tras de las que fue y es objeto, aunque para ello vaya disfrazado de un gaitero esbelto.

-            Palabra de ya ves. Te adoramos Pipí.

Llegará la era virtual de la razón, imposible de acaecer, para que callen los ladridos del perro de Sánchez, único líder y señor, y calmen su espíritu divino el dolor de sus enemigos, envidiosos por gobernar y así silencien sus angustiosos sufrimientos. Cesen, pues, los dardos saeteros de sus infieles que de ninguna forma atraviesan los costados henchidos de su sangre a fin de que esta no se pudra y pueda ser aprovechada.

-            Palabra de ya ves. Te adoramos Pipí.

Repetir una mentira no la convierte en verdad, pero sí a los ojos de mucha gente buena y crédula que nada se pregunta. ¡Ah, de las religiones! Escogieron a su dios Cucu Tras cuando era diablo, cuando ellas solo eran un silogismo cornuto del Pepé.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario