domingo, 11 de enero de 2026

ENTENDERSE ES FUNDAMENTAL

 

Aunque se diga que se ha de confiar en alguien o en algo, se sospecha de todo. Se recela de la justicia, de la política, de las fuerzas del orden, de Dios o dioses inventados por los hombres y, en definitiva, solo la Naturaleza nos asiste debido a que cuidarse uno mismo resulta difícil, pues nuestra debilidad es manifiesta. Se piensa en supersticiones, manías, fanatismos y todo cuanto de nefasto existe para convencernos de que la buena o la mala suerte no solo acaece por azar, sino que nos sobreviene por circunstancias y cuestiones que, en su mayor parte, formando parte de la voluntad, seguridad y la forma de pensar de cada cual

Intentemos no ser radicales en nuestras opiniones poniéndonos en lugar de los demás, opinen de una u otra manera, tengan los puntos de vista que tengan, salvo que, incapaces de escucharles por insolentes, nos mostremos indiferentes.

Dejemos claro que la Naturaleza Humana es mezcla de una célula masculina y otra femenina que contienen y transmiten aleatoriamente el 50% de cada uno de nuestros organismos (cuerpos y mentes) para lograr una descendencia única y distinta a todas los demás que, a su vez, se multiplicará de igual manera.

Todo es importante en la vida del ser humano, desde su nacimiento hasta su muerte, sin embargo, la herencia recibida es lo principal y, después, las diversas etapas por las que hemos de navegar contra viento y marea. Cabe destacar la infancia en la que, como en una casa, se ha de construir primero los cimientos, en los que la misma se ha de sustentar conforme al proyecto diseñado. Después, el resto, con sus materiales correspondientes, mobiliario adecuado y todo lo demás que, no cabe duda, son igualmente significativos tanto como, en la vida de cada uno de nosotros, lo son la salud y la educación, las costumbres y los conocimientos, los amigos y la familia, la aceptación y el respeto, la voluntad y el estado de ánimo, la necesidad y la frustración, en definitiva, el dolor y el placer que lo mueve todo.

Somos una especie dotada de capacidades superiores al resto de animales conocidos. Gozamos de vidas únicas y distintas, pero, difícilmente, nos ponemos de acuerdo para conseguir una existencia feliz como único objetivo, aun sabiendo que ni el poder ni la riqueza sirven si nos falta la salud o nos ronda la enfermedad.

Soñar con “Libertad, Igualdad y Fraternidad” es posible; conseguirlo imposible. Estamos dotados no obstante para ser libres, alcanzar los mismos bienes y velar por el bien común. Se puede intentar reconociendo nuestras imperfecciones y diferencias, aceptando la universalidad de nuestra naturaleza, facilitando la igualdad de oportunidades, respetando las diferencias sociales, políticas y económicas y desprendiéndonos de toda clase de religiones y supercherías.

Somos una especie social interrelacionados con la vida de todos y cada uno de los seres vivos que poblamos La Tierra. Debemos de cuidarnos entre sí y entendernos: esto es fundamental.

jueves, 8 de enero de 2026

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (Anónimos)

Un folio pensamientos de autores anónimos:


-            Con una ocurrencia graciosa se obtiene más que con un desplante colérico.

-            Dar consejos es como besar a una muchacha: es agradable y no cuesta nada

-            Debemos tener en cuenta primero la conciencia y luego la reputación.

-            Adán y Eva poco habrán hablado juntos, pues no tenían sobre quién murmurar.

-            Un beso no estalla tan fuerte como un cañonazo, pero su eco dura mucho más.

-            Lo peor que puedes hacer es preocuparte por lo que podrías haber hecho.

-            Repróchale a tu amigo sus defectos entre cuatro ojos, pero alábale en público.

-            Los de la generación joven tienen desde luego el respeto por la ancianidad, por lo menos en lo que se refiere a vinos, güisqui y muebles antiguos.

-            No confundas a los consejeros con los peritos.

-            Muchos hay que tratan de impresionar a los demás para no perder la fe en ellos mismos.

-            Hablar es naturaleza, callar es arte.

-            Apresúrate cuando tengas tiempo, así tendrás tiempo cuando hayas de apresurarte.

-            La tinta más pálida es más fuerte que la memoria más sólida.

-            No hallase en estado de sentir entusiasmo, es una señal de mediocridad.

-            Un hombre sensato se olvida de las injurias con la misma rapidez que un desagradable olvida el bien que le hicieron.

-            La gran ambición de las mujeres es inspirar amor, para así ejercer sin peligro su maldad natural con el hombre.

-            Hay una pasión superior a todas y es la satisfacción interior por el bien interior que hacemos a los otros.

-            Los desgraciados creen con facilidad que es o será cierto aquello que ellos desean que ocurra.

-            ¿Es que se acaba de amar alguna vez? Hay gente que ha muerto ya y que yo siento que aman aún.

-            Pocas personas muestran desde el principio sus defectos al desnudo; generalmente cada cual trata de darse una apariencia atractiva.

-            ¿Qué hace falta para ser feliz?: un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio y la paz de espíritu.

-            Los ingleses dominan el arte de saber mandar dejando la posibilidad al mandado de definir personalmente sobre lo que se le exige.

-            Ningún árbol tiene ramas tan estúpidas como para luchar entre sí.

-            No hay prueba más triste de la pequeñez de un hombre, que su incapacidad para dar la importancia que merecen los grandes hombres. 

domingo, 4 de enero de 2026

ABLENTANDO IDEAS

 

¿Qué sería de la democracia si todas las personas pensáramos igual?

La democracia dejaría de tener sentido, supongo. Eso sí, nos entenderíamos y nos pondríamos de acuerdo, algo que hoy parece imposible por muy positivo que sea. Llegaríamos, está claro, a un sistema como el que tienen otros animales donde cada individuo realiza una función determinada, un cometido continuo que nos resultaría excesivamente aburrido, sin ninguna iniciativa, sin ninguna rebelión. Me imagino la perfecta vida de las abejas, cumpliendo cada una con su tarea y me pregunto: ¿Nos gustaría tener un sistema parecido? ¿Sería mucho mejor?

Todas las especies tenemos como principal objetivo la felicidad, aunque solo la humana goce de un grado de reflexión superior, no comparable a ninguna otra y, además, no me cabe la menor duda, que trataremos de inventar alguna pócima, gel, medicamento, utensilio o máquina que nos mantenga vivos para siempre, aunque dude que se consiga. A fin de cuentas, sin enemigos superiores, podríamos llegar a ser individuos eternos, eligiendo el tiempo y lugar de la muerte. Antes de ello, sin embargo, convendría encontrar los medios para vivir dignamente, con generosidad, evitando que la avaricia se extienda y nos extermine, algo por otra parte entendible como designio o naturaleza inherente a la condición humana.

¿Por qué no sustituir la débil democracia por otro sistema más perfeccionado?

El régimen de Franco llamó a su dictadura Democracia Orgánica y, lógicamente, a eso, no nos referimos sino a que especialistas, técnicos, expertos, personas elegidas por sus colegios, asociaciones, partidos políticos, sindicatos y otros sectores en general, debatan, discutan y acuerden propuestas sociales, políticas y económicas para llevarlas a cabo e ir revisándolas y adaptándolas al tiempo, al lugar, a determinados grupos de la población cada cierto tiempo, llegado el caso. Se confirmarían después en las Cortes democráticamente como nuevas leyes, compatibles con el resto de las existentes para que el Ejecutivo las haga cumplir.

Mientras tanto, relativicemos, no hagamos caso, o tomemos las cosas con prudencia, en especial las habladurías de los políticos, periodistas, influyentes, predicadores y demás divulgadores de cualquier medio que tratan de enfrentarnos. Exijámosles que dialoguen y no critiquen, que nos eviten sus mentiras y nos aporten soluciones, aunque ya sepamos que todos ellos quieren mandar, vender sus productos o servicios, conseguir poder y riqueza y no el bien de la gente ni el de la comunidad a la que, con muchas de sus ocurrencias, revuelven las tripas.

Así, de ese modo, comienzan las disputas, barbaries, confrontaciones, guerras… en las que todos perdemos y, ya se sabe, “a río revuelto ganancia de pescadores”. Las personas de a pie queremos vivir en paz, dignamente, con medios suficientes y no que algunos listos, a nuestra cista, saquen sus castañas del fuego.

 

jueves, 1 de enero de 2026

AAA - Anotaciones Arbitrarias Adquiridas: Un folio de pensamientos (1/2026)

 

. Hay madres de políticos que, al escuchar los discursos de sus hijos, hubieran deseado haber sufrido un aborto.

. El valor de una moneda es la economía que la respalda.

. A los jóvenes de hoy deberían de obligarles, al abrir sus móviles, a escuchar las noticias del gobierno; a que no pudieran transmitir sus ideas sociales y políticas, salvo las toleradas por dicho gobierno y, en caso contrario, encerrarlos en los calabozos hasta que perjuren de los mismos. A los primeros, no les suena esto de nada, sin embargo, a los viejos, nos recuerdan nuestra juventud “democrática”.

. La culpa es siempre de los subordinados.

. Las empresas grandes se comen a las pequeñas.

. El problema es tuyo. Eso sí, puedes compartirlo para que los demás se apiaden, te den la razón, se identifiquen…, pero el problema seguirá siendo tuyo.

. Por lo general, una vez que los corazones se alejan, no podrán volver a reunirse.

. “La curiosidad mató al gato”.

. La codicia está volviendo a los hombres a su propia esclavitud.

. Nos dejamos llevar más fácilmente por una falsa sensación de seguridad que por la seguridad misma seguridad.

. Somos más vulnerables ante los algoritmos, que no sabemos exactamente lo que son, que ante los consejos de nuestros mayores.

. No hay grupo mejor que uno mismo.

. En el mundo vegetal, animal y, no digamos, en los humanos donde las opiniones son como cuerdas que se entrecruzan, es de pura conveniencia convertir las mismas en una sola cuerda u opinión para que esta sea más resistente y, por supuesto, más adecuada y muy superior.

. Siempre es mejor hablar menos y escuchar más.

. Defender lo contrario de lo que prefieres o deseas te proporcionará ideas y razones opuestas para poder obtener una adecuada objetividad.

. Es imposible, dijo el orgullo. Es arriesgado, dijo la experiencia. No tiene sentido, dijo la razón. Inténtalo..., dijo el corazón.  Lo mejor, sin duda, es recurrir a la prudencia: Digo yo ¿no?

. He leído un artículo en el que su autor emplea palabras como las siguientes: “Metáforas. Hipérboles. Retruécanos. Paranomasia. Anáfora. Epífora, Anadiplosis. Epanadiplosis. Litote. Metonimias. Sinestesia. Troglytes. Antegurada…”. He descubierto mi falta de conocimientos y pregunto: ¿a ti que te parece?

domingo, 28 de diciembre de 2025

OJITO CON LO PRIVADO

 

Jamás podré olvidar la muerte de dos seres queridos que, durante bastante tiempo, fueron mis vecinos en Madrid.

Cuando se casaron se dieron de alta en una iguala médica hasta que se estableció la Seguridad Social y pasaron a beneficiarse del nuevo sistema. La cuota del médico la emplearon para contratar un seguro de salud y otro de decesos, en las que fueron ¡incorporando a sus hijos al nacer! La compañía les fue subiendo la prima justificándola con más coberturas que servirían para cobrar una jubilación.

Apenas si hicieron uso de ningún sistema de salud, eran jóvenes, gozaban de buena salud y, ante cualquier malestar, acudían a la Seguridad Social, pues les atendían perfectamente, en especial el pediatra y su médico de cabecera.

Un accidente causó a él la muerte y la compañía aseguradora se hizo cargo de los gastos de su sepelio. Fue un trabajador modelo que dejó una viuda y cuatro hijos menores, dos de los cuales, cumplidos los catorce años, abandonaron la escuela para trabajar y con sus sueldos apoyar la economía familiar; sin embargo, años después, la parca, que no descansa, a punto estuvo de llevarse a la viuda por una operación de estómago. En este caso, ella recurrió a los servicios médicos de su sociedad médica, en cuya clínica efectuaron la intervención que, según comunicó la dirección del centro, salió excelentemente. El doctor que la intervino era un prestigioso medico de un hospital importante de la seguridad social en Madrid y la enfermera una experta de ese mismo hospital.

Pese a que todo había salido muy bien, pasaron los días y el alta médica no se producía. Un familiar, que desde el día de la operación no había vuelto a ver a la paciente, comentó, al verla de nuevo, lo mal que la encontraba y, preocupada la familia, alertó a la dirección de la clínica y ésta a doctores y asistentes que anduvieron de carreras, resultando que ¡la paciente estaba muriendo de inanición!

La recién operada debía de consumir de seis a ocho frascos de suero durante la noche; sin embargo, tomaba uno a un ritmo lento para que la enfermera no tuviera que levantarse a cada momento a cambiárselo, dado que debía dormir para estar fresca al día siguiente en el famoso hospital de la S.S. El médico tuvo que abrir de nuevo y extraer una gasa que, por añadidura, quedó en el interior de la intervenida.

Al año siguiente, una vez repuesta la paciente, la compañía subió el precio de su póliza, a una cifra inasumible para la titular que se vio obligada a cancelarla y dejar únicamente la cobertura por defunción. En resumen, ningún miembro de la familia asegurada (padre, madre e hijos) cobró jubilación; eso sí, a la muerte de ella, entierro, funeral y demás servicios fueron óptimamente atendidos, pues había muchos asistentes que se interesaban por tan magníficos fastos de la aseguradora. Hoy, una vez jubilado, ninguna sociedad nos asegura dado que la parca nos ronda y su negocio es el de ganar dinero, no el de sanar o el de cuidar enfermos.

 

jueves, 25 de diciembre de 2025

Un folio de pensamientos (veintiocho). Hoy con Baltasar Gracian

 

Un folio de pensamientos. Hoy, cuatro párrafos de Baltasar Gracián (año 1647).

Cautela al informarse.

Se vive más de oídas que de lo que vemos. Vivimos de la fe ajena. El oído es la segunda puerta de la verdad y la principal de la mentira. De ordinario la verdad se ve y excepcionalmente se oye. Raras veces llega en su puro elemento y menos cuando viene de lejos: siempre trae algo de mezcla de los ánimos por donde ha pasado. La pasión tiñe de sus colores todo lo que toca, en contra o a favor. Se inclina siempre a impresionar: hay que tener mucho cuidado con el que alaba, mayor con el que critica. Es necesaria mucha atención del intermediario, conociendo de antemano de qué pie cojea. La cautela debe ser contrapeso de lo falto y de lo falso.

No rendirse a los malos humores.

El gran hombre nunca se sujeta a las variaciones anímicas. Es una lección de prudencia la reflexión sobre sí mismo, conocer su verdadera disposición y prevenirla e incluso desviarse hacia el otro extremo para hallar el equilibrio del buen sentido entre la naturaleza y el arte. Conocerse es empezar a corregirse. Hay monstruos de la impertinencia que siempre están de algún humor y los afectos varían con ellos; eternamente arrastrados por esta grosera destemplanza se arriesgan de modo contradictorio. Y no sólo corrompe la voluntad este exceso, sino que alcanza al juicio, y altera la voluntad y el entendimiento.

Ser claro.

No sólo con facilidad de palabra sino con una mente lúcida. Algunos piensan bien, pero se explican mal: sin claridad los hijos del alma (decisiones e ideas) no salen a la luz. Algunos se parecen a esas vasijas que absorben mucho, pero dan poco. Otros, por el contrario, dicen mucho más de lo que sienten. Lo importante es una gran claridad de adoptar decisiones y pensar. Se aplaude a los escritores claros y a los confusos se les venera por no entenderlos. A veces conviene la oscuridad para no ser vulgar. Pero ¿cómo entenderán los que escuchan si los que hablan no tienen idea clara de lo que dicen?

Realidad y apariencia.

Las cosas no pasan por lo que son, sino por lo que parecen. Son raros los que miran por dentro, y muchos lo que se contentan con lo aparente, No basta tener razón si la cara es de malicia.

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

¿PROHIBIR O NO PROHIBIR?

 

Si por mí fuera borraría la palabra “prohibir” de nuestro vocabulario.

A veces leo: “Prohibido pasar peligro de muerte”. Yo lo cambiaría por: “No pasar, peligro de muerte”. Siempre he pensado que la acción de prohibir es una incitación, una provocación para quebrantarla. Todavía recuerdo mi “mili”. Las órdenes para cumplir “porque sí; porque lo mando yo”. El imperativo de prohibir no muestra, ni explica, ni razona el porqué de su motivo, lo que puede considerarse una injusticia. No hay nada mejor para despertar el interés que la curiosidad, el deseo… que prohibir para incumplir y más si se es joven, incauto, imprudente…: La juventud es atrevida.

Siempre he mantenido que la libertad es fundamental y muy importante, mientras la prohibición, sea la que sea, la coarta. La práctica de libertad exige, a mi juicio, responsabilidad y respeto hacia los demás, porque estos también tienen derecho a ejercer la suya y, la posibilidad de que sean diferentes u opuestas, es lo normal. 

De suma importancia ocurre con las asociaciones, especialmente las religiones y los partidos políticos, cuyas creencias de cada cual, obligadas o no,  no tienen, prohibidas. Los negocios como la venta de drogas, sexo y estupefacientes especialmente semi prohibidos. Los delitos en general, asesinatos, robos, suicidios y otros, están prohibidos por ley.

Reflexioné al respecto y he llegado a la siguiente conclusión: Nada prohibido. Todo libre. Sin embargo, como todo acto, cuestión o asunto que se haga, tiene sus consecuencias sometido a las normas y leyes que democráticamente nos hemos dado, imponiendo un castigo justo, a quien las incumpla.

A quienes cometen delitos se les aplica las condenas y penas correspondientes. La prohibición no es suficiente para evitarlas. Las drogas y la prostitución, que sabemos existen, deberían liberalizarse con los controles médicos, impositivos y necesarios (*). Todos ganaríamos impidiendo un tráfico ilegal y mafioso, sometido lógicamente a un castigo. En cuanto a las prácticas religiosas y políticas ninguna prohibición, ambas son formadoras de la identidad y costumbre,  de la fe y forma de vivir de los pueblos. Ellas, no coartan las libertades, aunque, en algunos casos, sus efectos de miedo o venganza, con llamas eternas en los infiernos y diablos patriotas perseguidores de pobres y emigrantes, los producen. No obstante, los actos religiosos y políticos no deberían invadir los espacios públicos respetando a otras religiones y partidos, toda vez que lo público es de todos y todos no somos adictos al mismo credo ni a la misma ideología. La libertad, pues, es un bien tan preciado que no debemos perder y se ha de mantener tolerando las ideas de los otros que, por muy descabelladas que nos parezcan, no se han de prohibir. El respeto es obligado para todos y sin él, la libertad se anula, la palabra es vana y difícil resultará acordar y lograr objetivos.

Los profetas, líderes, elegidos y demás precursores de todas las organizaciones, las fundaron pensando en lo mejor para la gente que las abrazara, en los beneficios sociales que reportarían y no en los daños que les causarían. Después, algunas se segregaron en otras hasta llegar a las que hoy existen. Sin embargo, vivimos en un tiempo que todo se manipula mucho más rápido que antaño por intereses generadores de poder y riqueza, por lo que, de igual manera, se han de establecer parámetros para comprobar los grados de mentiras y falsedades a fin de imponer sanciones y castigos a quienes las practiquen, sean a través de redes sociales, medios de difusión o asociaciones de cualquier tipo.

(*) Algo discutible, importante motivo para debatir.