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¿Por qué y a quién no le interesa la memoria
histórica en España?
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¿Por qué no se quiere reconocer lo malo cometido
en el mundo?
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¿Cuál de las siguientes seis acciones causan
actualmente más dolor:
1.- ¿Los juicios y castigos de la Santa
Inquisición?
2.- ¿Los negros-remeros llevados como
esclavos a EE. UU.?
3.- ¿El exterminio nazi en la 2ª Guerra
mundial?
4.- ¿Los crímenes de la revolución
bolchevique y los deportados a Siberia?
5. - ¿Los muertos en pateras en busca de un
mundo mejor?
6.- ¿La aniquilación de niños y mayores
palestinos en Gaza?
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¿Qué gana Putin, un ser poderoso que tiene todo,
con la guerra de Ucrania?
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¿Existe alguna guerra que sea Santa?
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¿Alguna en la que no haya muertos y el pueblo
llano se beneficie?
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¿Alguna que sea buena, justa y amorosa?
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¿Por qué no crear un espacio como el desierto
del Sahara, por ejemplo, para que quienes quieran guerrear o pelearse lo hagan
allí?
También
aprovecharé estas líneas, especialmente preocupado por la gente joven, para
saber de todos vosotros y siguiendo mis reflexiones, cuál es el medio mejor o
más conveniente para llegar a crearse un juicio de opinión objetivo:
a)
¿Acudiendo a varias y distintas fuentes
fidedignas? ¿Cuáles son?
b)
¿Escuchando a los partidos políticos? ¿Sus
promesas o medidas futuribles?
¿Las acciones
que han llevado a cabo? ¿El ruido que provocan?
c)
¿Tomarse tiempo atendiendo a la gente, a los
influentes, leyendo la prensa…?
d) ¿Informándose
por radio y televisión? ¿Qué emisoras y cadenas?
e) ¿Lo
que se escucha hablando con la familia, amigos, vecinos y otros?
Existen muchos factores en todos
nosotros, animales humanos, que forman los comportamientos de los que ya hemos
escrito en este bloc y resumo:
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Genética. Trato y Educación recibidas. Cultura y
Convivencia. Ambiente y Circunstancias. Dinero y Posición social. Amigos,
Compañías y Drogas.
Echemos una ojeada sincerándonos
consigo mismo, rebuscando episodios de la vida que nos marcaron dejándonos
huella que raramente se olvidan. No nos engañemos, no tengamos miedo, aunque
nuestros instintos se opongan. Liberémonos y pensemos en los demás; todos somos
únicos y nos parecemos y sentimos de la misma manera y, eso sí, pertenecemos a
“castas generales” con tendencias diferentes, ni mejores ni peores, pero el
carácter, como el nacimiento, nadie los eligió y ambos se pueden cambiar: es
cuestión de voluntad y tiempo, de ponerse en el lugar del otro y, por supuesto,
de tratar conseguir ser un solo pueblo.