Hoy, 16.01.2026, me voy a dar el
lujo de plagiar y transcribir un WhatsApp recién recibido de Agapito Plaza, una
persona buena del grupo de jubilados de la
empresa en la que trabajamos, al que me honra pertenecer, que dice así:
“Muchas enfermedades no son
enfermedades, sino envejecimiento normal. El director de un hospital dio estos
consejos a las personas mayores:
No estás enfermo, estás
envejecido. Muchas afecciones que consideras enfermedades no lo son. Son
señales de que el cuerpo está envejecido.
1.
Mala memoria no es Alzheimer, es un mecanismo de
autoprotección del cerebro anciano. Es el envejecimiento del cerebro, no una
enfermedad. Si olvidas dónde pusiste las llaves, pero puedes encontrarlas tú
mismo, no es demencia.
2.
Caminar despacio y tener piernas y pies
inestable no es parálisis, sino degeneración muscular. La solución no es tomar
medicamentos sino moverse constantemente,
3.
Insomnio no es una enfermedad, es el cerebro
ajustado a su ritmo. Es un cambio en la estructura del sueño. No tomes
somníferos. La dependencia a largo plazo de pastillas para dormir y otros
medicamentos para conciliar el sueño aumenta el riesgo de caídas y deterioro
cognitivo, la mejor pastilla para que las personas mayores tengan un sueño
reparador es tomar más sol durante el día y mantener un horario regular.
4.
Dolores corporales no es reumatismo, sino una
reacción normal al envejecimiento del sistema nervioso. Muchas personas mayores
dicen; “me duelen los brazos y las piernas por todas partes. ¿Es reumatismo o
hiperplasia ósea?” Los huesos se aflojan y adelgazan, pero el 99% del “dolor
corporal” no es una enfermedad, sino una conducción nerviosa lenta que lo
amplifica. Esto se denomina sensibilización central, es un cambio fisiológico
común en las personas mayores. El ejercicio es la cura, en lugar de tomar medicamentos.
5.
Colesterol alto. Las personas mayores tienen
niveles de colesterol ligeramente más altos porque han vivido más. El
colesterol es la materia prima para sintetizar hormonas y membranas celulares.
Un nivel demasiado bajo puede reducir fácilmente la inmunidad. Las pautas para
la reducción de la presión arterial en personas mayores son <150/90 mm Hg,
no es estándar para jóvenes de <140/90. No trates el envejecimiento como una
enfermedad.
6.
Envejecer no es una enfermedad, es un cambio
inevitable que debemos disfrutar mientras nos sea posible.
Unas palabras para las personas
mayores y sus hijos: 1ro.: Recuerden que no todas las molestias son
enfermedades. 2do.: Muchas personas mayores tienen miedo a que las asusten. No
se dejen intimidar por el informe del examen físico ni se dejen engañar por la
publicidad. 3ro.: Lo más importante para los hijos, no es llevar a sus padres
solo al hospital, sino acompañarlos a pasear, tomar el sol, comer, conversar y
conectar. El envejecimiento no es el enemigo. Es otra forma de decir “quiero
vivir un tiempo más”. ¡Pero el estancamiento sí lo es! Manténgase
saludable.
Un oncólogo dijo: 1- La mediana
edad comienza a los 50 y termina a los 70. 2- La edad dorada comienza a los 70
y termina a los 80. 3- La vejez comienza a los 80 y termina a los 90. 4- La
longevidad comienza a los 90 y termina con la muerte. 5- El principal problema
de una persona mayor es la soledad. Por lo general los conyugues no mueren
juntos, alguien se va primero. En algún momento, una viuda o un viudo se
convierten en una cargar para la familia. Por eso es muy importante no perder
el contacto con los amigos, reunirse y comunicarse con frecuencia, para no ser
una carga para sus hijos y nietos, quienes probablemente nunca lo dirán.
Mi recomendación personal es no
perder el control de tu vida. Esto significa decidir cuándo y con quién salir,
qué comer, cómo vestirse, a quién llamar, a qué hora dormir, qué leer, con qué
divertirse, qué comprar, dónde vivir, etc. (*). Porque si no puedes hacer todas
estas cosas libremente y por tu cuenta, te convertirás en una persona
insoportable que serás una carga para los demás.
William Shakespeare dijo:
¡Siempre soy feliz! ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie. Esperar
siempre es una agonía. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución.
Creemos que somos los culpables de nuestros problemas. Lo único para lo que no
hay curas es la muerte.
Antes de reaccionar… respira
hondo. Antes de hablar… escucha. Antes de criticar… obsérvate. Antes de
escribir… piensa detenidamente. Antes de atacar… entrégate. Antes de morir...
¡vive la vida más hermosa que puedas! La mejor relación no es con la persona
perfecta, sino con alguien que aprendió algo y quiere seguir aprendiendo a
vivir de la forma más interesante y hermosa posible. Observa los defectos de
los demás… pero también admira y alaba sus virtudes. Si quieres ser feliz,
tienes que hacer feliz a alguien más. Si deseas algo, primero debes dar algo de
ti mismo. Rodéate de gene buena, amable e interesante y se uno más entre ellas.
En los momentos difíciles, incluso con lágrimas en los ojos, levántate y di con
una sonrisa: “Todo está bien, porque somos el fruto de un proceso evolutivo”
(*) Respetando a los demás
(añado). Y, por supuesto, con toda mi admiración para el doctor del presente
escrito que, a mi juicio, muestra un elocuente modelo de vivir que pocas
filosofías (tal vez por carencias científicas o estar ceñidas de un sentido religioso)
no han sabido trasmitir: mi gratitud más sincera para el anónimo autor.
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