sábado, 17 de enero de 2026

PENSANDO EN LAS PERSONAS MAYORES

 

Hoy, 16.01.2026, me voy a dar el lujo de plagiar y transcribir un WhatsApp recién recibido de Agapito Plaza, una persona buena del grupo de jubilados de la  empresa en la que trabajamos, al que me honra pertenecer, que dice así:

“Muchas enfermedades no son enfermedades, sino envejecimiento normal. El director de un hospital dio estos consejos a las personas mayores:

No estás enfermo, estás envejecido. Muchas afecciones que consideras enfermedades no lo son. Son señales de que el cuerpo está envejecido.

1.       Mala memoria no es Alzheimer, es un mecanismo de autoprotección del cerebro anciano. Es el envejecimiento del cerebro, no una enfermedad. Si olvidas dónde pusiste las llaves, pero puedes encontrarlas tú mismo, no es demencia.

2.       Caminar despacio y tener piernas y pies inestable no es parálisis, sino degeneración muscular. La solución no es tomar medicamentos sino moverse constantemente,

3.       Insomnio no es una enfermedad, es el cerebro ajustado a su ritmo. Es un cambio en la estructura del sueño. No tomes somníferos. La dependencia a largo plazo de pastillas para dormir y otros medicamentos para conciliar el sueño aumenta el riesgo de caídas y deterioro cognitivo, la mejor pastilla para que las personas mayores tengan un sueño reparador es tomar más sol durante el día y mantener un horario regular.

4.       Dolores corporales no es reumatismo, sino una reacción normal al envejecimiento del sistema nervioso. Muchas personas mayores dicen; “me duelen los brazos y las piernas por todas partes. ¿Es reumatismo o hiperplasia ósea?” Los huesos se aflojan y adelgazan, pero el 99% del “dolor corporal” no es una enfermedad, sino una conducción nerviosa lenta que lo amplifica. Esto se denomina sensibilización central, es un cambio fisiológico común en las personas mayores. El ejercicio es la cura, en lugar de tomar medicamentos.

5.       Colesterol alto. Las personas mayores tienen niveles de colesterol ligeramente más altos porque han vivido más. El colesterol es la materia prima para sintetizar hormonas y membranas celulares. Un nivel demasiado bajo puede reducir fácilmente la inmunidad. Las pautas para la reducción de la presión arterial en personas mayores son <150/90 mm Hg, no es estándar para jóvenes de <140/90. No trates el envejecimiento como una enfermedad.

6.       Envejecer no es una enfermedad, es un cambio inevitable que debemos disfrutar mientras nos sea posible.

Unas palabras para las personas mayores y sus hijos: 1ro.: Recuerden que no todas las molestias son enfermedades. 2do.: Muchas personas mayores tienen miedo a que las asusten. No se dejen intimidar por el informe del examen físico ni se dejen engañar por la publicidad. 3ro.: Lo más importante para los hijos, no es llevar a sus padres solo al hospital, sino acompañarlos a pasear, tomar el sol, comer, conversar y conectar. El envejecimiento no es el enemigo. Es otra forma de decir “quiero vivir un tiempo más”. ¡Pero el estancamiento sí lo es! Manténgase saludable. 

Un oncólogo dijo: 1- La mediana edad comienza a los 50 y termina a los 70. 2- La edad dorada comienza a los 70 y termina a los 80. 3- La vejez comienza a los 80 y termina a los 90. 4- La longevidad comienza a los 90 y termina con la muerte. 5- El principal problema de una persona mayor es la soledad. Por lo general los conyugues no mueren juntos, alguien se va primero. En algún momento, una viuda o un viudo se convierten en una cargar para la familia. Por eso es muy importante no perder el contacto con los amigos, reunirse y comunicarse con frecuencia, para no ser una carga para sus hijos y nietos, quienes probablemente nunca lo dirán.

Mi recomendación personal es no perder el control de tu vida. Esto significa decidir cuándo y con quién salir, qué comer, cómo vestirse, a quién llamar, a qué hora dormir, qué leer, con qué divertirse, qué comprar, dónde vivir, etc. (*). Porque si no puedes hacer todas estas cosas libremente y por tu cuenta, te convertirás en una persona insoportable que serás una carga para los demás.

William Shakespeare dijo: ¡Siempre soy feliz! ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie. Esperar siempre es una agonía. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Creemos que somos los culpables de nuestros problemas. Lo único para lo que no hay curas es la muerte.

Antes de reaccionar… respira hondo. Antes de hablar… escucha. Antes de criticar… obsérvate. Antes de escribir… piensa detenidamente. Antes de atacar… entrégate. Antes de morir... ¡vive la vida más hermosa que puedas! La mejor relación no es con la persona perfecta, sino con alguien que aprendió algo y quiere seguir aprendiendo a vivir de la forma más interesante y hermosa posible. Observa los defectos de los demás… pero también admira y alaba sus virtudes. Si quieres ser feliz, tienes que hacer feliz a alguien más. Si deseas algo, primero debes dar algo de ti mismo. Rodéate de gene buena, amable e interesante y se uno más entre ellas. En los momentos difíciles, incluso con lágrimas en los ojos, levántate y di con una sonrisa: “Todo está bien, porque somos el fruto de un proceso evolutivo”

(*) Respetando a los demás (añado). Y, por supuesto, con toda mi admiración para el doctor del presente escrito que, a mi juicio, muestra un elocuente modelo de vivir que pocas filosofías (tal vez por carencias científicas o estar ceñidas de un sentido religioso) no han sabido trasmitir: mi gratitud más sincera para el anónimo autor.

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