domingo, 28 de diciembre de 2025

OJITO CON LO PRIVADO

 

Jamás podré olvidar la muerte de dos seres queridos que, durante bastante tiempo, fueron mis vecinos en Madrid.

Cuando se casaron se dieron de alta en una iguala médica hasta que se estableció la Seguridad Social y pasaron a beneficiarse del nuevo sistema. La cuota del médico la emplearon para contratar un seguro de salud y otro de decesos, en las que fueron ¡incorporando a sus hijos al nacer! La compañía les fue subiendo la prima justificándola con más coberturas que servirían para cobrar una jubilación.

Apenas si hicieron uso de ningún sistema de salud, eran jóvenes, gozaban de buena salud y, ante cualquier malestar, acudían a la Seguridad Social, pues les atendían perfectamente, en especial el pediatra y su médico de cabecera.

Un accidente causó a él la muerte y la compañía aseguradora se hizo cargo de los gastos de su sepelio. Fue un trabajador modelo que dejó una viuda y cuatro hijos menores, dos de los cuales, cumplidos los catorce años, abandonaron la escuela para trabajar y con sus sueldos apoyar la economía familiar; sin embargo, años después, la parca, que no descansa, a punto estuvo de llevarse a la viuda por una operación de estómago. En este caso, ella recurrió a los servicios médicos de su sociedad médica, en cuya clínica efectuaron la intervención que, según comunicó la dirección del centro, salió excelentemente. El doctor que la intervino era un prestigioso medico de un hospital importante de la seguridad social en Madrid y la enfermera una experta de ese mismo hospital.

Pese a que todo había salido muy bien, pasaron los días y el alta médica no se producía. Un familiar, que desde el día de la operación no había vuelto a ver a la paciente, comentó, al verla de nuevo, lo mal que la encontraba y, preocupada la familia, alertó a la dirección de la clínica y ésta a doctores y asistentes que anduvieron de carreras, resultando que ¡la paciente estaba muriendo de inanición!

La recién operada debía de consumir de seis a ocho frascos de suero durante la noche; sin embargo, tomaba uno a un ritmo lento para que la enfermera no tuviera que levantarse a cada momento a cambiárselo, dado que debía dormir para estar fresca al día siguiente en el famoso hospital de la S.S. El médico tuvo que abrir de nuevo y extraer una gasa que, por añadidura, quedó en el interior de la intervenida.

Al año siguiente, una vez repuesta la paciente, la compañía subió el precio de su póliza, a una cifra inasumible para la titular que se vio obligada a cancelarla y dejar únicamente la cobertura por defunción. En resumen, ningún miembro de la familia asegurada (padre, madre e hijos) cobró jubilación; eso sí, a la muerte de ella, entierro, funeral y demás servicios fueron óptimamente atendidos, pues había muchos asistentes que se interesaban por tan magníficos fastos de la aseguradora. Hoy, una vez jubilado, ninguna sociedad nos asegura dado que la parca nos ronda y su negocio es el de ganar dinero, no el de sanar o el de cuidar enfermos.

 

jueves, 25 de diciembre de 2025

Un folio de pensamientos (veintiocho). Hoy con Baltasar Gracian

 

Un folio de pensamientos. Hoy, cuatro párrafos de Baltasar Gracián (año 1647).

Cautela al informarse.

Se vive más de oídas que de lo que vemos. Vivimos de la fe ajena. El oído es la segunda puerta de la verdad y la principal de la mentira. De ordinario la verdad se ve y excepcionalmente se oye. Raras veces llega en su puro elemento y menos cuando viene de lejos: siempre trae algo de mezcla de los ánimos por donde ha pasado. La pasión tiñe de sus colores todo lo que toca, en contra o a favor. Se inclina siempre a impresionar: hay que tener mucho cuidado con el que alaba, mayor con el que critica. Es necesaria mucha atención del intermediario, conociendo de antemano de qué pie cojea. La cautela debe ser contrapeso de lo falto y de lo falso.

No rendirse a los malos humores.

El gran hombre nunca se sujeta a las variaciones anímicas. Es una lección de prudencia la reflexión sobre sí mismo, conocer su verdadera disposición y prevenirla e incluso desviarse hacia el otro extremo para hallar el equilibrio del buen sentido entre la naturaleza y el arte. Conocerse es empezar a corregirse. Hay monstruos de la impertinencia que siempre están de algún humor y los afectos varían con ellos; eternamente arrastrados por esta grosera destemplanza se arriesgan de modo contradictorio. Y no sólo corrompe la voluntad este exceso, sino que alcanza al juicio, y altera la voluntad y el entendimiento.

Ser claro.

No sólo con facilidad de palabra sino con una mente lúcida. Algunos piensan bien, pero se explican mal: sin claridad los hijos del alma (decisiones e ideas) no salen a la luz. Algunos se parecen a esas vasijas que absorben mucho, pero dan poco. Otros, por el contrario, dicen mucho más de lo que sienten. Lo importante es una gran claridad de adoptar decisiones y pensar. Se aplaude a los escritores claros y a los confusos se les venera por no entenderlos. A veces conviene la oscuridad para no ser vulgar. Pero ¿cómo entenderán los que escuchan si los que hablan no tienen idea clara de lo que dicen?

Realidad y apariencia.

Las cosas no pasan por lo que son, sino por lo que parecen. Son raros los que miran por dentro, y muchos lo que se contentan con lo aparente, No basta tener razón si la cara es de malicia.

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

¿PROHIBIR O NO PROHIBIR?

 

Si por mí fuera borraría la palabra “prohibir” de nuestro vocabulario.

A veces leo: “Prohibido pasar peligro de muerte”. Yo lo cambiaría por: “No pasar, peligro de muerte”. Siempre he pensado que la acción de prohibir es una incitación, una provocación para quebrantarla. Todavía recuerdo mi “mili”. Las órdenes para cumplir “porque sí; porque lo mando yo”. El imperativo de prohibir no muestra, ni explica, ni razona el porqué de su motivo, lo que puede considerarse una injusticia. No hay nada mejor para despertar el interés que la curiosidad, el deseo… que prohibir para incumplir y más si se es joven, incauto, imprudente…: La juventud es atrevida.

Siempre he mantenido que la libertad es fundamental y muy importante, mientras la prohibición, sea la que sea, la coarta. La práctica de libertad exige, a mi juicio, responsabilidad y respeto hacia los demás, porque estos también tienen derecho a ejercer la suya y, la posibilidad de que sean diferentes u opuestas, es lo normal. 

De suma importancia ocurre con las asociaciones, especialmente las religiones y los partidos políticos, cuyas creencias de cada cual, obligadas o no,  no tienen, prohibidas. Los negocios como la venta de drogas, sexo y estupefacientes especialmente semi prohibidos. Los delitos en general, asesinatos, robos, suicidios y otros, están prohibidos por ley.

Reflexioné al respecto y he llegado a la siguiente conclusión: Nada prohibido. Todo libre. Sin embargo, como todo acto, cuestión o asunto que se haga, tiene sus consecuencias sometido a las normas y leyes que democráticamente nos hemos dado, imponiendo un castigo justo, a quien las incumpla.

A quienes cometen delitos se les aplica las condenas y penas correspondientes. La prohibición no es suficiente para evitarlas. Las drogas y la prostitución, que sabemos existen, deberían liberalizarse con los controles médicos, impositivos y necesarios (*). Todos ganaríamos impidiendo un tráfico ilegal y mafioso, sometido lógicamente a un castigo. En cuanto a las prácticas religiosas y políticas ninguna prohibición, ambas son formadoras de la identidad y costumbre,  de la fe y forma de vivir de los pueblos. Ellas, no coartan las libertades, aunque, en algunos casos, sus efectos de miedo o venganza, con llamas eternas en los infiernos y diablos patriotas perseguidores de pobres y emigrantes, los producen. No obstante, los actos religiosos y políticos no deberían invadir los espacios públicos respetando a otras religiones y partidos, toda vez que lo público es de todos y todos no somos adictos al mismo credo ni a la misma ideología. La libertad, pues, es un bien tan preciado que no debemos perder y se ha de mantener tolerando las ideas de los otros que, por muy descabelladas que nos parezcan, no se han de prohibir. El respeto es obligado para todos y sin él, la libertad se anula, la palabra es vana y difícil resultará acordar y lograr objetivos.

Los profetas, líderes, elegidos y demás precursores de todas las organizaciones, las fundaron pensando en lo mejor para la gente que las abrazara, en los beneficios sociales que reportarían y no en los daños que les causarían. Después, algunas se segregaron en otras hasta llegar a las que hoy existen. Sin embargo, vivimos en un tiempo que todo se manipula mucho más rápido que antaño por intereses generadores de poder y riqueza, por lo que, de igual manera, se han de establecer parámetros para comprobar los grados de mentiras y falsedades a fin de imponer sanciones y castigos a quienes las practiquen, sean a través de redes sociales, medios de difusión o asociaciones de cualquier tipo.

(*) Algo discutible, importante motivo para debatir.

jueves, 18 de diciembre de 2025

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (veintisiete)

 . El alma del cobarde es el veneno. Phineas Fletcher.

. Los hombres cuerdos son siempre verdaderos en su conducta y en sus palabras. No dicen todo lo que piensan, pero piensan todo lo que dicen. Golthod Lessing.

. El que quiere practicar el bien, reconoce que existe. Laya.

. Mal que no habla colma el corazón y lo hace estallar. Friedrich Schiller.

. Enemigos divididos están medio vencidos. Roger.

. No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia. Montesquieu.

. El público prefiere lo nuevo a lo bueno. Arthur Schopenhauer.

. Los hombres que se equivocan de buena fe son dignos de compasión, jamás de castigo. Denis Diderot.

. El egoísmo es la mayor maldición de la raza humana. Willian Evart Gladstone.

. Fuerza imperfecta es la de aquellos que, sin estudios, por el solo don de la Naturaleza, realizan alguna cosa. Séneca.

. A menudo se lee el corazón en la frente. Francesco Petrarca.

. El mal, afrontado virilmente, deja de ser mal. Thomas Carlye.

. Para poder juzgar las cosas grandes y nobles se precisa tener un alma grande y noble. Michel de Montaigne.

. La familia es un complemento nuestro, complemento mayor que nosotros, anterior a nosotros y que nos sobrevivirá con lo mejor de nosotros. Alphonse de Lamartine.

. Un hombre de buen sentido no dice nunca, al hablar, todo lo que piensa. 

domingo, 14 de diciembre de 2025

HAGAMOS UN PROYEVCTO PREVIO

 

El mundo está plagado de personas con enfermedades de todo tipo. Las más peligrosas son las mentales porque no solo atentan contra uno mismo sino contra los demás y, sobre todo, si a tales mentes se las considera con poder suficiente para propagarlas. Estamos viviendo momentos propicios para ello, aunque las dimensiones de los desvaríos puedan ser de muy distintos tamaños y formas.

Peligroso es estar en contradicción con Trump, por ejemplo, ya que, siendo un negociante, se considera salvador de la humanidad bailando el agua a Putin, desatendiendo los rezos de Maduro, exigiendo más dinero a sus amigos.

A otros niveles nos acercaremos al segador de Argentina, con su podadora eléctrica o motosierra Miley, o al rebelde de Bolsonaro capaz de improvisar el sueño de volar deshaciéndose de las ajorcas que lo mantenían cautivo. Más próximos a nosotros nos hallamos con un Tribunal Supremo español donde muchos de sus componentes se consideran, como mínimo, y es un suponer, dioses del Olimpo no siendo más que unos bordes barrenderos de las mierdas de locos enfermos que chillan y claman si razones para hacerlo, aunque, por considerarse superiores a los demás, no lo reconozcan y, prácticamente, sean intocables. Y es que, como dijo Montesquieu, “no existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencia de justicia”.

Ejemplos los hay. Los podemos reconocer viéndoles vociferar con lenguas viperinas como lo hace Abascal, “la de Madrid” u otros cuyas palabrerías cautivan a mucha gente que no sabe o no quiere razonar; verbigracia un tal Aznar, que aún sigue manteniendo que en Irak existían las armas de destrucción masiva y que la ETA causó la horrible matanza de Atocha o, fuera de España, un tal Netanyahu, con su sabia sonrisa y cara de acero, diciendo que la guerra ha de continuar cuando esta no existe, ya que solo él la confunde con una aniquilación a mansalva de hombres, mujeres y niños que no se pueden defender.

Existen otros efectos más sibilinos, por el simple hecho de tener el pelo blanco o la barba azul o que gozando de patente de corso se permiten propagar bulos, anatemas e insinuaciones descaradas sin que nada les importe, salvo la de hacer lo que les da la gana.

¡Ay de los señores políticos! ¡Ay de sus señorías los magistrados! ¡Ay de los que se consideran con algún poder! ¿Cuántas exclamaciones tendremos que dar más para que, quienes los representan, se comporten con naturalidad y sensatez en lugar de denigrar, asustar y escandalizar a los parias de a pie que les defendemos?

Habrá que modificar el cómo elegir al Legislativo, al Judicial, al Ejecutivo, o crear un Ente anterior a ellos que determine un plan que llevar a cabo para que el pueblo no sea llevado como una caballería con bozal, mientras ellos van montados a sus lomos patrocinando inquietudes, enfrentamientos y guerras que rechazamos.

jueves, 11 de diciembre de 2025

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (veintiseis)

 AAA: Anotaciones Arbitrarias Adquiridas


-            La democracia, por sí misma, aislada de otras virtudes, no funciona. Debe de formar parte y ser compañera de la honestidad, la humildad, la comprensión para ser humana y considerar el perdón como una herramienta muy positiva.

 

-            Hay que perder el miedo para aprender a ser más libres y concebir que otras personas, semejantes a ti, piensan de manera diferente y, por eso, no se les puede considerar, de ninguna manera, enemigos tuyos.

 

-            No se puede ser, es casi imposible, que alguien sea apático o neutral de todo o para todo, pero si, en infinidad de ocasiones, habrá que intentarlo. La ideología es el polvo que nunca se logra del todo vaciar de tus bolsillos. Mantenerse, a veces, distante a tus ideas, puede servir de prueba para poner las tuyas en cuestión o reafirmarte en ellas.

 

-            Dudar, cuestionar, sembrar escepticismo, opinar, confesar un error, pedir perdón, son muestras de sinceridad, pese a todo, para poder dialogar.

 

-            Defender la moderación como norma es, a mi juicio, lo correcto, si bien, la defensa de los derechos humanos, la independencia de los poderes y el bien común, son incuestionables.

 

-            Contactar con personas que piensan diferente es un privilegio intelectual a fin de que las ideas (que no son inmutables) las puedas perfeccionar.

 

-            La personalidad o el carácter no son fruto del azar (la herencia biológica puede ser un capítulo aparte de discusión) sino que se cultivan como se aprende todo lo demás.

 

-            Hay cosas que no son ni de izquierdas ni de derechas sino de todos. Por lo general, no son fines en sí mismos sino medios o recursos destinados a un determinado fin. Por consiguiente, han de ser motivo común para debatir y dar con una solución: Prostitución. Moralidad. Conducta...

 

-            Anular identidades se consigue prohibiendo hábitos, costumbres, lengua, religión… y muchas de ellas han y siguen siendo eliminadas. ¿Deben o no deben prevalecer? Obligar a vivir en cuevas, al aire libre o en una casa no tiene qué concitar debate y que cada cual elija a su conveniencia, sin causar daño alguno y respetando a los demás. Mantener la ideología y personalidad por las razones apuntadas es libertad a preservar.

domingo, 7 de diciembre de 2025

ABCD: Afines. Buenos. Canallas. Diferentes

 

Nuestro comportamiento y forma de pensar son efectos de la expresión de muchos genes que se expresan o reprimen y de nuestras experiencias de las que hablamos o silenciamos; es decir, la genética, el ambiente y la rutina nos marcan la vida.

¿Somos y actuamos como nuestros genes lo imponen o porque no nos queda otro remedio?  Esto último no influye, pero sí las sinapsis que lo provoca.

¿Existe margen para actuar independiente, al margen de lo que dictan nuestros genes? Naturalmente, que sí. La sinapsis de nuestra razón ha de prevalecer.

Nuestros cromosomas son centenares de genes. Una célula humana contiene 23 pares de cromosomas con 55 genes cada uno: XY (macho), XX (hembra). Al margen de las diferencias anatómicas y fisiológicas obvias entre machos y hembras, la diferencia cromosómica tiene influencias en los cerebros y, por tanto, en su forma de comportarse. El sexo influye en el cerebro posiblemente de manera doble: por mecanismos hormonales y por la expresión de determinados genes: estrogénicos femeninos y androgénicos masculinos.

“Las drogas crean dependencia física por oposición a la dependencia psicológica porque ambas están relacionadas totalmente entre sí”. Y ¿por qué se consumen drogas? Porque los individuos tratamos de obtener algún tipo de recompensa que, a medida que esta decae, se necesita mayor consumo.

He oído decir, y parece estar claro, que todo se ha formado a partir de la energía y que esta ni se crea ni se destruye, sino que se transforma. Ya un gran científico, Einstein, nos indicó la fórmula de que la energía es igual a la masa por la velocidad de esta al cuadrado.

¿Usamos solo un bajo porcentaje de nuestra mente? ¿Se puede no pensar nada o dejar la mente en blanco? No, radicalmente imposible, en ambos casos.

El miedo es enemigo del conocimiento porque el propio conocimiento destierra al miedo. Ante una situación de ese tipo: párate, abre los ojos, respira y reflexiona.

En una enfermedad siempre pregunta por las causas de su aparición. Tú, mejor que nadie, que eres ese cuerpo viviendo, posiblemente, sabrás cómo mejorarlo.

Hay emociones básicas (miedo, furia, alegría, tristeza, disgusto, sorpresa…) y emociones complejas (ansiedad, envidia, vergüenza…). Somos como somos y hacemos lo que hacemos tratando de describir los aspectos íntimos del alma humana o de nuestra mente, siendo capaces de reconocerlos: ellos nos confieren la individualidad.

La consciencia es un fenómeno de la percepción y el motor de nuestra conducta. La autoconsciencia es la capacidad de saber quiénes somos, por lo quel acuerdo de voluntades es imprescindible para ser auténticos humanos y vivir en paz.

jueves, 4 de diciembre de 2025

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (Veinticinco)

 

Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado. Jesús.

La amistad es un amor que no se comunica por los sentidos. Campoamor

Muchos hombres dedican la primera parte de su vida a hacer desgraciado el resto de ella. La Rochefoucauld.

Siempre hay que perdonar a los que sufren. Casona.

Para hablar a la gente, emplea solo de ti mismo aquello que tienes de común con los demás. Cocteau.

Lo que tenemos que aprender lo aprenderemos haciendo. Aristóteles.

No corra tu lengua más que tu entendimiento. Quilón.

El amor sabe compadecer, la amistad sabe curar. Madame Barratin.

Quien busque el infinito que cierre los ojos. M. Kundera.

Ningún mortal atraviesa intacto su vida sin pagar. Esquilo.

Los remordimientos son el pasado que continua. E. Baumann.

La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse, llevándose las ganancias. Maurois.

Si uno se cree más listo que los otros, corre el peligro de que le engañen; si uno se cree más tonto, corre el peligro de acertar. (Anónimo).

La alegría es, ante todo, fomento de la salud. (J. Addison).

Solamente puedes tener paz si tú la proporcionas. (M. Ebner-Eschenbach).

Tengo dos principios: si no quieres que te mientan, no preguntes, y es bueno aprovechar la ocasión cuando se presenta. (Somerset Maugham).

El café debe ser caliente como el infierno, negro como la noche, puro como un ángel y dulce como el amor. (Talleyrand).

El más pequeño cabello proyecta su sombra. (Goethe)

Sin democracia la libertad es una quimera (Octavio Paz)

El amor propio injuriado nunca perdona (E. de la Vigee).

Cuando las cosas no van bien, nada como cerrar los ojos y evocar intensamente una cosa bella. (Maurois).

Todos los asuntos tienen dos asas, por una son manejables por le otra no. (Epicteto).

domingo, 30 de noviembre de 2025

NI EMPRESA NI SENTIMIENTO

Escucho tantas cosas contra el presidente Sánchez que, si yo fuera una persona humana modélica o tuviera verdaderas dotes cristianas, justificaría la mayoría de las afirmaciones que pronuncia y los considerables errores políticos que comete.
Nunca aplaudí sus cambios de opinión interesados por alcanzar el poder; ni las veces que dijo una cosa e hizo la contraria, pero la voluntad popular con sus votos estableció un Congreso de Diputados con muchos partidos a los que contentar.


Ardua tarea por hacer que la actual oposición del P. P., el más votado, no supo lidiar y sí, el que hoy sigue siendo el presidente del P.S.O.E., satisfaciendo a unos y a otros, principalmente a los independentistas a cambio de prometerles amnistía; esa que Jesucristo predicó para conseguir la gloria y Sánchez la consiguió. Y no solo eso, toda su gobernanza se ha dirigido a mejorar el bienestar de los más desfavorecidos y vulnerables (trabajadores, pensionistas, menores, mujeres, emigrantes, subiendo salarios, velando por lo público, …) pretendiendo que paguen más impuestos los que más beneficios tienen (empresas bancarias, gasísticas, energéticas, inversoras, influentes, digitales, …), sin importarle las duras críticas de su oposición que aboga lo contrario y seguirá haciéndolo hasta que logre el poder.

¿Se ha resentido España por todo eso o ha sucedido alguna debacle?


Desde entonces, por muy diferentes causas, los que mantienen la idea de ser independientes de España (allá ellos) han dejado la violencia y en Cataluña se vive mejor. Con broncas, peleas, conflictos, guerras… perdemos todos. Las cosas se arreglan con el dialogo, el acuerdo, la aceptación, cediendo y siendo tolerantes.


España somos todos los españoles que ocupamos su territorio, que pensamos diferente al ser cada uno de nosotros únicos, con sentimientos exclusivos por mucho que la morfología sea semejante. España no será como quieran algunos. Será como queramos la mayoría. No puede ser ni empresa ni sentimiento.


Los partidos políticos tienen como objetivo conseguir el poder, pero este no se puede obtener a base de insultar, mentir, desacreditar sin pruebas…, sino al revés, acordando, consintiendo, planteando medidas justas para la mayoría de los españoles, en especial para los que más las necesitan.

Defiendo las palabras de Jesús: “perdona y serás perdonado, humíllate y serás ensalzado, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra…” y sé que cada uno tenemos un corazón con ideas que requieren cariño y no odio ni rencor.

El bien común reside en defender lo público, en especial la sanidad, la educación, la igualdad de oportunidades y la democracia que faciliten libertad para decidir sin miedo ni acritud, respetando los derechos y obligaciones de la mayoría, mientras lo privado, intrínseco de cada cual, vela por sí, difícilmente por los demás, igual que la empresa se relaciona con cartera y el sentimiento humano con  el alma y la razón. 

jueves, 27 de noviembre de 2025

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (veinticuatro)

 

. El aburrimiento ha entrado en el mundo por la puerta de la pereza. (La Bruyére)

. Lo malo del amigo es que nos dice las cosas desagradables a la cara; el enemigo las dice a nuestras espaldas y, como no nos enteramos, nada ocurre. (A. Musset)

. Estimula a tu caballo dándole avena, no latigazos. (Dicho árabe)

. ¿Habrá cosa más segura, decidida, reflexiva, sería y de peso que un borrico? (Montaigne)

. La integridad no está sujeta a reglas. (Albert Camus)

. El que busca un camino para llegar al mar, que siga rio abajo. (Plauto)

. La política sería una cosa muy sencilla si no diera la casualidad de que la hacen los hombres. (Mark Twain)

. La política es la historia que se está haciendo, o que se está deshaciendo. (Henri Bordeaux)

. Apasionarse por todo, no apegarse por nada. (J. L. Barrault)

. Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo; simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima. (O. Wide)

. La imitación es la forma más sincera de la adulación. (Charles C. Colton) 

. La fuerza del gobernante no es en realidad más que la fuerza de los que se dejan gobernar. (Guillaume Thomas Raynal)

. La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla. (Refrán chino)

. El corazón tiene sus razones que no conoce la razón. (Pascal)

. -    ¿Es usted un hombre honrado o un granuja?

-            Hombre, mitad y mitad, como todo el mundo. (G. B. Shaw)

. El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre. (Napoleón)

. Nuestra opinión de las acciones humanas depende siempre del placer o del dolor que nos causan. (Anatole France)

. El oro se prueba por el fuego, el valor de los hombres por la adversidad. (Seneca)

. El que vive prudentemente, vive tristemente. (Voltaire)

. Una mala conciencia se cura más fácilmente que una mala reputación, (Nietzsche)

.

domingo, 23 de noviembre de 2025

LA TEMIDA Y FRAGIL DEMOCRACIA

 

La democracia, aunque débil, es temida por la derecha y la izquierda y no digamos por los partidos extremistas. Y es que es tan delicada, tan sensible, tan razonable, que es difícil y cuesta implicarse en ella, algo que, sin duda, con su sincera práctica el tiempo puede ajustar.

Entre las derechas y las izquierdas, entre los partidos conservadores y progresistas existen ligeras diferencias y matices diversos que no han de pasar desapercibidos.  Los primeros, si no tuvieran que compartir con nadie el bienestar que da la libertad, merced a la práctica democrática, todo funcionaria mejor, muy bien; pero como quiera que la libertad no es exclusiva de nadie y, por tanto, lo es de todos por igual, ofrece resistencia a su aceptación. Los segundos, por lo general, procedentes de familias humildes asumen la libertad comprendiendo que sus oponentes, según cuenta la historia, siempre gobernaron sin otorgar tal privilegio a los demás, por lo que conceder libertad para todos les resulta molesto.

Hay que conocer la historia para no repetirla ya que a la humanidad no nos deja en buen lugar. Ahora bien, o aceptamos todos (unos y otros) la dificultad a la que nos enfrentamos siendo demócratas, respetando los derechos fundamentales del bien común, permitiendo todas las respetuosas opiniones, criticando, razonando, sopesando que la libertad, como la justicia, ha de ser igual para todos, o esta delicada democracia de cristal que tenemos se va al garete y con ella todos nosotros y lo que sería privación de libertad total, mayor numero corrupciones y engaños y más acusadas diferencias todavía entre pobres y ricos.

Dirigir, gobernar, mandar es muy meritorio, pero lo será más todavía cuando te retires y unos y otros (conservadores y progresistas) consideren que lo hiciste bien, con equidad y justicia, velando por la mayoría de la gente a la que gobernaste en democracia.

Sin la política no se puede vivir, por eso envío el presente mensaje a todos los que viven de ella, a todos los partidos políticos, a cuantos hablamos de política y a los que nada quieren saber de la misma: Dejémonos de comentar y extender lo que otros hacen mal. Hablemos solo de lo que hacemos o se puede hacer mejor.

Las groseras críticas, insultos, medias verdades, trolas y demás insinuaciones perversas nos están creando un estado de confrontación y enfrentamiento, de odio e ira que pueden originar un ambiente prebélico como pudo ocurrir en el 36, o algún exaltado, forofo, fuera de sí quiera tomarse la justicia por su mano.

Dejemos apartadas las descalificaciones de nuestro vocabulario y hágase el vacío a quienes las practiquen sean quienes sean, pues no es de recibo hablar mal de nadie, incriminarle o sentenciarle “por la gracia de Dios” que, precisamente, no tiene nada de gracia y más si no hay pruebas de que sean verdad.

Pensemos que la víctima podemos ser cualquiera de nosotros, sin medios para defendernos toda vez que el daño se ha producido y recurrir a la justicia cuesta dinero. Esto no quita para que se denuncie y se luche contra los corruptos y los provocadores, contra los que divulgan bulos y se saltan la ley, contra los que no tienen otra cosa que hacer y se divierten lanzando calumnias y patrañas que no pueden demostrar. La mayoría de los españoles no queremos guerras, ni golpes de estado: deseamos vivir en paz y en libertad.

jueves, 20 de noviembre de 2025

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (veintitrés)

 

Un folio de pensamientos.

-            La ambición es el estiércol de la gloria (P. Aretino)

-            La casualidad siempre es actual; ten siempre echado tu anzuelo. En el remanso donde menos lo esperes, estará tu pez (Ovidio)

-            Toda pena es grande para un corazón pequeño (J. Benavente)

-            El arrepentimiento es el remordimiento aceptado (Madame Swetchine)

-            Un instante más y habrás olvidado todo; otro, y todos te habrán olvidado (Marco Aurelio)

-            El verdadero progreso democrático no consiste en rebajar la elite a nivel de la plebe, sino en elevar la plebe a la elite (Gustavo Le Bon)

-            No devolváis mal por mal, ni injuria por injuria, al contrario: bendecid, pues habéis sido llamados a heredar la bendición (1 Pe.3.9.)

-            El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo (Goethe)

-            Mirada serena alegra el corazón; buena noticia reanima las fuerzas (Proverbios 15, 30)

-            La manera más profunda de sentir una cosa es sufrir por ella (G. Flaubert)

-            Cuando un lobo se empeña en tener razón, pobres corderos (Esopo)

-            Talento es lo que uno posee; genio es lo le posee a uno (M. H. Cowley)

-            No mires de dónde vienes, sino a dónde vas (P. A. C. Beaumarchais)

-            La peor vejez es la del espíritu (W. Hazlitt)

-            Consiste la simpatía en un parentesco de los corazones y la antipatía, en un divorcio de las voluntades (B. Gracián)

-            Trabajo deprisa para vivir despacio (Monserrat Caballé)

-            El alma humana está hecha para no estar sola (P. Teilhard de Chardin)

-            La cultura es la buena educación del entendimiento (J. Benavente)

-            La capacidad de sufrir crece sufriendo (Concepción Arenal)

-            El silencio es un amigo que jamás traiciona (Confucio)

-            El saber es la única propiedad que no puede perderse (Blas)

-            Cásate y échate a dormir, la mujer cuidará de despertarte (Proverbios)

-            Un político es un hombre que cree representar la opinión del pueblo, sin habérsela preguntado jamás (N. Clarasó)

-            Amaos de corazón unos a otros como buenos hermanos, que cada uno ame a los demás más que a sí mismo (Romanos 12, 10)

-            Tiene la palabra fácil; pero tiene la cara muy difícil (Casona)

-            Si quieres que alguien deje de serte antipático, hazle un favor y verás cómo tu antipatía cambia de signo (J. Benavente)

-            Tened cuidado con el hombre que pide un perdón. ¡Puede caer tan fácilmente en la tentación de merecer dos! (Musset)

-            Siempre es lo imposible lo que ocurre (Refrán francés)

-            Fracasas en todo. De nada eres capaz sino de soportar. Pues soporta (Mauriac)

domingo, 16 de noviembre de 2025

UNA OPOINIÓN MÁS

 

Me cuesta trabajo creer que un tribunal de justicia no tome nota para sancionar, cuando menos, a un señor político que miente descaradamente en favor de un confeso infractor de la ley con el fin (y esto es una suposición) de causar una rectificación a quien tiene la obligación de hacerla, indicando la verdad. Cuando esta se airea, quien ha trasgredido ha de callar y no arremeter contra quien desvela trolas y patrañas. La verdad se debe imponer a la mentira para que esta no persista.

Aun así, sin ser delito el bulo, dado que también alguien puede equivocarse o errar en una manifestación, no es menos cierto que, hacerlo con malos o perversos fines, si debiera serlo, máxime si el embuste se reconoce ante un tribunal de justicia y puede perjudicar a un tercero.

La presunción de inocencia es para todos, pero en este caso, aunque el mentiroso pueda alegar que su fin era inocuo, y no para hacer picar a un fiscal general, cosa probable, existen perfiles ideológicos en los que anda el lío. ¡Vaya usted a saber la auténtica verdad!

Ser juez es muy difícil, lo reconozco. Decidir bien resulta imposible cuando solo existen declaraciones opuestas y no pruebas, cuando los inicios e insinuaciones son tan vagos y discutibles. Además, el alma de un juez es un alma humana como la de todos nosotros y eso, amigo mío, es una exposición clamorosa para que no debiendo tomar partido, ni en este ni en ningún asunto, la tome, y la aclamada “presunción de inocencia” se vaya al traste inocentemente, sin poner de manifiesto la tendencia de neutralidad que los magistrados han de cumplir sin reservas.

Tengamos en cuenta que la imparcialidad no compromete, pero si la ideología política, sin la cual no podemos vivir. La necesitamos, somos animales políticos. Humanos incapaces, como cualquier otro animal, de no repeler un agravio, una ofensa de sentirnos engañados, maltratados, vilipendiados… y, en mayor medida, si el pensamiento político de quien la provoca es contrario a la del agredido; salvo las grandes personas que perdonan a sus enemigos o ponen la otra mejilla.

A la hora del veredicto e impartir justicia también la política forma parte de la identidad, sensibilidad y ánimo de quien la imparte, es consustancial consigo mismo y arduo de sustraerse, como hemos manifestado anteriormente.

Deseamos que los hechos comentados se resuelvan de la mejor manera posible y el fallo no se haga esperar. Este será una afirmación poco valida y nada concluyente para unos y lo contrario para otros. Confieso que, para mí, por mucho bombo y platillo que se le esté dando al caso, no pasará de ser un acontecimiento más, interpretado por dos almas contrarias que nos entretienen y nos permiten conocer lo enrevesada que es la Justicia, enmendando incluso al sentido común.

No es de extrañar, a tenor de la frase que cito a continuación, achacable a una manoseada maldición gitana, que se diga: “Que tengas pleitos y los ganes”.

jueves, 13 de noviembre de 2025

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (VEINTIDOS)

 

Cuando tienes razón nadie lo recuerda. Cuando estás equivocado nadie lo olvida. (Muhammad Alí).

Es muy difícil pensar con nobleza cuando no se piensa más que para ganarse la vida (Rousseau).

El litigio solo beneficia a los que no litigan. (Proverbios).

Nuestro corazón tiene la edad de la persona amada: esta es, a veces, la tragedia del corazón. (Prevost).

Hay hombres que solo tienen una idea y es una idea equivocada. (Dickens).

No eche veneno en los vasos a los ausentes. (Pitágoras)

El aplauso es un aliento para los fuertes y un fin para los endebles. (Anónimo).

El mejor modo de equivocarse es de tenerse a sí mismo por mucho más listo que los demás. (La Rochefoucauld).

Nunca somos demasiado viejos para aprender a desaprender. (Anónimo).

No es pobre el que poco tiene, pero si lo es el que vive con gran avidez. (Jacob Cals).

Las personas desprovistas de la razón tratan de formar el mundo según su idea; por eso depende de ellos el progreso. (Bernard Shaw).

El pasado y el presente son los medios, nuestra meta es el porvenir. (Pascal).

El amor que se alimenta de regalos siempre está hambriento (Proverbios).

Ante todo, debéis guardaros de las sospechas, porque este es el veneno de la amistad. (San Agustín).

Hay gente que no es curiosa, pero no es por virtud, sino por un pecado peor que la curiosidad: por apatía, por dejadez. (Papini).

La cortesía hace que el hombre aparezca exteriormente tal como debiera ser en su interior. (La Bruyére).

No amarse uno a sí mismo más que por lo que uno vale. Lo difícil es saberse pesar. (B.Soler).

El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él. (Unamuno).

Cualquier hombre que examine su conciencia, siempre encontrará un punto negro que es menester ocultar. (Ibsen).

No me avergüenza confesar la ignorancia de lo que no sé. (Cicerón).

La sangre sirve para lavar las manos de los ambiciosos (Anónimo).

domingo, 9 de noviembre de 2025

LA PENÚLTIMA REVOLUCIÓN


Estamos comenzando a vivir bajo una nueva servidumbre que por mucho que alardeemos de máxima libertad nos viene a provocar justamente lo contrario. Y es que sin democracia la libertad es una quimera.

 “La peor esclavitud es la de quienes han aprendido a amar sus cadenas”.

Nadie puede dudar que el capitalismo ha otorgado la actual soberanía colectiva e individual que disfrutamos. El capitalismo es el hacedor de todos los bienes materiales, aunque los hombres, por sí mismos, puedan respirar algo que también, no tardando mucho, se comercializará dado que los humanos somos incapaces de ser dueños de nosotros mismos.

Nunca liberaremos nuestras mentes del control del capitalismo. Ya son dueños de la tierra y están dispuestos a domeñar los cielos. Habrá, no me cabe la menor duda, una nueva revolución por hacerse amos de la nube, porque ya está sucediendo. Es decir, el dinero y el poder, dueños de la nube, saben  como pueden tratar a sus usuarios, gobernarles como quieran, incluso, hacerles siervos de ella porque ya han comenzado a serlo.

“¿Cuándo fue la última vez que alguien rechazó los términos y condiciones de una actualización de software?”

Hoy las personas citadas conocen lo que gastamos y en que empleamos el dinero. Tienen la clave para tener sobre nosotros un control exhaustivo. Somos siervos de la nube, proletarios de la nube, vasallos de la nube y  con irrompibles cadenas aprisionan nuestras mentes. En resumen, vivimos bajo una nueva forma de servidumbre o esclavitud que hemos de abolir con una nueva revolución y dejar de ser el alimento de unas máquinas, de unos pocos poderes multimillonarios que no miran por un mundo justo, ni por una sociedad igualitaria, sino que, a costa de la pobreza, la esclavitud y hacernos más ignorantes con las ventajas y facilidades que nos proporcionan, seguirán dominando el planeta sin posibilidades de revertir la situación.

Cuando releo lo escrito me viene a la memoria que trabajamos gratis para ellos de manera invisible y en su beneficio, de forma que recopilan, monitorean, filtran nuestra actividad para obtener información sobre nosotros, en todos los aspectos: personalidad, costumbres, ideologías, amistades, ideales…. Y, a propósito, me suenan nombres como: Alibaba, Wall Street, Fondo Monetario Internacional, Amazon, Mark Zuckerberg, Elon Musk, Apple, Google, Jeff Bezos, Steve Jobs, Black-Rock, Sergey Brin, Vanguard, State Street, Microsoft, Banco Mundial, Uber, Lyft, GrubHub, DoorDash, Instacart, TikTok, Facebook, Tencent, X, Huawei, Donald Trump, medios de internet… que instintiva y espontáneamente acuden a mi caletre.

Cualquiera puede darse cuenta de ello. Le basta observar los medios digitales que usas a menudo y comprobar cómo se han modificado a sus preferencias y gustos, ajustándose a tus preferencias, necesidades, idoneidad e inclinaciones para complacerle.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Un folio de pensamientos (veintiuno)

-            La paciencia lo es todo. Esto lo aprendo yo cada día, y lo aprendo entre dolores a los que, por ello, les quedo muy agradecido. Rilke.

-            No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no os condenarán. Lucas 6.37

-            Cuando puedas resolver las cosas sin complicaciones hazlo, para tu propio beneficio. Vive con simplicidad. T. Pastorino.

-            Los de la generación joven tienen desde luego el respeto por la ancianidad, por lo menos en los que se refiere a vinos, whisky y muebles antiguos. Anónimo.

-            El amor es una luz que todo lo ilumina irremediablemente. En él caben no solo el tu y el yo y el nosotros, sino ellos también. Antonio Gala.

-            El malvado tarde o temprano la paga: la descendencia de los justos se salvará. Proverbios 11.21.

-            Sustituir el amor propio por el amor a los demás es cambiar un tirano insufrible por un buen amigo. Concepción Arenal.

-            La vida es constitutivamente un drama, porque es la lucha frenética por conseguir ser de hecho lo que somos en proyecto. Ortega y Gasset.

-            Las flores deben ser arrancadas a tiempo, no esperes arrancar la rama desnuda cuando ya hayan desaparecido las flores. Lyn Yulang.

-            Más hace quien quiere que quien puede. G. Meurier.

-            Temed al que os teme. Proverbio persa.

-            Con nadie tengáis deudas a no ser el amor mutuo. Romanos 13.8

-            El deseo vence al miedo. Mateo Alemán.

-            Hijo fuiste, padre serás; cual hiciste, tal habrás. Proverbio.

-            Tres facultades hay en el hombre: la razón, que esclarece y domina, el coraje o ánimo, y los sentidos que obedecen. Platón.

-            La existencia es esfuerzo, es deseo, es dolor, G. Papini.

-            La conversación nos enseña más que la meditación. Henry G.Bohn.

-            Solo la violencia ayuda donde la violencia impera. Bertolt Brecht.

-            Olvidamos nuestras faltas con mucha facilidad cuando solo las conocemos nosotros mismos. La Rochefoucauld.

-            ¿Queréis saber lo que piensan los hombres? No escuchéis lo que dicen, examinad lo que hacen (E.P. Beauchene).

 


domingo, 2 de noviembre de 2025

DESCONFIAR DE LOS RELATOS

 

Los humanos somos únicos: obramos, pensamos y hoy es día último hasta este instante leyendo este escrito, mañana Dios dirá. ¿Quién sabe lo que puede pasar? No nos preocupemos en exceso, la historia la cuentan los vencedores no los vencidos. No es extraño, por tanto, que muchos capítulos de ésta no respondan a la realidad, llamen poderosamente la atención o sean una patraña, por lo que, además de poner en cuestión algunos sucesos, deberíamos de acudir a fuentes irrefutables para contrastar los relatos. Pongamos por caso “La Batalla de Covadonga”. En ella, no se inició, como se nos ha dicho, la famosa “Reconquista”, fue un enfrentamiento entre astures y omeyas (718/722) que ganaron los primeros y, a partir de 1492, con la toma de Granada, los Reyes Católicos obligaron a todos los habitantes de España a profesar la religión católica, cuando desde siempre toda la población gozó libremente de culturas romanas, visigodas, judías y cristianas. Se produjo entonces la expulsión de aquellos que no acataran la fe cristiana y volverían a ser desterrados por Felipe III, en 1609, los que, a escondidas, practicaban otra.

Esto, afortunadamente, sin que se nos expulsen, sigue pasando: “25 años de paz” publicitó el régimen franquista; “la OTAN, de entrada, no”, decía el PSOE; “hay misiles de destrucción masiva en Irak”, aseguraba el PP, ambos ya en democracia. Son muestras inocuas que nos lanzaron y seguiremos oyendo a los políticos por sus mezquinos egoísmos, aunque nos prometan y juren decir la verdad.  Cuando se trata de creencias, tan sumamente influyentes en la especie humana, el peligro es bastante peor, toda vez que el poder religioso consigue imponer una forma de vida general, mediante hábitos, dogmas, leyes, miedos, imposiciones o siendo ellos el propio poder político. Y es que no es lo mismo predicar que dar trigo, y menos, cuando los relatores no son objetivos ya que, en ello, les va su beneficio.

Mentir es desafinar y crear ruido hasta extremos inimaginables. Se dice que de la mentira se saca la verdad, pero no es menos cierto que, de repetirla una y otra vez, llega a ser considerada una verdad. Creo que el hecho de mentir propicia más mentiras y las voces embusteras se propagan como la pólvora comenzando con un contacto, un amigo, un conocido o no, a los que por costumbre se les dice: “me han dicho”; “sé de buena tinta”; “no puedo revelar mis fuentes, pero son tan fidedignas que no te las vas a creer” y otras muy parecidas. Son, a veces, tan descaradas que producen vergüenza ajena, crean la duda, son medias verdades y se multiplican entre mentes incapaces de demoler el bulo, causando consecuencias irreparables.

Copio parte de un texto de Elisa Beni, que dice: “Bienvenido sea el disidente, el que no comulga, el que tiene ideas propias y está dispuesto a defenderlas, el que no cambia de principios según cambia el panorama, el que está dispuesto a arriesgar por ser consecuente, el que da la cara y no se arruga, el que no se doblega, el que no se adocena, el que está dispuesto a argumentar y a debatirlo todo, el que incluso contempla la posibilidad cierta de haberse equivocado honestamente”. Sugestivo, ¿no? Pero lo último, es verdaderamente importante: reconocer el error y enmendar. 

jueves, 30 de octubre de 2025

UN FOLIO DE PENSAMIENTOS (veinte)

 

-            Las preocupaciones ligeras suelen hablar; las excesivas quedan mudas (Seneca).

 

-            Alma de niebla dulce, suspendida sobre su ayer amante, cuerpo inerme que pálido se enfría con las nocturnas horas y queda quito, solo, dulcemente vació. Alma de amor que vela y se separa vacilando, y al fin se aleja tiernamente fría. (Vicente Aleixandre).

 

-            Como los entomólogos cazando mariposas de vívidos colores, mi atención perseguía en la jungla de la materia gris células de delicadas y elegantes formas, las misteriosas mariposas del alma, cuyo batir de alas quién sabe si un día revelará el secreto de la vida mental. (Santiago Ramón y Cajal).

 

-            Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de lo dejé unas cien formas inconstantes, ese montón de espejos rotos. (Jorge Luis Borges).

 

-            Un hombre que es dueño de sí mismo pone fin a un pesar tan fácilmente como inventa un placer. No quiero estar a merced de mis emociones.

Quiero usarlas, disfrutarlas, dominarlas. (Oscar Wilde).

 

-            Cuando me interpreto, estoy implicado: no puedo interpretarme a mí mismo. Solo quien asciende a su propio camino conduce mi imagen hacía una luz más clara. (Friedrich Nietzsche).

 

-            Dejar de fumar es fácil. Yo ya lo dejé unas cien veces. (Mark Twain).

 

-            No hay mortal que sea cuerdo a todas horas. (Plinio el viejo).

 

-            Seré como ese árbol. Moriré (empezando) por la copa. (Jonathan Swift).

 

-            ¿Intelectual? Sí. Y no renegar nunca de ello. Intelectual = aquel que se desdobla. (Albert Camus).

 

-            No exijas demasiado del hombre caído. (Shakespeare).

 

-            Siempre nos teme el que está seguro de que no puede engañarnos. (Benavente).

 

-            Puesto que no podemos substraernos al dolor común, no lo hagamos mayor con nuestras quejas sin fin. (A De Vigny).

domingo, 26 de octubre de 2025

ESTAMOS PERDIDOS, EN MANOS DE...

 

Estamos perdidos, dominados, a merced de las grandes compañías que logran, a través de nuestra debilidad y las políticas de los gobiernos, lo que quieren, con el fin de tener más y más beneficios y pagar menos impuestos: son insaciables. Ellas, las empresas, no piensan, ni sienten, ni les preocupa la educación o la salud de la gente; lo suyo es hacer negocio para que sus ejecutivos y accionistas “se lo lleven crudo”, alaben su gestión y las publiciten como si fueran los más listos de la clase.

Sí. Las multinacionales son grandes entes de un capital potente y salvaje, regido por unos pocos a los que se le atribuyen excepcionales cualidades cuando son opresores de la humanidad con un insaciable ánimo de lucro. Antes, cooperaban y se solidarizaban para, colectivamente, optimizar con sus productos y servicios al bien común de la gente. Ahora, todo informatizado está en manos de máquinas que, por mucho que nos digan lo contrario, no recibimos una atención personificada ni de coña. Y no solo eso, alcanzan ya dimensiones tan importantes que pueden con los gobiernos, desprecian a la gente, la ridiculizan, abusan de ella y la dominan. La persona de a pie a nadie puede reclamar un mal trato, una falta de atención, un trabajo mal hecho y, como fieles vasallos, rinden pleitesía a unos dueños o entes que ni dan la cara ni responden, ni nadie sabe quiénes son: únicamente, a través de dividendos, se embolsan el dinero. Bancos, compañías de seguros, constructoras, plataformas digitales, (ojo a estas últimas, de las que hablaremos en otra ocasión, pues distorsionan y contaminan a la juventud) explotando a humildes y emigrantes, limitando sueldos y potenciando la esclavitud para que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres.

Un siglo XX que todos conocemos: La primera guerra mundial (1914), la revolución rusa (1917), el fascismo de Italia (1922), la depresión económica en EE. UU. (1929), el nacimiento del nacismo (1933), la guerra civil española (1936), la segunda guerra mundial (1945), las Yugoslavas (1991) …, son hechos acaecidos que mejor no repetir. En las guerras, todos perdemos, pero, aun así, seguimos sin aprender que la pobreza y la riqueza nos distancian y que, si en un punto medio está la virtud, queda muy alejada del modelo social comunista tan salvaje y radical como el capitalista que lo provocó. Modelos políticos, sociales y económicos donde las abisales diferencias fueron (y son) irreconciliables: bancos embargando la tierra a campesinos que no sabían a quién matar; obreros trabajando de sol a sol que no lograban alimentar a su familia; señoritos feudales viviendo de rentas y herencias para pagar a sus siervos solo con comida y alojamiento; asociaciones religiosas, creadoras de costumbres, manteniendo su poder con bulas y miedos, aliadas y servidoras de las clases poderosas…

Hoy, no hay mano de obra apropiada porque su esfuerzo no les compensa para llegar a final de mes. Están muy mal pagados por un monstruo insaciable que solo deja migajas para sus mastines ejecutivos, que les exonera de problemas. La economía se infla como un globo hasta que estalla y los magnates desaparecen, dejando a los trabajadores a dos velas. Todos moriremos, sí, pero volverán los ricos lebreles sucesores para hacer lo mismo que hicieron sus padres: abusar de la gente, aunque con medios más sofisticados, ahondando las diferencias hasta que la economía vuelva a colapsar.  A la mierda los ricos herederos, consejeros y demás potentados que no saben lo que es trabajar a diario para poder llegar a fin de mes. La mayoría son mentirosos, embaucadores, ladrones de postín, estafadores, asesinos de vidas inocentes… creyéndose dioses intocables, pero que morirán por mucho que se hormonen o modifiquen sus cromosomas. Por el éxito y la avaricia, por la excesiva confianza y comodidad cayeron ciudades e imperios y, ¿cómo no?, España colapsará porque el turismo, su motor, se gripará y volveremos a tener que emigrar a otros lugares para que la rueda de la fortuna caiga en otro lado si no se acortan las diferencias abismales entre la riqueza y poder y la pobreza y miseria. 

Reconozco mi radical imaginación del porvenir cuando observo que el dinero suple, como objetivo, a todo lo demás;  cuando la gente mayor, de mi edad, no puede desenvolverse por sí misma, necesitada de una atención personal como la que se ha de facilitar;  cuando los políticos prometen, con palabras ostentosas y  vanas, lo que nunca podrán cumplir;   cuando la juventud mal informada  y nada respetuosa se torna agresiva y violenta; cuando una gran mayoría de la gente, olvida que “la avaricia rompe el saco” y, ante su impotencia, estalla con furor …

¿Sucederán otros episodios históricos tan lamentable como algunos de los que hemos citado? Crucemos los dedos para que la fortuna nos acompañe mientras ganemos tiempo para sustituir la intuición por la razón.

 

viernes, 24 de octubre de 2025

Un folio de pensamientos (diecinueve)

 

Anotaciones aleatorias adquiridas (AAA), no sé de qué manera.

-            El ignorante con poder es una fatalidad y, además, ni te cuento, si es un corrupto.

-            Todo líder es amado por unos y odiado por otros. Éstos últimos son miserables escondiendo su odio con insultos y mentiras, sin reconocer que sus palabras venenosas se revolverán contra ellos.

-            El problema más grande que tiene España está creado por la mayoría de los políticos de los diversos partidos. Saben hablar, pero se empecinan en rebuznar como borricos cuando, para entenderse, deberían hacerlo como respetables personas.

-            Que los curas voten a Vox para prohibir el aborto es su decisión. Pero que recen también por los crímenes que pergeñan contra pobres emigrantes. Si examinaran nuestros orígenes descubrirían que todos procedemos de los negros chimpancés del Congo.

-            ¿Queréis saber lo que piensan los hombres? Pues no escuchéis lo que dicen y examinar lo que hacen.

-            La paz no se consigue con las armas porque estás son medios para matar.

-            En las guerras nadie gana, ni siquiera aquellos que las han iniciado o se proclaman vencedores. Reponerse de la mismas, si será un triunfo.

-            No es bueno el empobrecimiento. Tampoco lo es estancarse o no salir de él y, lo diga quien lo diga, no puede haber prosperidad sin democracia.

-            La gente ávida de comida está harta de cuentos exóticos.

-            El Congreso de los Diputados está especialmente diseñado para que sus integrantes vuelvan, a quienes los eligieron, turumbas.

-            En España estamos llegando a situaciones rocambolescas por las que la gente de a pie estamos llegando a creer que jueces y magistrados, integrantes del poder judicial, son dioses intocables a los que ni siquiera se les puede criticar, cuando en realidad son seres humanos como los demás, no exentos de cometer delitos o de llevar sus dineros a paraísos fiscales...

-            En la Tierra, no hay vida si no seres vivos. En ella, y en el Cosmos también, nada se crea ni se destruye: como la energía, todo se transforma.

-            Las emociones se alojan en un lugar físico (las neuronas) desempeñando, para bien o para mal, nuestro carácter, formando nuestro juicio u opinión.

-            Los humanos somos capaces de pensar, hacer y sentir. No nos extrañe que eso muchos lo ignoran.

-            Si se instala un silencio, nunca seas el primero en romperlo. El silencio incomoda a la gente, así que sigue mirando y espera que se revuelva, sin decir nada.

-            ¿Cómo dar mi voto a un partido o a otro si todos los postulantes políticos me convencen con sus discursos? Decide no por lo que digan sino por el silencio de lo que han hecho.

domingo, 19 de octubre de 2025

LA DICTADURA QUE LOS JÓVENES NO CONOCEN

 Afortunadamente, los jóvenes de hoy no han conocido la dictadura de Franco: me alegro de ello. Sin embargo, eso no les ha de servir para malgastar su libertad actual y no interesarse por quién, en un futuro, les puede gobernar.

A los veintiocho años de mi vida murió el dictador. Un “Caudillo” que dirigía todo, absolutamente todo. España era suya y con ella mi destino y el de todos los españoles. Años más tarde y de manera civilizada, la férrea, cruel y sanguinaria dictadura dejaría de existir para que sus habitantes no sintiéramos el orgullo patrio y vergonzoso de haber nacido en un imperio en cuyos territorios, como nos dijeron, “no se ponía el sol”. Mi infancia y juventud, no obstante, fueron dos etapas maravillosas de mi vida, testigos ciegos, mudos y sordos de acontecimientos de una España en luto y callada, triste y ennegrecida, pobre y beata, apartada del resto de las naciones.

Desde el Golpe de Estado de 1936, provocador de una Guerra Civil (la peor de las guerras en la que, de una misma familia, existían combatientes en ambos bandos), jamás nadie se atrevió a contradecir a su triunfador (salvo su mujer, su hija o su nieta, supongo) gobernando con mano de hierro, condenando a muerte a todo bicho viviente, incluso hasta días antes de su muerte en 1975, ya que temía por su vida y no se fiaba de nadie; síntoma inequívoco que su conciencia no la tenía tranquila por mucho que los mandamases de la iglesia católica le pasaran bajo palio en sus templos y bocas agradecidas le adularan a más no poder.

Fui educado por una familia prudente, respetuosa y católica, en un pueblo que, como en toda España, de lo único que se podía hablar era de fútbol, toros y cotilleos. Luego, cuando llegué a la capital, comencé a sentir inquietudes de las que antes, por la edad, carecía. Madrid me abrió los ojos para saber que todo estaba controlado por un “Orden público” dirigido con el dedo menique de su excelencia el jefe del Estado al que debíamos nuestras vidas. No se sorprendan si les digo que, en mi bachiller, en la que fue la Casa del Pueblo y pasó a ser el Frente de Juventudes, hacíamos gimnasia y al entrar debíamos unir nuestros tacones y con brazo en alto hitleriano saludar a José Antonio Primo de Rivera, a Cristo en el centro y a su excelencia el Generalísimo Franco e invocar a Dios nuestro Señor para que, a este último, el liberador de España, le conservara su vida durante muchos años.

La libertad de la que gozábamos entonces, como no podía ser de otra manera, era absolutamente nula. La censura, prohibiciones y límites a los que estábamos sometidos hoy serían inconcebibles. Bastaba una esquiva mirada, una palabra mal entendida dirigida a un “servidor público”, con uniforme o sin él, para que te metieran en “chirona”, algo que hacían con aquellos que alguna vez, por “causas políticas” habían sido detenidos. A estos, el día antes de alguna manifestación, sobre la media noche, se presentaban en su casa para encerrarlos en la Dirección General de Seguridad, sita en la Puerta del Sol, y evitar que fueran a la convocatoria anunciada. Todo lo tenían previsto, salvo la muerte y, menos mal, porque si no el Generalísimo no hubiera muerto. Entonces, poco a poco, las desdichas fueron disipándose: se acabó la prensa del Movimiento, el No-Do, los sermones sectarios, para que la mayoría de los españoles pudieran respirar y otros volver de su exilio, confiados en que el régimen asesino no continuara. Unos terceros, sin embargo, se llevarían un botín suculento, conseguido con la sangrienta guerra y los cuarenta años posteriores. Pese a todo, hubo una soterrada resignación y cierto miedo para establecer una amnistía general que a nadie convenció, pero que todos aceptamos. Una mal llamada Transición no olvidada, porque todavía duran rescoldos de los callados, cuyos familiares continúan buscando sus restos en cunetas sepultados.

Es bueno perdonar, aunque el olvido no se borre o una cicatriz nos marque de por vida. Deseo que no vuelvan más “salvadores de patrias” y mis temores no se cumplan. ¡Ay de mis temores! Me conformo con que los jóvenes sepan que lo relatado puede suceder, pues hay partidos políticos que mienten y dicen ser democráticos cuando no lo son.  Esto es muy serio. Que nadie se equivoque tomándoselo a risa. Antes de confiar en algún líder o entregar su voto a un partido político, piense, razone, moléstese en averiguar la historia que tienen y…, no nos pasemos de listos.

La ignorancia, el no querer saber nada, el desentenderse de algo tan importante como la política, que marca el futuro de la gente de por vida, es jugarse el devenir dejándolo al albur de la suerte o de algún aprovechado que así espera que actuemos. Te lo está diciendo alguien que no ha tenido percance grave alguno al respecto, si bien, al haberlos conocido, no se los desea ni al peor de sus enemigos.

En otra ocasión, tal vez tenga otros folios que rellenar con anécdotas curiosas de aquella horrible dictadura, engrandecida y alabada por bocas agradecidas; por personas físicas y jurídicas a las que les dio mucho dinero a ganar y que hoy son, en democracia, grandes personalidades o instituciones quitando yerro e importancia a lo sucedido, justificando a un régimen despótico y criminal que, casi durante medio siglo, fue una aberración, impuesto sin ningún tipo de escrúpulos.